El horror revive en Bombay

Tres explosiones en la capital económica de India dejan al menos 21 muertos y más de un centenar de heridos en un ataque que evoca los atentados de 2008

ZIGOR ALDAMA
Una camioneta traslada al hospital a varios heridos en la explosión del bazar de Zaveri, la primera de las tres ocurridas en Bombay. ::
                             AP/
Una camioneta traslada al hospital a varios heridos en la explosión del bazar de Zaveri, la primera de las tres ocurridas en Bombay. :: AP

Es evidente que la seguridad en Bombay deja mucho que desear. Como lamentan sus vecinos, los tediosos controles en medios de transporte y lugares clave de la capital económica de India se han mostrado más como un incordio que como una medida efectiva contra el terrorismo. Porque, ayer, tres atentados coordinados para golpear la ciudad de forma simultánea volvieron a tener éxito. Casi tres años después del nefasto 26 de noviembre que dejó 166 muertos, dos explosiones al sur de la ciudad y otra en el centro sumaron al menos 21 muertos y más de 113 heridos a este intermitente reguero de víctimas. Y las autoridades indias consideran que la cifra irá en aumento a lo largo de la jornada de hoy.

Según el portavoz de la Policía de Bombay, Nisar Tamboli, el terror regresó a la urbe pasadas las seis de la tarde de ayer, coincidiendo con la hora punta vespertina. Fue entonces cuando el primer artefacto explosionó en el bazar de Zaveri, uno de los principales centros del comercio de oro, situado junto al templo de Mumbadebi. En ambos lugares se contabilizaron heridos, pero no víctimas mortales.

La segunda detonación fue la más potente y se produjo no muy lejos de la primera, en la Casa de la Ópera. El primer ministro del estado de Maharashtra, Prithviraj Chavan, explicó que en ambos casos los explosivos se habrían escondido en motocicletas. La última deflagración se registró pocos minutos después de las siete en un taxi estacionado en Dadar, una zona residencial céntrica. En total no pasaron más de treinta minutos, y la mayoría de las víctimas mortales se concentró en las dos últimas deflagraciones. Según relatan varios testigos, aunque hubo conatos de estampida en las zonas afectadas, la población actuó con la tranquilidad que proporciona la experiencia.

En un comunicado, el primer ministro del país, Manmohan Singh, pidió a la población que «mantenga la calma» y «se mantenga unida». A este llamamiento se unió la Policía de Bombay que, a través de mensajes de texto a los usuarios de móvil, instó a los ciudadanos a que limiten sus movimientos hasta que la situación vuelva a la normalidad

Aunque anoche todavía nadie había reivindicado los atentados, India mira con recelo a la eterna enemiga Pakistán, razón por la que tanto el primer ministro como el presidente de Islamabad se apresuraron a condenar la cadena de atentados, y en el centro de todas las sospechas está el grupo terrorista Lashkar-e-Kaiba, responsable de los ataques de 2008.

Carencias de la Policía

«Desde entonces la ciudad no ha vuelto a ser la misma», reconocía una abogada especializada en derechos civiles residente de Bombay, Asha Khatun, a este periodista. «Se han aumentado las medidas de seguridad hasta límites surrealistas, pero todos sabemos que la Policía no cuenta ni con los medios necesarios ni con tecnología preparada para hacer frente a la amenaza».

No en vano, los medios de comunicación se han hecho eco en multitud de ocasiones de la falta de preparación del personal de seguridad, y los dirigentes indios han reconocido las graves carencias en la materia, algo que queda en evidencia solo con viajar en el vetusto metro de la ciudad, controlado por militares armados con palos. Consciente del reto que supone mantener la vigilancia en un país de grandes contrastes económicos y 1.150 millones de habitantes, tras las explosiones de ayer el Gobierno decidió enviar un grupo de fuerzas especiales a Bombay y poner en alerta a la Guardia Nacional en la capital, Nueva Delhi.

Se da la circunstancia también, según destacó la agencia PTI, de que ayer fue el cumpleaños del único condenado por los atentados que sembraron el terror en Bombay en noviembre de 2008. Ajmal Kasab, el terrorista que sobrevivió a los ataques, nació precisamente el 13 de julio de 1987 en Pakistán y ha sido condenado a la pena capital por la Justicia india.