Los residentes sólo podrán aparcar dos horas en zonas de alta densidad de tráfico

La nueva OLA establece que en las áreas de carga y descarga se pagará cuando acabe el horario restringido para los transportistas

JUAN C. FLORES-GISPERTSANTANDER.
Una agente de la OLA en el Paseo de Pereda, una de las zonas de la ciudad por donde circulan más vehículos al día. ::                             DANIEL PEDRIZA/
Una agente de la OLA en el Paseo de Pereda, una de las zonas de la ciudad por donde circulan más vehículos al día. :: DANIEL PEDRIZA

La nueva Ordenanza Limitadora de Aparcamiento (OLA) de la ciudad añade 2.230 plazas más en zonas demandadas por las asociaciones de vecinos, con lo que el total de plazas de aparcamiento de pago en superficie llegará a las 6.000. Pero la nueva ordenanza, aprobada ayer en la Junta de Gobierno Local, establece otras muchas novedades. Como que en las zonas de alta densidad de tráfico, como el entorno de los juzgados de Las Salesas, los mercados de México y La Esperanza, el entorno de la Catedral, la calle Tres de Noviembre (tras el edificio de Ministerios) o el Paseo Pereda, los vecinos con tarjeta de residente no podrán aparar todo el día, sino sólo dos horas.

Además, la ordenanza acaba con espacios en los que hasta ahora, a pesar de estar incluidos en zona OLA, no se pagaba. Como los vados horarios y las áreas de carga y descarga. Ahora, acabado el horario regulado para transportistas en zona de carga y descarga, podrán aparcan quienes lo deseen, pero pagando la OLA. Y en los vados horarios de entrada a aparcamientos privados también se pagará la OLA una vez que ese espacio quede libre para uso del resto de conductores.

Adaptándose a los nuevos tiempos, los vehículos eléctricos no pagarán OLA y las personas con movilidad reducida podrán estacionar el doble de tiempo, un máximo de cuatro horas, en lugar de dos como el resto de conductores. Un importante cambio introducido en la normativa es que todos los vecinos de las calles incluidas en el perímetro de una zona OLA tendrán derecho a tarjeta de residente, incluidos los que vivan en calles peatonales, que hasta ahora sufrían discriminación al no poder tener ese documento que les permite aparcar sin límite.

Y además, podrán tener tarjeta de residente quienes no estén empadronados pero acrediten que viven temporalmente en Santander por trabajo. Los titulares de actividades comerciales e industriales tendrán también derecho a estacionar un vehículo siempre que no supere los 3.500 kilos o los 1.800, si es zona de alta rotación. Tendrán derecho a tarjeta los vehículos de renting o leasing que se utilicen para el trabajo, con un máximo de uno por zona.

Nuevos modelos familiares

También hay unas nuevas condiciones para obtener la tarjeta de residente que tratan de adaptarse a los nuevos modelos familiares, como por ejemplo, las parejas de hecho o los hogares en los que los descendientes también tienen coche, «ahora, si hay cuatro vehículos podrá haber cuatro tarjetas», según explicó ayer el portavoz del equipo de Gobierno, Antonio Gómez. La modificación de la ordenanza saldrá a información pública durante un mes, para que puedan presentarse alegaciones, antes de ser aprobada de forma definitiva.

En total, a partir del verano, habrá más de 6.000 plazas repartidas en 14 zonas, que se han redistribuido para equilibrarlas mejor. La tarjeta de residente cuesta 27,85 euros al año o 16,5 por semestre y podrán acceder a ella a partir del verano los vecinos de nuevas zonas.

La ampliación de la OLA creará 15 nuevos empleos que se sumarán a los 40 de ahora, teniendo en cuenta que cada 150 plazas es necesario un vigilante.