Sondeos para un posible soterramiento del tráfico frente al Centro de Arte Botín

Foto: Sane/
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Los cambios que estudia Renzo Piano afectarán a aspectos esenciales del proyecto presentado en septiembre

G. BALBONASANTANDER.

Las modificaciones que el arquitecto Renzo Piano estudia a su proyecto del Centro Botín de las Artes pueden incluir el soterramiento del tráfico que discurre frente al futuro centro, en el tramo que va desde la rotonda de la plaza de Alfonso XIII hasta el Palacete del Embarcadero. Así se desprende de los sondeos del subsuelo iniciados hace varios días por una empresa de ingeniería, que ya son visibles frente al monumento al incendio de Santander y que se extienden por toda la zona, incluyendo excavaciones en los jardines y análisis del subsuelo en todo el tramo a soterrar.

Lo cierto es que el proyecto presentado por Renzo Piano en Santander el pasado 16 de septiembre está siendo objeto de numerosos cambios que pueden deparar más de una sorpresa cuando tenga lugar la presentación definitiva, prevista hacia finales del mes de noviembre.

La posibilidad de soterrar el tráfico se había orillado inicialmente por su previsible alto coste, pese a que facilita notablemente la accesibilidad a la nueva infraestructura cultural y la conexión con los Jardines de Pereda. Esta alternativa fue también una de las cuestiones debatidas y una de las propuestas concretas que profesionales de la ingeniería y la arquitectura de la región plantearon al arquitecto genovés en el debate realizado el pasado mes de septiembre en la Fundación Botín, tras la presentación pública de los planos y maquetas.

La modificación que se estudia en estos días, si se aplica finalmente, afectará también la concepción general del proyecto, ya que despojará de funciones algunas de las soluciones presentadas por Piano. Por ejemplo, dejará de tener sentido la pasarela peatonal que sobrevolando los Jardines de Pereda salva el tráfico rodado para unir el Paseo de Pereda con los dos bloques diseñados por Piano y que termina en un mirador colgado sobre la bahía de Santander.

Modo de trabajo

Estos cambios que se apuntan ahora son un reflejo también del modo de trabajo habitual del arquitecto genovés.

Recientemente, quince días después de que el creador genovés y su equipo presentaran públicamente el diseño del doble edificio que mirará a la bahía en 2014, Piano se reunió en su estudio italiano con el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, para analizar diversos detalles de la futura infraestructura cultural destinada a albergar un espacio de arte, la sede expositiva de la colección de la institución santanderina y un centro de formación artística.

El entorno urbano, los diversos viales peatonales, el tráfico, o la integración de elementos de patrimonio del propio frente marítimo son aspectos en los que el arquitecto italiano valora a la hora de configurar un proyecto que considera en «constante evolución».

Las consideraciones aportadas por diferentes voces ciudadanas y las tribunas de opinión publicadas por diferentes técnicos y expertos a través de EL DIARIO, han sido tenidas en cuenta por el arquitecto.

Entre las cuestiones de análisis: el entorno urbano del muelle de Albareda, en el que se ubicará el centro, los factores relacionados con los estudios de tráfico de los que dispone el Consistorio, o los aspectos relativos a la accesibilidad o la conexión con los espacios públicos, caso de la integración de los Jardines de Pereda o de la Plaza Alfonso XIII, según reconoció el propio Ayuntamiento.

El encuentro extraordinario del pasado mes se celebró a petición de la institución santanderina.

La Fundación consideraba «urgente analizar la evolución del proyecto» ya que el proceso de tramitación urbanística de esta actuación «ya está en marcha». Renzo Piano ha subrayado e insistido en todo momento en que los detalles se incorporan de forma constante a un proyecto en permanente evolución. En principio, dos bloques unidos por una plaza peatonal y colgados sobre el mar albergarán los distintos usos del Centro Botín: área expositiva, centros de formación y talleres de arte.

El arquitecto siempre ha dejado claro que su primera obra en España será un proyecto «comprometido con la ciudad que conjugará los factores que mejor la definen: la luz y el agua».