Valdecilla recibirá 5,2 millones de los 40 esperados por el Gobierno

El Ejecutivo autonómico tendrá que cambiar la partida en sus presupuestos

D. REMARTÍNEZSANTANDER.

En cuatro meses y medio, entre el 21 de noviembre y el 3 de abril, Cantabria ha pasado de esperar 40 millones para reemprender la ampliación del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla a rebajar la expectativa y anotarse solo 5,2. Son los millones que aparecen consigandos en el Fondo de Cooperación Interterritorial del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2012, y no solo suponen un salto hacia abajo por decenas. La cifra cierra -de momento- un episodio político trascendente tanto por el contexto en el que se ha producido, como por la relevancia que le ha conferido el Gobierno regional.

El contexto lo dan las dos fechas señaladas. El Ejecutivo de Ignacio Diego presentó sus presupuestos para 2012 el 21 de noviembre de 2011, al día siguiente de que el PP ganara las elecciones generales. La inversión estrella de aquellas cuentas (luego enmendadas en parte con un plan de recortes de 157 millones) eran los 40 millones que el PP había anotado para Valdecilla, y que esperaba que le transfiriera el Estado con el cambio de inquilino en La Moncloa.

Ayer, 3 de abril, seis días después de las elecciones andaluzas y asturianas, el Gobierno central presentó sus presupuestos. Para Valdecilla, 5,2 millones. Algo, pero mucho menos de lo necesario.

Calculadora aparte, desde el punto de vista político Ignacio Diego ha convertido el hospital en su ariete preferido contra la gestión del bipartito PRC-PSOE, pues resume todos los males que le atribuye a la coalición de socialistas y regionalistas. Valdecilla es el equipamiento público más importante de Cantabria, aporta el 3% de su PIB y concentra (o debería concentrar) buena parte de la inversión en innovación. El Gobierno de José María Aznar aprobó un convenio en 2003 para ampliarlo con 205 millones de presupuesto. Pero en los años siguientes el dinero se gastó sin que se rematasen las obras. Muy al contrario: el Gobierno regional ya ha adelantado unos 90 millones de sobrecostes y calcula que faltan otros cien para poder abrir los tres edificios anejos.

Así lo ha reiterado por activa y por pasiva Diego, culpando al bipartito hasta de haber camuflado los desfases sin dar cuenta al Parlamento autonómico, casi de forma ilegal. En tales términos lo denunció durante una visita a las obras con Ana Pastor -hoy ministra de Fomento- el 18 de octubre del año pasado. O sea, en campaña.

Recuperar Valdecilla se había convertido pues en un símbolo, en una reconquista de la transparencia y de la eficacia que el presidente enarbola como señas de identidad de su nuevo mando. Tan seguro estaba de su compromiso, que llegó a jugarse todo a una baza durante su primera visita oficial a Mariano Rajoy en La Moncloa. La víspera, Diego avanzó que solo reclamaría la financiación de Valdecilla. Al salir del palacio, matizó que Madrid pagaría todo lo pendiente, pero quizá a través de un nuevo convenio y con una cuarta fase de obras. Es decir, en otros plazos. Los que ahora empiezan a contar de nuevo.