Diego confía Sanidad, Economía y Justicia a tres mujeres

Foto: Celedonio/
Foto: Celedonio

La senadora Leticia Díaz se perfila como titular de la cartera de Justicia en el Ejecutivo que presidirá Ignacio Diego

IRMA CUESTASANTANDER.

A los nombres de María José Sáenz de Buruaga, que estaría destinada a ocupar la cartera de Sanidad, y Cristina Mazas, que se perfila con seguridad como futura consejera de Economía y Hacienda, se suma ahora la senadora Leticia Díaz, que podría ocupar la de Justicia. La senadora por Cantabria ha liderado en el Senado la propuesta del Partido Popular para modificar la Ley de Costas y está entre los muy próximos a Ignacio Diego.

Díaz suplió a Luis Bárcenas en las elecciones generales de 2004 y 2008 y ha ocupado desde 2007 una vocalía del Partido Popular en la Junta Vecinal de Ceceñas, de la que fue presidenta en la legislatura de 1996 y 1999. Antes, durante el segundo Gobierno regional del PP-PRC (a partir de 1999), Leticia Díaz ocupó la Secretaría General Técnica de la Consejería de Sanidad, Consumo y Bienestar Social que dirigía Jaime del Barrio. En 2002 tuvo un cargo en el Consejo de Dirección del Servicio Cántabro de Salud y desde 2004 forma parte de la Ejecutiva regional del PP que lidera Ignacio Diego.

Díaz Rodríguez es licenciada en Derecho por la Universidad de Cantabria y en la actualidad desempeña el puesto de letrada de los Servicios Jurídicos del Gobierno regional, especializada en protección de menores (tutelas, acogimientos, adopciones) y defensa de menores infractores. Funcionaria de carrera desde julio de 1995, pertenece al Cuerpo Superior de letrados desde su creación en 2006.

Entre los tres hombres que se dan por seguro: Francisco Rodríguez, José Antonio Cagigas y José Manuel Igual, este último no ha confirmado si se hará cargo de un área de responsabilidad en el futuro gobierno. Igual se reunió este fin de semana con los suyos del grupo municipal y estaría ahora tomando una decisión ayudado por su familia. Si finalmente José Manuel Igual acepta la propuesta de Ignacio Diego para formar parte del Gobierno de Cantabria, todo apunta a que el cargo de alcalde de Arnuero correría al número tres de la lista de los populares, María del Carmen Pérez, concejala de Cultura, Turismo, Medio Ambiente, Sanidad y Servicios Sociales durante la última legislatura. El número dos, Enrique San Emeterio, que únicamente es teniente alcalde sin ocuparse de concejalía alguna, podría renunciar al bastón de mando para atender sus obligaciones laborales. Así, sería Pérez la que tendría más papeletas para sustituir a Igual al frente de la Alcaldía ya que, además, ha tenido durante los últimos cuatro años dedicación parcial en el Ayuntamiento.

Diego, entregado ahora a supervisar todas las negociaciones que cierran acuerdos en los ayuntamientos, sigue también inmerso en la formación de su propio equipo gestor rechazando ahondar lo más mínimo en su composición. Tanto que, incluso, se ha excusado con el partido y no acudirá mañana a la Junta Directiva Nacional, el máximo órgano entre congresos.

El futuro presidente habló los primeros días de Cristina Mazas, de José Manuel Igual, incluso de Eduardo Van den Eyden (mientras la entrada de María José Sáenz de Buruaga y Francisco Rodríguez se daba por segura), pero después dejó de hacerlo y todas las respuestas son la misma: «Hay mucho que hacer, el futuro gobierno se conocerá cuando esté cerrado».

Paralelamente, los equipos de trabajo que se crearon durante la precampaña siguen funcionando. Los populares habrían encontrado en esa fórmula la mejor manera de no perder el contacto directo con la sociedad y todo parece indicar que pretenden mantenerla durante la legislatura. De hecho, no se descarta la convocatoria de una 'cimera económica', como llamaron los catalanes a una suerte de comité de sabios que se convocó nada más poner en marcha el nuevo gobierno, para afrontar la principal de todas las prioridades de la legislatura: la lucha contra la crisis.

El Parlamento de Cantabria está previsto que celebre su sesión de apertura el próximo 16 de junio a las cinco de la tarde. Cinco días después se celebraría el debate de investidura. La paradoja es que la actividad parlamentaria se pondrá en marcha casi, casi, con el tiempo justo para echar andar la nueva cámara que, cuando haya dado un par de pasos, cerrará por vacaciones hasta el mes de septiembre. El camino del nuevo gobierno, sin embargo, se prevé mucho más complicado que tomar posesión y marcharse de veraneo.