Mazón pide que el puerto de Laredo se abra y el PP critica su «desastrosa gestión»

Foto: Celedonio/
Foto: Celedonio

El diputado del PP Julio Cabrero eludió hablar de plazos pero recordó que el anterior Ejecutivo dejó una deuda de 44 millones

CONSUELO DE LA PEÑASANTANDER.

El puerto deportivo de Laredo, una infraestructura terminada pero sin funcionamiento por problemas con las concesiones, se está convirtiendo en protagonista asiduo y arma arrojadiza entre Gobierno y oposición en los debates parlamentarios. Ayer, mientras el diputado del PRC y exconsejero de Obras Públicas José María Mazón exigía al Ejecutivo de Ignacio Diego poner en marcha de «una vez por todas» este puerto, el diputado del PP, Julio Cabrero, responsabilizaba de su cierre a la «gestión desastrosa» del Ejecutivo anterior, pero eludía cualquier compromiso para su apertura.

No es la primera vez que Mazón pregunta en el pleno parlamentario por qué el puerto pejino sigue cerrado, una obra inaugurada a bombo y platillo por el anterior Gobierno el pasado mes de marzo, poco antes de las elecciones autonómicas y municipales, pero que ocho meses después sigue inutilizada. Y siempre recibe una respuesta envuelta en reproches de mala gestión e irresponsabilidad del gobierno del que formó parte.

Inauguraciones a la carta

Pero no sólo eso. Ayer Cabrero le recordó que las «inauguraciones exprés, a la carta y cargadas de ansiedad no son buenas» para Cantabria, en alusión al puerto y a su inauguración cuando «la obra estaban sin recepcionar». Por supuesto que el PP, con su mayoría absoluta, rechazó la propuesta del exconsejero y diputado regionalista, que pedía al Gobierno que pusiera en funcionamiento «de manera inmediata» esta infraestructura.

Sostiene Mazón que el Gobierno «no tienen más disculpas» para tener parada una «inversión muy valiosa» que crearía empleo en Laredo. «Tienen un motor en marcha y no lo saben arrancar», reprochó a las filas del PP y al Gobierno. El problema, según explicó el regionalista, es que el Gobierno «tenía tanta desconfianza» en el anterior Ejecutivo que «lo ha paralizado todo», incluido el puerto deportivo de Laredo.

Sin embargo, Cabrero recordó a Mazón que el Gobierno se ha encontrado en esta obra con una deuda de 44 millones de euros. De ellos, debe 39,8 millones de euros a bancos y entidades financieras como consecuencia de las obras del puerto; otros 3,6 millones más de la lonja que se está construyendo y 762.568 euros que va a costar la urbanización, licitada hace dos semanas. Cabrero dijo que la labor del Gobierno es hacer las gestiones adecuadas para que se ponga en marcha, pero aclaró que la explotación del puerto deportivo corresponde a la empresa concesionaria a no ser que «existan otros intereses», como un posible rescate de la concesión.

Mazón replicó que el anterior Gobierno «nunca» dejó a la empresa hablar de la posibilidad de rescatar la concesión y aseguró que se dejó todo «totalmente pactado» y devolvió la acusación al actual Ejecutivo de Diego, cuya gestión en materia de puertos tildó de «calamitosa, sino inexistente».

El socialista Francisco Fernández Mañanes se sumó carro regionalista y pidió al Gobierno que se «aplique» y «dé salida» a este puerto para generar con ello riqueza y empleo, porque no tiene «coartadas posibles». Fernández Mañanes se preguntó «qué demonios hace una inversión de esa naturaleza, prácticamente finalizada, muerta de risa», no sin lamentar que el Ejecutivo sea «incapaz» de ponerla en funcionamiento. En este pim pam pum, acusó al consejero de Obras Públicas, Francisco Rodríguez, de «estar fracasando» por tener «un recurso en el que se han invertido millones de euros ocioso».