Santander busca a ciudadanos que vivieran los veraneos reales

Con motivo del centenario de La Magdalena se celebró un coloquio sobre su historia en el que intervinieron la directora del palacio, Lola Saiz, primera por la derecha; la concejala Gema Igual, el director general de Turismo, Francisco Agudo, y el periodista Juan Carlos Flores-Gispert. ::                             DM/
Con motivo del centenario de La Magdalena se celebró un coloquio sobre su historia en el que intervinieron la directora del palacio, Lola Saiz, primera por la derecha; la concejala Gema Igual, el director general de Turismo, Francisco Agudo, y el periodista Juan Carlos Flores-Gispert. :: DM

El Ayuntamiento desea escribir la historia de aquella época con las experiencias de sus testigos

J. M.SANTANDER.

El 7 de septiembre de 1912 Santander entregó a Alfonso XIII el Palacio de la Magdalena. Y una llave de oro y platino con piedras preciosas y las iniciales del Rey y su esposa, Victoria Eugenia de Battenberg. Fue realizada por la joyería Agüero de la calle de San Francisco y costó 450 pesetas. Hasta 1930 los Reyes y su familia veranearon en su palacio santanderino. Ahora, en la conmemoración de la entrega del palacio y el inicio de aquella época dorada para el desarrollo de Santander, el Ayuntamiento ha programado una serie de actos entre el que se encuentra la búsqueda de santanderinos que vivieron aquellos veraneos reales. Se trata de que esas personas, de avanzada edad, relaten cómo fueron aquellos momentos y el desarrollo de la ciudad. La finalidad es conseguir un relato histórico en base a las experiencias de esas personas o sus familias, con fotos y documentos que pasarán a formar parte de la pequeña historia de Santander. Esta iniciativa de la Concejalía de Turismo, a cuyo frente está Gema Igual, se completa con otras, entre ellas una que permitirá a los ciudadanos entrar en La Magdalena, y no sólo de visita.

Durante los próximos meses La Magdalena se abrirá durante más tiempo a santanderinos y turistas en visitas guiadas, pero, además, se permitirá que empresas de hostelería de Cantabria organicen comidas o cenas con fiesta o baile en el palacio de La Magdalena. Es la primera vez que se permite la celebración de estas actividades en el edificio y que, en ningún caso, podrán ser bodas, como indicó Igual. Más de 2.000 bodas se han celebrado en el Palacio Real de Santander, pero no se permite en los enlaces servir cócteles o banquetes. Ahora, por el centenario de La Magdalena, será posible cenar y bailar en los salones, organizados por las empresas que lo deseen y a las que el Ayuntamiento se dirigirá en los próximos días.

Casino y campo de polo

La conmemoración del centenario contará también con actos culturales. En el Casino se instalará una exposición con objetos y documentos de La Magdalena para recordar lo que significó para el lanzamiento de Santander. Se publicarán libros sobre la historia del edificio y su construcción, entre ellos uno realizado por Ediciones Tantín con numerosas fotografías y documentos originales, y en la campa de La Magdalena, el campo de polo que diseñó Javier González de Riancho, se instalará un mercado de época, diversas actividades en las que participarán ciudadanos vestidos de época y una exposición de coches antiguos. El deseo es recrear aquella época de los veraneos reales.

También en el centenario se tendrán en cuenta los edificios de La Magdalena. En la casa de los guardeses, cuya restauración está a punto de acabar, se venderán recuerdos relacionados con el palacio. Este verano estará acabada la restauración del antiguo mareógrafo y será mejorada toda la explanada alrededor del palacio. También se inaugurará la iluminación exterior del edificio que, con tecnología led, podrá variar de color cuando se desee.

La imagen no estará ausente de celebraciones. Se va a realizar un documental sobre La Magdalena que será expuesta en ferias, congresos y actividades de topo tipo. Y en las pantallas de los autobuses municipales se pasará durante meses información gráfica sobre el palacio y su historia. También se celebrarán concursos de fotografía y pintura relacionados con el palacio y su entorno, con ese parque de 25 hectáreas que desde 1977 son propiedad del Ayuntamiento, cuando se lo compró a don Juan de Borbón por 150 millones de pesetas.