'Al sur de Venus' exhibe en el Museo de Altamira el arte y la cultura del Paleolítico

Una joven observa, ayer, una de las piezas expuestas en el Pabellón temporal del Museo de Altamira. ::                             SANE/
Una joven observa, ayer, una de las piezas expuestas en el Pabellón temporal del Museo de Altamira. :: SANE

La exposición, impulsada por las universidades del País Vasco, Cantabria y Oviedo, exhibe las manifestaciones creadores y materiales del Gravetiense

MARTA SAN MIGUELSANTANDER.

El arte no tiene edad, al menos tal y como hoy lo conocemos, como una expresión estética de valores, sentidos y respuestas. Hace 25.000 años los habitantes de la cornisa cantábrica pintaban las paredes, lucían colgados y utilizaban utensilios en su quehacer diario. Ese universo material vertebra la nueva propuesta expositiva del Museo de Altamira, que ayer se inauguró en Santillana del Mar.

Algunas de las piezas más representativas de la prehistoria de la cordillera cantábrica, varias de ellas verdaderas joyas arqueológicas del período gravetiense se podrán ver hasta el mes de abril del próximo año en la exposición 'Al sur de venus. La región cantábrica hace 25.000 años: el Gravetiense', una visión actualizada de las condiciones ambientales, la cultura material y el arte rupestre que caracterizaba al periodo. Para ello, se han seleccionado objetos comunes, así como la producción artística de diferentes yacimientos cantábricos y franceses. Los objetos proceden del Museo de Altamira, el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid,el Museo Arqueológico de Asturias, el Museo Arqueológico de Bizkaia, el Centro de Depósito de Materiales Arqueológicos y Paleontológicos de Gipuzkoa, el Museo de Navarra, el Museo de Prehistoria y de Arqueología de Cantabria, la Direction Régionale des Affaires Culturelles dAquitaine (SRA) y la Asociación Gaztelu-Familia Darricau (Francia).

La muestra esta comisariada por Álvaro Arrizabalaga (Área de Prehistoria, Universidad del País Vasco), Carmen de las Heras (conservadora del Museo de Altamira), José Antonio Lasheras (director del Museo de Altamira) y Marco de la Rasilla ( Universidad de Oviedo). Los expertos acompañaron ayer a la directora general de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Ángeles Albert,y al director general de Cultura, Joaquín Solanas, yen la inauguración oficial de la muestra.

Figuras femeninas

El nombre de la exposición 'Al sur de Venus' hace referencia a las figurillas femeninas representativas de la prehistoria europea, abundantes al norte de los Pirineos, pero no en la Península Ibérica. Esta exposición se lleva a cabo coincidiendo con la celebración hasta mañana sábado en Altamira de un encuentro internacional de prehistoriadores de España, Portugal, Francia, Alemania y Gran Bretaña.

El Gravetiense corresponde al Paleolítico Superior, entre hace 29.000 y 20.000 años. El Gravetiense es un periodo poco conocido en la Península Ibérica, si bien es el primero con cierta homogeneidad continental. Esta muestra proporciona una visión actualizada de las condiciones ambientales, la cultura material y el arte rupestre.

Para ello, se han seleccionado objetos de diferentes yacimientos cantábricos, así como la producción simbólica, es decir, el arte rupestre, y el arte mueble: las famosa venus, de las que no se han hallado ejemplares en la Península ibérica, pero sí en varios lugares de Europa. Entre las piezas que pueden contemplarse se encuentran algunas consideradas emblemáticas como un colgante de unos 25.000 años de antigüedad descubierto este mismo año en el yacimiento guipuzcoano de Irikaitz y que es el más antiguo encontrado en una excavación al aire libre en la Península Ibérica.

El Homo sapiens sapiens, la única especie existente en Europa desde el Gravetiense, ya disponía de una gran desarrollo social, que le permitió cuidar a los desfavorecidos y enterrar a sus muertos, como se puede apreciar en la exposición gracias a la reconstrucción del impresionante enterramiento de Sungir (Rusia).

Junto con ello, se puede ver una importante muestra de la industria lítica, que alcanzó un gran desarrollo en este período, en especial los proyectiles de caza; así como piezas en hueso y asta, materias con las que también se elaboraron objetos de uso cotidiano y adorno personal: colgantes, algunos de los cuales se prenderían sobre la ropa, y collares, como el del Cuco (Cantabria). La exposición también recoge una visión del arte de la época, el mueble sobre hueso y asta, y los grabados sobre piedra, de los que destaca el león de El Castillo (Cantabria) y la cierva de Antoliñako koba (Vizcaya), finalizando con un recorrido fotográfico del arte rupestre.