«Acabar un Ironman es como flotar»

Pereiro,  en Liencres, con su bicicleta, zapatillas y neopreno. Las herramientas de trabajo. ::                             DANIEL PEDRIZA/
Pereiro, en Liencres, con su bicicleta, zapatillas y neopreno. Las herramientas de trabajo. :: DANIEL PEDRIZA

16 Campeonatos de España, 25 veces internacional, tres Ironman terminados, dos victorias en el Desafío Doñana y multitud de triunfos adornan su palmarés

MARCOS MENOCALSANTANDER.

«Me gusta la vida que llevo». De esta manera comienza una conversación con una de las mejores triatletas de España. Interminables horas de entrenamiento, madrugones, sacrificios... Sufrimiento en silencio. Estos son algunos de los ingredientes necesarios en la dieta de una deportista como Inmaculada Pereiro. Estos, y el difícil arte de compaginarlo con la vida laboral y familiar. Todo empezó un día hace trece años cuando una amiga le animó a participar en el primer triatlón. Desde entonces, varias bicicletas se fueron quedando si frenos, centenares de zapatillas desgastadas y mucho agua salada tragada. Ser una de las mejores en algo y ser sencilla y humilde es su virtud. Mantener la misma ilusión de cuando empezó, su talento.

-¿Ya se ha entrenado hoy?

-No, lo voy a hacer en cuanto termine la entrevista. Hoy me tocará correr un rato por Los Pinares de Liencres.

-¿Aún se acuerda de cómo se metió en esto?

-Fue hace trece años. Una amiga me animó para que participara en un triatlón. A mí, la verdad es que siempre me gustó correr, pero no se me había pasado por la cabeza ser triatleta hasta que lo probé. Ya ves, hasta hoy. Me quedé enganchada.

-Bicicleta, zapatillas para correr y neopreno para nadar. ¿No hay que estar un poco loco para hacer este deporte?

-No, yo creo que no. Está claro que te tiene que gustar porque hay días que son duros. Hay sacrificios, pero lo normal para un deportista. Imagino que como otros deportes porque cada uno tiene sus cosas. Esto es muy divertido porque no dejan de ser tres especialidades y, entonces, un día con otro, con los cambios, van pasando los días malos.

-Tres deportes en uno. ¿Cómo es la organización de entrenamientos de un triatleta?

-Bueno, yo trato siempre de hacer dos deportes al día. Dependiendo de la época del año y de si tienes competiciones cerca, pues se da prioridad a una de las disciplinas o a otra. Cuando preparo algo más concreto, entonces el plan de entrenamiento es más ordenado. Pero lo más normal es hacer bicicleta por la mañana y natación o carrera a pie por la tarde y, en invierno, natación por la mañana, y cualquiera de los otros dos deportes por la tarde.

-Además, desde hace dos meses es usted bombera... ¿Cómo se concilia la vida deportiva y la laboral?

-Sí, en abril me llamaron para hacer el curso, aprobé y ando trabajando en algo que me gusta.Bueno, hay una semana en la que lo tengo complicado y otra en la que tengo bastante tiempo. Hay que saber asimilarlo y adaptarte. Tú sabes que hay entrenar y, con el tiempo, aprendes a organizarte para cumplir en los dos apartados.

-Y ya van 16 campeonatos de España...

-Es un orgullo. Estoy satisfecha de lo que he conseguido. Jamás me imaginé cuando empecé en esto que iba a conseguir tantas cosas. Entre triatlón de invierno, duatlón, duatlón cross, duatlón de larga distancia y triatlón de larga distancia son 16 títulos. Es una pasada y estoy contenta.

-Pero alguna herida habrá dejado por el camino...

-Claro, como todo deportista. Cuando consigues metas y los resultados positivos la ilusión y la motivación es muy grande. Pero hay días en los que todo sale mal. Lesiones, caídas y momentos difíciles. Cuando te dedicas a esto sabes que los va a tener. Yo ahora estoy encantada con la vida que llevo. Me he dado cuenta este año, de nuevo, que es lo que me gusta hacer y que soy muy feliz.

-Un Ironman (3,8 kilómetros de natación, 180 de ciclismo y 42 de carrera a pie). ¿Cómo es competir en algo así?

-Yo he corrido tres: dos en Roth (Alemania) y uno en Lanzarote. La primera vez que crucé la meta en un Ironman fue como flotar. No sabía ni cómo había quedado, ni el puesto ni nada. La sensación de satisfacción es total. El factor mental es tremendo y te sientes genial. Lo que no me gusta es prepararlo. Ya tuve suficiente con lo que he vivido. Esa sensación de entrenamientos eternos y de tumbarte en el sofá destrozada es muy dura, pero la satisfacción de acabarlos es de lo mejor que me ha pasado.

-Es usted una 'todoterreno'. También participó en el Giro...

-Fue en 2010. Para mí ha sido lo mejor en mi vida deportiva. La sensación de superación día a día es muy grande. Los problemas que superas, la convivencia, los diez días de competición... Estoy muy satisfecha de mi participación. No hay tregua, se va a mil por hora, por sitios preciosos. La dureza de los Dolomitas es tremenda... Fue espectacular.

-¿Hay que privarse de demasiadas cosas para estar en la línea de salida?

-Hay que estar seguro de lo que quieres. Tener motivación y tener ilusión por entrenar. Creer en lo que haces. No hay muchos más secretos. Por lo demás, no paso mucha hambre, que es una pregunta habitual. No soy de mucho comer. Además, ando un poco delicada del estómago, así que me tengo que cuidar un poco más. Hago cinco comidas. Un desayuno interesante, una comida también abundante y una cena ligera. También un tentempié a media mañana y otro a media tarde. Hay que llenar el depósito cuando entrenas fuerte. Me gusta saber lo que como y me preocupa. Tengo un vicio, el café, pero no puedo tomar mucho.

-¿Y del descanso?

-Si pudiera dormir nueve horas y media todos los días lo haría, pero, como no puedo, trato de dormir ocho horas por lo menos. También procuro dormir la siesta veinte minutos. Hasta ahora solía descansar un mes al año, pero ahora no paro del todo. Es importante no pasarse de rosca.

-Acaba de venir del Mundial de Duatlón, en el que le pasó de todo...

-Sí, fue uno de esos días en los que te resignas y dices: que sea lo que Dios quiera. Al comenzar la carrera me arrancaron el pulsómetro de la muñeca y paré a cogerlo. Luego se me cayó encima la pancarta de meta al pasar corriendo por debajo y en la prueba de ciclismo, en una rotonda, me confundió de camino la organización... Para olvidar.

-Además, su pareja es Fernando García Aja, campeón del mundo de Ironman en Hawai. ¿De qué se habla en su casa?

-De muchas cosas, pero de cosas de triatletas. Nuestros amigos también se dedican a esto. Supongo que es lo normal.

 

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