«Mi madre está alucinada, no se cree lo que pasa»

«Mi madre no se lo cree y me pregunta ¿cómo me voy a quedar sin todo el dinero?». Mi padre y mi madre compraron preferentes en 2005 y 2008. Mi padre se murió en septiembre y cuando arreglamos los papeles de la herencia vimos que lo que ellos pensaban que era un plazo fijo eran preferentes. Mi madre está alucinada. No concibe que no pueda recuperar el dinero».