El alcalde defiende la ubicación del Centro Botín en el muelle de Albareda

El regidor cree que el emplazamiento en la 'fachada' de la Bahía abrirá un espacio hasta ahora cerrado

ANA ROSA GARCÍASANTANDER.
El arquitecto genovés Renzo Piano sostiene una maqueta del edificio del Centro Botín, durante la presentación del proyecto, el pasado mes de   septiembre. ::                             ANDRÉS FERNÁNDEZ/
El arquitecto genovés Renzo Piano sostiene una maqueta del edificio del Centro Botín, durante la presentación del proyecto, el pasado mes de septiembre. :: ANDRÉS FERNÁNDEZ

El alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, defendió ayer que «construir el Centro de Arte Botín en el muelle de Albareda es clave para el futuro de la ciudad». Un día después de la concentración convocada en contra de esta ubicación, De la Serna, que desde el minuto uno ha mostrado su apoyo rotundo y su impulso decidido al proyecto de la Fundación Botín, opinó que llevar esta infraestructura cultural a la Vaguada de las Llamas, como propone la Plataforma en Defensa de la Identidad de la Bahía de Santander, «no tiene nada que ver» con lo que supondría tenerla en el centro de la ciudad. El regidor considera que es bueno que haya debate, pero insiste, como ya ha reiterado en otras ocasiones, en la idoneidad de emplazarlo en la «fachada» de la Bahía.

Tras expresar «todo el respeto del mundo» hacia quienes declaran su disconformidad con la futura localización del Centro Botín, De la Serna afirmó que el Ayuntamiento escucha su opinión pero también «las manifestaciones, cada vez más frecuentes, de miles de ciudadanos» a favor de la implantación en el aparcamiento del Ferry.

En medio de una controversia que lejos de apaciguarse se aviva cada semana, se cumplen mañana dos meses desde que Renzo Piano presentara en Santander su diseño del icono que encabezará la transformación del Frente Marítimo: el futuro Centro de Arte Botín. Aquel acto público sirvió para desvelar la estructura y los detalles del edificio, así como la planificación del entorno, pero la puerta del debate ya había quedado entreabierta a principios de junio, cuando el arquitecto dio a conocer el esbozo de su proyecto a Emilio Botín y a las autoridades de Santander y Cantabria.

Las alabanzas a esta infraestructura cultural, financiada por la Fundación Botín, así como a la elección del arquitecto genovés para su diseño, son generalizadas, si bien las divergencias surgen cuando lo que se cuestiona es el emplazamiento. Un acierto total o un grave error. Aquí no hay medias tintas. En los últimos meses han sido numerosas las voces que se han posicionado tanto de un lado como del otro: arquitectos, ingenieros, comerciantes, hosteleros, políticos, asociaciones de vecinos...

Precisamente ayer, la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo se sumó a las muestras de apoyo que en los últimos días ha recabado el proyecto de la Fundación Botín, tanto desde la Asociación de Hostelería -que ha expresado su respaldo «sin fisuras» hacia «una infraestructura de referencia, que llevará lejos el nombre de la capital»-, como desde la Asociación de Comerciantes de las calles Alonso y Floranes, que destaca que el Centro será «fuente de empleo y riqueza en Santander en un momento en el que las inversiones son muy necesarias».

«Máxima integración»

El regidor santanderino insistió ayer en defender el emplazamiento del Centro en la «fachada» de la Bahía frente a otras alternativas, como la Vaguada de Las Llamas -una propuesta hasta ahora no barajada y una «novedad» en el debate que se ha abierto- y aseguró que la localización elegida «favorecerá» un espacio ahora «cerrado por una valla» y que se «abriría a los ciudadanos». De la Serna volvió a repetir que el Centro de Arte Botín, cuyo coste ascenderá a 62 millones de euros, se llevaría a cabo con la «máxima integración» con los Jardines de Pereda y generaría así «el mayor espacio público que jamás se podría crear en el centro de la ciudad».

Además, señaló que esta zona va a albergar también otro tipo de usos, como el turismo de cruceros, con lo que la ubicación del Centro en el muelle de Albareda le otorgaría, a su juicio, un «mayor dinamismo para favorecer el conjunto de la ciudad» y hacerla «más moderna». En opinión del regidor, se trata de un «equipamiento clave» para la historia de Santander y para su futuro. «Nos hará avanzar en modernidad y fortalecerá el sector ligado a los servicios y al turismo».

Cambios en el proyecto

Por otra parte, De la Serna subrayó que el arquitecto «está escuchando» el debate que se ha abierto en la ciudad sobre el Centro Botín y las propuestas que se están haciendo a la hora de plantear la «evolución» del proyecto. De hecho, entre las decisiones que Renzo Piano se plantea introducir figura, tal y como adelantó este periódico el pasado mes de octubre, un ligero pero significativo cambio de ubicación, al desplazar la edificación hacia la zona oeste del muelle -más próxima a la estación del Ferry-; la eliminación de la anunciada pasarela, el soterramiento del tráfico y la permanencia de la Grúa de Piedra en su ubicación actual. Refiriéndose a esta última definición del proyecto, el alcalde quiso aclarar que el lugar en el que tuvo lugar la concentración de la Plataforma en Defensa de la Identidad de la Bahía de Santander -frente a la Grúa de Piedra- no es ya el elegido para ubicar el Centro.

Cuestionado por los medios tras acudir a la carpa colocada por el Colegio de Enfermería en la Plaza del Ayuntamiento con motivo del Día Mundial de la Diabetes, De la Serna aseguró que «no teme» retrasos en la construcción del Centro por el debate que se ha abierto en la ciudad sobre la ubicación ya que, según dijo, los plazos vienen definidos por la celebración del Mundial de Vela en 2014. El comienzo de las obras está previsto para el verano de 2012 y la inauguración, dos años después. La que será la primera obra del arquitecto genovés en España abrirá sus puertas coincidiendo con el 50 aniversario de la creación de la Fundación Botín.