Perla y Penélope vuelven a casa

Foto: Sane/
Foto: Sane

Un vecino de Bárcena de Cudón encontró en el patio de su casa a los dos cachorros de raza samoyedo robados de una residencia canina de Liébana

G. MARTÍNEZSANTANDER.

Con la boca abierta. Así se quedó Israel cuando, el pasado jueves, descubrió «a dos pequeñas bolitas blancas» en el patio de su casa en Bárcena de Cudón (Miengo). Esos 'pompones' eran Perla y Penélope, los dos cachorros de raza samoyedo que fueron robados de la residencia canina Bilken de Aliezo, en la comarca lebaniega. «Cuando las vi, empecé a pensar: ¿de dónde habrán salido?, ¿de quién son? y, sobre todo, ¿cómo han llegado hasta aquí?», explica todavía incrédulo.

Mientras Israel hacía hueco en su casa a sus nuevas inquilinas, a más de 80 kilómetros de allí, en Cillorigo de Liébana, Belén Rubín, la responsable del centro asaltado, aún no se había recuperado de un buen disgusto. La tarde anterior, unos cacos entraron en su negocio y se llevaron las dos camadas que tenían: dos hembras de tres meses de raza samoyedo y cuatro cachorros de bull terrier, con poco más de un mes. «La noche del robo apenas pude dormir. No paré de preguntarme: ¿quién se los habrá llevado?, ¿a dónde? y, sobre todo, ¿estarán bien?».

Ayer, los dos pudieron responder a algunas de esas preguntas. Sobre las cinco de la tarde, ambas familias se reunieron a las puertas de la casa del joven. «Me llamaron varios conocidos que sabían que tenía aquí a las perras y me dijeron que en EL DIARIO se hablaba de un robo en un centro canino de Cillorigo de Liébana. Me pareció demasiada casualidad así que fui a la Guardia Civil y les expliqué lo que me había pasado», comenta. Después, se puso en contacto con Belén y le dio la noticia. «No me lo creía, me dio mucha alegría, aunque también tristeza por no saber nada de los otros cuatro cachorros», cuenta la gerente del recinto lebaniego.

Las pequeñas Perla y Penélope juguetean con el chihuaha de Israel, mientras ambas familias charlan. En el aire queda una única incógnita: ¿por qué roban seis cachorros y se deshacen de dos de ellos? La respuesta está más que clara para todos: «Iban a por los bull terrier, pero arramplaron con lo que vieron», dice Belén.

Un robo a «tiro hecho»

Además, la responsable de la residencia Bilken explica que «quien entró, conocía las instalaciones». Algo que refuerza la teoría de que los cacos fueron «a tiro hecho». Sin embargo, Israel aún no se explica cómo aparecieron las pequeñas en su patio, aunque resalta que «por lo menos, los ladrones tuvieron el corazón de dejarlas aquí dentro y no tiradas en una cuneta». Penélope y Perla son unas campeonas. No sólo porque lo dicen sus genes -pues son hijas de dos ejemplares premiados en certámenes nacionales e internacionales-, sino porque han sido capaces de ganarse el cariño de Israel en apenas tres días. «Fíjate que ya las estábamos buscando nombre», reconoce minutos antes de despedirse de ellas.