Nueve minutos para ligar

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Organizan un encuentro de citas rápidas en busca de afinidades | Nueve chicos y chicas de entre 35 y 50 años conversan con un tiempo limitado y deciden a quién quieren seguir conociendo

ÁLVARO MACHÍNSANTANDER.

Hay historias que empiezan en el pasillo de un supermercado. Otras surgen de una llamada equivocada o de un pisotón en un bar donde nadie se escucha. En estos tiempos, muchas, se forjan a golpe de 'me gusta' bajo una foto del Facebook. Las que pueden nacer hoy mismo en el Cormorán le deberán su primer recuerdo a la tabla del nueve. Nueve chicos, nueve chicas y nueve minutos para conocerse. Lo llaman 'Speed Dating' y ya lo probaron hace un mes. Dicen que salió muy bien. Por supuesto, empieza a las nueve.

El sistema es sencillo. Mesas para mantener cierta intimidad y 'citas express' para charlar y conocerse. ¿Cómo te llamas? ¿Qué te gusta? ¿Qué haces aquí? Seguro que alguno aún lanza un histórico «¿Estudias o trabajas?». Tras nueve minutos, corre el turno. Conversaciones rápidas y una tarjeta. Al terminar la ronda de contactos (81 minutos, nueve por nueve) cada uno escribe el número de la persona o personas con las que le gustaría seguir hablando en otro momento. Ellos y ellas. El organizador recibirá las tarjetas y buscará las coincidencias. Un correo electrónico a ambos servirá para que, a partir de ahí, los protagonistas hagan el resto...

Y no es para niños. El único límite para participar es el de la edad. Se avisa que los encuentros están destinados para personas de entre 35 y 50 años, aunque nadie pone pegas si se 'cuela' un 34 o un 52 en el grupo.

Segunda vez

«Ya lo hicimos el mes pasado y salió muy bien. Hubo varias coincidencias y, de hecho, cuando yo me fui ese día del local, a eso de las doce, les dejé 'cascando' entre ellos. Desde aquello suelen venir todos los viernes y los sábados y les ves bailando y divirtiéndose. Estamos muy contentos con el resultado», cuenta Manuel Ángel Gutiérrez, gerente de 'The Old Cormoran Tavern', el local de El Sardinero que sirve de escenario para la idea. Cuenta que este sistema de citas rápidas ya se utiliza en Estados Unidos desde hace años y que no es nuevo en otros muchos países europeos. «Yo lo vi por Internet y pensé que podríamos organizarlo nosotros aquí en Santander». Inscribirse cuesta diez euros (incluye una consumición) y ya tiene «casi todo cubierto». «Algún chico me falta todavía, pero de hoy no pasa», comentaba pocas horas antes de la segunda edición del invento.

El local cuenta con dos plantas y reservará la inferior para los participantes en el 'Speed Dating' (traducido como cita rápida o multi cita). «Y si alguien viene con algún amigo, se puede tomar algo tranquilamente en la barra mientras espera a que se conozcan los participantes», aclara el organizador. Mesas prácticamente individuales y algo de intimidad para las parejas. Aunque sea con la fecha de caducidad que marca el crono, se requiere cierta calma para que la química haga su trabajo. Todo es poco para aprovechar al máximo los 540 segundos frente a una posible media naranja. Quién sabe si hay una historia en juego...