La Policía de Santander triplica las denuncias a bares por terrazas ilegales

Los fumadores están obligados por ley a estar en la calle. ::                             DM/
Los fumadores están obligados por ley a estar en la calle. :: DM

Desde que entró en vigor la Ley Antitabaco se han realizado 1.324 inspecciones y se ha denunciado a dos establecimientos por dejar fumar

JUAN CARLOS FLORES-GISPERTSANTANDER.

Entre enero y marzo, la Policía Local de Santander ha denunciado a 30 hosteleros por instalar terrazas ilegales en la calle para atender a los clientes fumadores, desde barricas a mesas. En enero se realizaron 2 denuncias; en febrero 13 y en marzo 15. Las denuncias van en aumento porque el buen tiempo anima a los clientes a salir a la calle y a los hosteleros a poner más fácil su presencia en la vía pública.

El número de denuncias fue el mismo en enero de 2009, pero se han triplicado en marzo. Colocar una pequeña mesa en la calle o un cenicero de pie se considera ocupación de la vía pública y, para ello, se necesita licencia municipal. A la hora de inspeccionar, la policía ha sido especialmente cuidadosa en conseguir que por las aceras pueda caminar el peatón con seguridad, eliminando cualquier terraza o elemento que lo impida.

Las instalaciones exteriores para poder fumar en la calle están reguladas por ordenanzas municipales y los propios hosteleros reconocen, por boca de su presidente, Emérito Astuy, que han reaccionado muy tarde a la ley «esperando mucho para instalar terrazas donde se pueda en las calles».

La sociedad está respondiendo bien a la ley antitabaco. Ni una sola reclamación de los clientes por no poder fumar en los locales, pocas denuncias, moderadas quejas de los propietarios de bares y restaurantes (sólo han promovido una concentración a la que asisteron 200 personas) y, en definitiva, tranquilidad. Se han dejado oír en público las quejas de los empresarios hosteleros porque la nueva norma, aseguran, les ha restado clientes en un momento terrible: justo cuando la crisis está vaciando los locales.

Inspectores de Sanidad

Los inspectores de la Dirección General de Salud Pública sólo han cursado dos denuncias a hosteleros (en un pub y en un bar, ambos de Santander) por permitir fumar en sus locales. De prosperar la denuncia, la sanción será por primera infracción (leve), cuya cuantía va de los 30 a los 600 euros. Una tercera denuncia por permitir fumar en lugares prohibidos ha sido para una empresa no relacionada con la hostelería.

En cuanto a denuncias a particulares por fumar en lugares prohibidos por la nueva ley antitabaco, se han realizado 16. De ellas, sólo nueve han sido en locales hosteleros. El resto de denuncias han sido a personas que fumaban en recintos hospitalarios (9), en un quiosco de prensa (1), en el recinto de un instituto (1) y en empresas no hosteleras (2). Se trata de una falta leve y si la denuncia sigue adelante a los infractores les será impuesta una multa de 30 euros.

De las 16 denuncias a personas, 14 fueron realizadas por agentes del orden público (Guardia Civil, Policía Local y Policía Nacional). Las otras dos partieron de los inspectores del Gobierno de Cantabria. Todos los denunciados fueron pillados 'in fraganti' fumando en recintos prohibidos. Las denuncias realizadas por los agentes tienen validez plena, no necesitan ser corroboradas por inspectores de sanidad.

Control de los locales

Desde que el pasado 2 de enero pasado entró en vigor la ley antitabaco, se han realizado 1.324 inspecciones, de las que 11.293 fueron programadas y 31 por denuncias formuladas por particulares que fueron testigos de que en locales hosteleros, estancos o empresas se permitía fumar o algunos clientes fumaban. Estas denuncias son difíciles de demostrar porque cuando el inspector se presenta el fumador ya no está. Cinco inspectores de la Consejería de Sanidad del Gobierno regional se dedican a las inspecciones en locales de hostelería. A ellos se han unido seis más en el primer trimestre del año para realizar un mayor número de visitas a locales.

En cualquier caso, la mayoría de los incumplimientos de la ley por parte de los hosteleros cántabros es no tener instalada la obligada cartelería que indica con claridad que está prohibido fumar. En este caso los inspectores les instan a que la coloquen. Si en una segunda inspección el local sigue sin tener el cartel a la vista, se le abre expediente sancionador.

El director general de Salud Pública, Santiago Rodríguez, destaca «el alto cumplimiento tanto por parte de hosteleros como de clientes de la ley antitabaco. El comportamiento de todos está siendo excelente, eso demuestra que los cántabros somos muy cívicos, aunque no se comparta la ley. No se ha producido problema o altercado alguno en estos cien días».

En cien días, desde que entró en vigor la ley que prohibe fumar en los locales hosteleros y las terrazas cerradas por tres lados, la recaudación ha caído un 20% en los locales que atienden de día y un 40% en los que atienden de noche. Es decir, los pubs y discotecas están sufriendo la mayor crisis de su historia. Las ciudades están desiertas por la noche desde antes de la ley antitabaco, pero esta norma tan restrictiva ha sido el remate porque, mantienen los hosteleros, la mayoría de los noctámbulos son fumadores.