Los comerciantes de las calles Alonso y Floranes salen en defensa del Centro Botín

«Este edificio generará empleo y riqueza en Santander en un momento en el que las inversiones son muy necesarias», señalan

GONZALO SELLERSSANTANDER.
Recreación del Centro Botín según los primeros bocetos del arquitecto Renzo Piano. ::                             DM/
Recreación del Centro Botín según los primeros bocetos del arquitecto Renzo Piano. :: DM

La Asociación de Comerciantes de las calles Alonso-Floranes salió ayer en defensa del Centro Botín tras las críticas que su ubicación ha desatado en un sector de la ciudad. «No podemos permitirnos el lujo de permanecer callados cuando para muchos negocios puede suponer la diferencia entre echar el cierre y mantenerse abiertos, o de tener que prescindir de empleados a poder conservar o aumentar los puestos de trabajo», señaló Juan Carlos Cobo, presidente de esta agrupación.

No serán los únicos comerciantes que, en los próximos días, saldrán en apoyo del edificio diseñado por el arquitecto Renzo Piano y símbolo del proyecto del Frente Marítimo. Según Cobo, los representantes de muchas asociaciones de pequeños empresarios apoyan la construcción del Centro Botín porque «va a ser muy positivo para nuestra la ciudad y para toda Cantabria, que está atravesando un momento económico muy difícil». Lo que Cobo no entiende es cómo la Asociación de Hostelería «todavía no ha salido a defenderlo». «Ellos van a ser los más beneficiados cuando se haga», aseguró este empresario.

Cobo insiste una y otra vez en que su mensaje «no tiene sentido político», y que sólo hablan como comerciantes. «Todo lo que se haga para atraer gente a Santander nos beneficia a todos, y este Centro hará posible que muchísimas personas visiten la ciudad, compren en sus comercios, consuman en sus bares y cafeterías, se alojen en sus hoteles... En definitiva, que generará riqueza y empleo en Santander», subrayaron los comerciantes de Alonso-Floranes.

Al otro lado de la trinchera están los miembros del Movimiento de Defensa de la Identidad de la Bahía de Santander, quienes han convocado para mañana, domingo, una concentración como muestra del rechazo a la ubicación propuesta para el Centro Botín, en los muelles de Maura y Albareda. El acto tendrá lugar a las 17.00 horas en la Grúa de Piedra. Este colectivo denuncia el «desastre medioambiental» que se pretende cometer en una de las bahías «más bellas del mundo».

A principios de este mes, esta plataforma ciudadana envió una carta al arquitecto Renzo Piano mostrando su oposición a la ubicación elegida, ya que el edificio será una «barrera insalvable que romperá» las vistas desde todas las perspectivas y que, además, «partirá en dos» la bahía de la capital cántabra.

Esta agrupación -que no especifica los miembros que la componen- opina que el Centro supondría «un impedimento para la integración de la ciudad con la bahía». «Hay una considerable cantidad de ciudadanos disconformes con esta ubicación, que se reúnen todos los sábados en la Grúa de Piedra para reflexionar sobre el desastre medioambiental que se pretende cometer en una de las bahías más bellas del mundo», señalan desde esta plataforma de oposición.

El Guggenheim

El presidente de los comerciantes de Alonso-Floranes no comparte estos argumentos. En primer lugar, no cree que las voces contrarias a la construcción del Centro Botín sean más que los ciudadanos que lo apoyan. «Los que no lo quieren no son muchos, pero hacen más ruido», asegura, por eso cree necesario recordar lo que ocurrió en Bilbao durante la construcción del Guggenheim, un museo que estuvo rodeado de polémica en los primeros años. «A día de hoy no creo que encontremos a ningún bilbaíno que diga que no ha sido beneficioso para la ciudad», indica Cobo.

«En Santander tenemos ahora esa oportunidad que tuvieron otros hace años. Y la tenemos precisamente en un momento de crisis económica en el que es más necesario que nunca las inversiones y que se creen nuevos atractivos para que el sector servicios se pueda mantener en pie», subraya Cobo.

Al representante de los comerciantes le «duele» lo que está ocurriendo con el proyecto, y asegura que Santander «no puede seguir en el siglo XIX». «Al parecer, a Emilio Botín no le gusta mucho lo que está pasando y sería una pena que se lo llevara a otro sitio», advierte.