Lluvia de acero sobre Santander

El historiador José Manuel Puente documenta los bombardeos sufridos por la capital en la Guerra Civil, el funcionamiento de los refugios y las venganzas tras los ataques

JOSÉ AHUMADA
Un avión de la Legión Cóndor sobrevuela Santander en una de sus incursiones durante la Guerra Civil. ::
                             IMÁGENES: ARCHIVO ANTONIO BARTOLOMÉ RUBIO/
Un avión de la Legión Cóndor sobrevuela Santander en una de sus incursiones durante la Guerra Civil. :: IMÁGENES: ARCHIVO ANTONIO BARTOLOMÉ RUBIO

Entre julio de 1936, mes que marcó el comienzo de la Guerra Civil española, y agosto de 1937, cuando las tropas alzadas contra la República tomaron el control de Santander, la capital montañesa sufrió 34 ataques aéreos por parte de la aviación rebelde. El saldo de estas incursiones fue de 88 muertos y 104 heridos entre la población de la ciudad. La mayor parte de esas víctimas mortales, 64, constituyeron la sangrienta cosecha del bombardeo del 27 de diciembre de 1936, que obligó a las autoridades republicanas a construir y habilitar diversos refugios para proteger a los habitantes de la lluvia de acero. El historiador argentino, aunque de origen cántabro, José Manuel Puente, ha hecho de estos sucesos materia de investigación, cuyo fruto es un libro que lleva por título 'Una ciudad bajo las bombas. Bombardeos y refugios antiaéreos en el Santander republicano (julio 1936-agosto 1937)', publicado por Librucos.

Puente no se ha detenido en la exposición de cifras y datos obtenidos mediante un concienzudo trabajo de documentación -reflejado en los apéndices y anexos documentales del volumen-, sino que se ha tomado la molestia de enmarcar los hechos en su contexto histórico y, dando un paso más allá, poner en relación los bombardeos con las venganzas posteriores que se tomaron sobre los prisioneros del bando contrario.

Una jornada nefasta

De este modo, los sucesos de aquel nefasto 27 de diciembre de 1936, cuando a la matanza provocada por los bombardeos siguió el asesinato masivo de presos a bordo del 'Alfonso Pérez' -157 en total-, se convierten en pieza central del estudio. Son dos hechos dramáticos que sirven al autor para abordar los temas de los ataques aéreos y la represión en la retaguardia, que se analizan y actualizan en el libro. El tercer factor que merece la atención de José Manuel Puente es el de los refugios antiaéreos y el sistema de defensa pasiva que debieron desarrollar las autoridades santanderinas, con el apoyo del Gobierno provincial, durante los trece meses de guerra que soportó la región.

Además de los objetivos históricos, Puente reconoce otras razones que le empujaron a acometer el proyecto, como «el deseo de recuperar la memoria y el recuerdo de aquellos que murieron víctimas de la intolerancia y la sinrazón en una guerra cruel entre hermanos y vecinos. Unos, bajo las bombas, que no discriminan entre combatientes y no combatientes o entre niños, mujeres u hombres; y otros que cayeron víctimas de la venganza ciega en las diversas matanzas que siguieron a los ataques de la aviación. Todos merecen que recuperemos su memoria y que los santanderinos y los cántabros de hoy conozcamos un poco mejor aquel pasado para no volver a repetirlo».

'Una ciudad bajo las bombas' arranca centrando su atención en el modo en que las incursiones de la aviación franquista afectaron al desarrollo de la vida diaria de los santanderinos, aterrorizados por el habitual y atronador sonido de las sirenas que anunciaban desgracia.

El reguero de muerte y destrucción dejado por los bombardeos forzaron a los responsables municipales y provinciales a organizar y poner en funcionamiento de forma apresurada una red de refugios antiaéreos. El investigador cifra en 114 el número de estos cobijos, detallando en cada caso su situación, tipo y dimensiones.

A juicio de este historiador, resulta imposible adentrarse en el tema de los bombardeos sin fijarse en la suerte corrida por los reclusos del barco-prisión 'Alfonso Pérez', donde se hallaban encerrados varios centenares de simpatizantes del movimiento insurreccional. «Este episodio sórdido se inscribe en (...) la represión en la retaguardia, pero también hace referencia a la relación que existió en muchas ocasiones entre los ataques de la aviación y las represalias que siguieron a éstos», actuaciones que se repitieron por todo el país. «Con lo sucedido aquel trágico 27 de diciembre, nos encontramos ante la temible situación de causa-efecto que tantas veces se dio en el desarrollo de la Guerra Civil, un hecho repudiable lleva a la ejecución de otro igualmente condenable».

Pasión investigadora

José Manuel Puente (Buenos Aires, 13 de julio de 1969), es licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Cantabria y actualmente desarrolla estudios de doctorado en la UNED. Es autor de varios trabajos de investigación, centrados también en el periodo de la contienda civil, entre ellos 'La Falange clandestina. Historia de Falange Española de las JONS en Cantabria (1933-1937)', publicada en 2009 por Librucos.

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