«Es un desastre ser solamente poeta en la vida»

Luis Alberto de Cuenca clausura las Veladas Poéticas de la UIMP en defensa de la «vocación comunicativa» de la poesía

MARTA SAN MIGUELSANTANDER.
Luis Alberto de Cuenca, ayer, en La Magdalena, donde defendió la fusión de la cultura de la calle ya la académica. ::
                             DANIEL PEDRIZA/
Luis Alberto de Cuenca, ayer, en La Magdalena, donde defendió la fusión de la cultura de la calle ya la académica. :: DANIEL PEDRIZA

«Es un desastre ser solamente poeta en la vida» dice Luis Alberto de Cuenca (Madrid, 1950). Quizá por ello el autor mantiene un ritmo de publicaciones incesante, con más de 70 títulos en su haber, en sus facetas de ensayista, traductor y filólogo. «Vivir sólo de la poesía es inelegante y puede convertir a alguien en un zarrapastroso y un indignado», defendía ayer horas antes de clausurar en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo el ciclo las Veladas Poéticas.

Sin censurar ningún calificativo, el ensayista, académico y filósofo fue tan claro como sus versos: «Mi poesía se entiende», defendió el autor en contraposición a «esos poetas que escriben una poesía hermética» y con la que «nunca llegarán al público» ya que no la hacen con «intención comunicativa y tienen una voluntad de ocultarse ante los lectores».

Popular en las aulas de institutos, con una voz poética accesible, basada en la experiencia que ha dado lugar a una corriente con nombre propio, de Cuenca que mira en su forma y fondo a los clásicos, la voz de Luis Alberto de Cuenca asume no obstante la distancia que existe con otras disciplinas literarias. «En la lista de los más vendidos rara vez son títulos en verso, aunque no tiene el mismo alcance que la novela, siempre será literatura químicamente pura».

En este sentido, para los poetas no es «un drama» tener pocos lectores y tampoco «les preocupa», a pesar de que «deberían y pueden buscar cauces para llegar al público». A ese público le dedicó ayer poemas del último libro suyo que ha visto la luz en el mercado 'Por las calles del tiempo', una antología poética de los años 1979 hasta 2010 editada por Renacimiento. Además, poemas extraídos de 'El Cuervo' y 'Hola mi amor yo soy tu lobo' glosaron su intervención en el Palacio de la Magdalena. Miradas todas ellas al pasado, a los orígenes, a los clásicos con los que su poesía, sus métricas clásicas se unen en cada obra como señaló el también poeta Rafael Fombellida que ayer fue el encargado de presentarle en el acto de clausura del ciclo poético.

Asiduo a las tertulias radiofónicas y televisivas, y fiel seguidor de la actividad académica de la UIMP «como alumno por primera vez en 1975» y como ponente hasta la actualidad, su obra se asienta sobre la certeza de servir a un fin: «Ser palabra en el tiempo». Parafraseando a Machado, explicaba así el papel de los poetas en la actualidad, valedores de una palabra que se convierta en «testimonio de una época, testigo y reflejo del tiempo que vive». De Cuenca señaló que «no ha renunciado» a connotar en sus poemas «una fusión íntima entre la cultura popular y la cultura general», ya que, a su juicio, en la poesía es «imprescindible fundir la calle con la Academia».

Nuevo trabajo

Director de la Biblioteca Nacional y secretario de Cultura del Gobierno español, Luis Alberto de Cuenca obtuvo el Premio de la Crítica con 'La caja de plata' en 1985 y el Premio Nacional de Traducción con el 'Cantar de Valtario' en 1987.

Ahora, su siguiente creación pasa por la música, de la mano de Loquillo, o El Loco, como ayer le llamó el poeta, que verá por fin musicados sus versos con un disco de rock titulado 'Su nombre era el de todas las mujeres'. El trabajo se presentará los días 4, 5 y 6 de octubre en Barcelona, Valencia y Madrid.