Los colegios de Castro se quedan sin vigilancia porque la empresa no cobra

Los centros que no tengan actividades extraescolares por la tarde deberán cerrar sus instalaciones

ABEL VERANOCASTRO URDIALES.

La empresa Athena, que se encarga de la vigilancia, fuera del horario escolar, de la mayoría de colegios de Castro Urdiales solicitó el lunes al Ayuntamiento rescindir su contrato ante el retraso en el cobro del servicio.

En una reunión con la concejala de Educación y Cultural del Consistorio castreño, Ana Arrestarazu (PP), los responsables de la empresa trasladaron su intención de abandonar el trabajo «porque no pueden esperar tanto tiempo al cobro de cada mensualidad».

La edil de Educación aseguró que en la actualidad se está pagando lo correspondiente al mes de abril (lo de hace cinco meses) y «la empresa nos dice que no puede soportar los plazos de pago que tenemos».

El actual contrato de la empresa Athena con el Ayuntamiento de Castro Urdiales finaliza el 31 de octubre de este mes. A partir de esa fecha, otra empresa se tendrá que hacer cargo del servicio de vigilancia de colegios fuera del horario escolar.

Arrestarazu avanzó que lo primero que va a hacer es una reestructuración de los centros educativos que organizan actividades extraescolares por las tardes, para que sean los que tengan esa vigilancia. El resto de colegios, dónde no haya actividad, «tendrá que cerrar».

Durante la última Comisión de Educación, algunos partidos mostraron su preocupación por la posible falta de vigilancia en los colegios, ya que los patios de los centros se han convertido en zona de juegos infantiles fuera del horario escolar, ante la escasez de este tipo de instalaciones. Y es que, algunos centros cuentan con columpios y todos están equipados con canchas deportivas, muy utilizadas por las tardes. La retirada del personal de seguridad obligaría a cerrar algunos colegios por las tardes, privando así a los jóvenes de zonas de recreo.

En un principio, la idea de la concejala de Educación es contratar, a partir del 31 de octubre, los servicios de otra empresa externa. No obstante, su intención es que sean trabajadores del Ayuntamiento los que puedan realizar esas tareas de vigilancia en colegios.

Propuesta del interventor

Esta propuesta de Ana Arrestarazu iría de la mano de lo que ya planteó en su día el interventor municipal, Fernando Martínez, para optimizar los recursos humanos del Ayuntamiento y recortar gastos. Martínez sostenía en uno de sus informes que el Ayuntamiento podría aligerar su deuda si prescindía del servicio que prestaban algunas empresas externas al Ayuntamiento, como es el caso de la vigilancia en los colegios. Una vez que se rescindirían esos contratos, sería personal municipal el que podría hacerse cargo del trabajo.