Un toque de modernidad y un paso hacia el sigo XXI de la mano de Puerto Gallego

ANA COBOSANTOÑA.

La socialista Puerto Gallego escribió ayer una de sus últimas páginas de su historia como alcaldesa de Santoña tras diez años con el bastón de mando. Un pleno de trámite ha sido su último contacto con el bastón de mando santoñés. No se despidió. Quizá aproveche para hacerlo el sábado, justo el día en que cederá la Alcaldía a su adversaria.

Fue en 2001 cuando esta pediatra, de 47 años de edad, aparcó la bata y el fonendoscopio para acceder al cargo tras una moción de censura contra el popular, Pedro Luis García Cobo. Como dirigente ha empleado todo este tiempo en dar un vuelco total a la villa, sobre todo, en lo que a obras y proyectos se refiere. Ahí ha dejado una impronta que le ha servido para reeditar el voto socialista durante dos legislaturas y convertir a Santoña en un pueblo moderno. La villa es gracias a la regidora saliente un poco más turística a tenor de la transformación que ha experimentado el paseo marítimo del Pasaje, recuperando todo su esplendor. Y, también, algo más cómoda para los viandantes que han visto como Santoña se convertía en un pueblo peatonalizado. El municipio también puede presumir gracias a Gallego de tener uno de los mejores puertos pesqueros de la región aunque los resultados del sector no terminen por acompañar. Por eso, muchos consideran que una de las asignaturas pendientes de la alcaldesa ha sido traer alguna empresa que genere empleo al margen del mar.

Lo que sí trajo, finalmente, fue la Provincial al Centro Penitenciario El Dueso. Un traslado que le valió críticas. Pero la lista de actuaciones ejecutadas es tan amplía que pocos proyectos se echan en falta. Si acaso, un centro para mayores y otro para jóvenes, que ya está construido, pero que se ha topado con la Justicia para 'dolor de cabeza' de una alcaldesa que ha gobernado con la comodidad que da una mayoría absoluta y una oposición que ha alzado la voz en contadas ocasiones.

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