«Soy la amiga que siempre lleva el postre a las reuniones, tarta de chocolate o bizcocho»

Esther Lastra. Actriz. Entre sus aficiones se encuentran el deporte y la cocina

ANA DEL CASTILLO
La actriz Esther Lastra comparte con EL DIARIO MONTAÑÉS sus 'secretos' culinarios y adelanta sus próximos proyectos teatrales. ::
                             SANE/
La actriz Esther Lastra comparte con EL DIARIO MONTAÑÉS sus 'secretos' culinarios y adelanta sus próximos proyectos teatrales. :: SANE

Hoy comemos con... una asesina, una criada deslenguada, una joven polaca, una mozuela asilvestrada..., en definitiva, compartimos mesa con la actriz Esther Lastra, que ha protagonizado más de 20 cortometrajes en Cantabria aunque el papel que mejor la sienta es el de 'Hada Madrina', porque todo lo que toca lo convierte en premio. Tiene 29 años, la quedan cuatro asignaturas para terminar la ingeniería superior en Telecomunicaciones, es profesora de arte dramático en el colegio La Sagrada Familia y pertenece a la compañía de teatro 'Entrecajas'.

La cita se cierra en el restaurante Deluz, una casa de los años 50 que conserva todo su glamour. Esther llega quince minutos antes, así que decide dar un paseo y disfrutar de uno de los lujos del establecimiento, su inmenso jardín tropical con más de 500 rosales.

Un elegante y encantador jefe de sala, César Achurra, nos da la bienvenida. ¿Salón o terraza?, nos pregunta. En esta ocasión, salón, para estar más tranquilas. Las mesas del jardín están abarrotadas, incluso la consejera de Economía del Gobierno de Cantabria comparte almuerzo con un grupo.

Entramos en una sala fresca a pesar de los 26 grados del exterior. Las mesas de mármol blanco y los tonos morados de los detalles invitan a relajarse. Esther está hambrienta, echa un vistazo al menú del día y se decanta, tras unos minutos -es difícil escoger entre tanto manjar-, por el hojaldre crujiente al horno relleno de setas y champis con cebolla confitada y queso de cabra Monte Enebro fundido. Eso para empezar. De segundo, un magret de pato de Espinosa de los Monteros en taquitos crujientes tiernos y suaves, «que suena muy bien», apunta.

Hay dos hombres y tres mujeres en la mesa de al lado. Una de ellas explica al resto de comensales que se volvería a casar en Deluz. «Me parece que la comida es muy original. Mira este arroz que rico», dice.

Llega el primer plato. «Me gusta cocinar», explica Esther. La mujer perfecta: guapa, inteligente, divertida y con una especialidad en los fogones, el solomillo al queso. «Me defiendo bien y me gusta cocinar pero tiene más mérito hacerlo todos los días. Eso no lo hago».

Sin embargo, entre sus allegados tiene una reputación de 'buena cocinera'. «En las reuniones con amigas soy de las que lleva siempre el postre, unas veces bizcocho y otras tarta de chocolate, la típica de las abuelas».

Un placer heredado

La actriz de temprana vocación, «a los once años mis padres me apuntaron a clases de teatro en el Palacio de Festivales», es una aficionada al deporte sobre todo, le gusta salir a correr temprano, «me ayuda a empezar el día de otra manera», explica.

Otra de sus actividades de ocio es enredar en la cocina. Una pasión que su padre le ha transmitido en los genes. «A él le encanta cocinar y a mí también. ¡Y comer !», dice sonriendo. Ya de pequeña hacía sus primeros pinitos con el 'pastanova' que pidió a los Reyes Magos para improvisar sabrosos espaguetis a la carbonara, «¡ensuciaba toda la cocina!», recuerda.

Llega el segundo plato, magret de pato y cordero lechal ecológico de Polaciones entreasado y encebollado a fuego lento en la cazuela. Sobran las palabras.

Preguntamos a Esther qué prefiere: vino o agua. «Agua. No suelo beber. En general, muy poco. Ni tan siquiera cuando salgo. No es algo que me haya propuesto pero no suelo probar el alcohol», contesta.

Todos los interesados en conquistar a esta joven cántabra deberían saber que el dulce es su perdición. Le encanta terminar una buena comida con cualquier postre de chocolate.

El jefe de sala nos pregunta si deseamos la carta de postres. Evidentemente siempre queda un hueco para el plato final. «Yo voy a tomar tarta de galletas y chocolate», se apresura a decir Esther. Era de esperar...

Compañeros de mesa

La actriz explica que le gustaría compartir mesa con dos gigantes de la interpretación: Marlon Brando y Robert Redford. Y en el ámbito nacional, «Eduardo Noriega», dice. El sueño de cualquier intérprete es ponerse bajo las órdenes de grandes directores de cine. En este caso, Esther Lastra señala a Alejandro Amenábar, Nacho Vigalondo y Daniel Sánchez Arévalo. «Y claro, los grandes cineastas mundiales...», añade.

Este año, junto a la compañía 'Entrecajas' a la que pertenece, llevará por la geografía cántabra las obras teatrales: 'Retablo', el 3 de noviembre en Astillero, y 'Tartufo', el 15 de diciembre en la ONCE y el 17 de ese mismo mes en Torrelavega.

Llegan los postres. La tarta de 'cumpleaños' de la carta del restaurante y croquetas de chocolate blanco y negro con helado de fresa.

Esther no es muy amiga de la comida basura aunque reconoce que «está muy rica. Suelo ir una vez al mes». Lo que sí la hace la boca agua es el marisco, «me encanta la mezcla que se prepara con huevo cocido dentro del caparazón del centollo y la masera», dice mientras mira a través de la ventana del restaurante. «Este establecimiento es muy elegante. Tienen un jardín precioso», afirma pensativa.

Una actriz talismán

En 2011 la intérprete ha participado en cortometrajes como 'La carta' del cineasta cántabro Ávaro Oliva, ganador del II Premio 36 horas de Supervivencia Fílmica, 'Ay Pavlova' de Fernando Sánchez, que se proclamó vencedor de la categoría 'Cantabria' en el Festival Internacional de Piélagos y 'Heil Flashback', de Alberto Lavín, ganador del certamen Juvecant 2011. Todos quieren trabajar con ella y es que su carácter, su forma de interpretar y sus ganas de comerse el mundo hacen que el jurado, en muchos casos, opte por los cortometrajes en los que aparece.

En estos momentos, la actriz se encuentra disfrutando de las vacaciones que corresponden a cualquier profesor de colegio. Unos días de descanso que Esther aprovecha para rendir al máximo en sus estudios ya que este lunes, 6 de septiembre, se enfrenta a su próximo reto: aprobar una de las asignaturas pendientes. ¡Suerte!