Las obras de la rotonda de El Sardinero ponen fin a un punto negro de tráfico

Alrededor de 11.000 vehículos al día pasarán en verano por la glorieta, que comenzó ayer a construirse junto a la gasolinera y el Casino

GONZALO SELLERSSANTANDER.
Ayer se delimitaron algunas zonas y el lunes comenzará la construcción de la rotonda. / Sane/
Ayer se delimitaron algunas zonas y el lunes comenzará la construcción de la rotonda. / Sane

Al punto negro de tráfico de El Sardinero le quedan horas. En la incorporación a Reina Victoria desde Joaquín Costa, frente a la gasolinera del Casino, ya se podían ver ayer las primeras señales de las obras de la nueva rotonda. Una glorieta por la que pasarán cada día 11.000 vehículos en verano -7.000 de media al año-, según los datos que maneja el Ayuntamiento, y que evitará la confusa glorieta imaginaria con la que ahora se guían los conductores. Acabar con ese cruce costará medio millón de euros. Pero no saldrán de las arcas municipales. La empresa Armando Álvarez (El Sardinero S.A.), la misma que ha vuelto a levantar el Hotel Sardinero, la que financie un proyecto incluido en el Plan de Estímulo a la Economía presentado por el alcalde, Íñigo de la Serna, el pasado mes de marzo.

El Ayuntamiento ha esperado a que terminara la Semana Santa para empezar unas obras que se prevén terminadas para cuando empiece el verano. Ayer ya se podían ver las primeras cintas separadoras que los técnicos colocaron para replantear la rotonda y los bordillos. Será el lunes cuando comience la construcción del radio interior, el círculo central de la glorieta. Los operarios trabajarán apoyados por la Policía Local, que dirigirán el tráfico de la zona mientras duran las obras. No está previsto desviar la circulación de momento, ya que hay espacio suficiente para trabajar y para el paso de los vehículos.

Con la rotonda, los coches que circulen por la Avenida de los Infantes y quieran girar hacia Piquío por la Avenida de Castañeda, no podrán realizar ese giro a la izquierda. Deberán desplazarse 100 metros más, hasta la nueva glorieta, para girar allí 180 grados y tomar la dirección correcta. De esta manera «mejorará sensiblemente el giro a la izquierda desde la Avenida de Castañeda hacia la Avenida de los Infantes, que es precisamente el principal acceso rodado a la entrada principal y otras instalaciones del hotel», según informaron desde el Ayuntamiento.

Operación de cirugía

También supondrá «ligeros ajustes», según el Consistorio, en la situación de los pasos de cebra actuales. El cruce Infantes-Reina Victoria seguirá regulado con semáforos para permitir el paso de peatones, mientras que el de Joaquín Costa-Reina Victoria permitirá todos los giros sin las interferencias de peatones que ahora ocurren frecuentemente.

Además de evitar el peligro para los coches que bajan de la Avenida Castañeda y los que se meten a Reina Victoria, la glorieta formará parte de la operación de cirugía estética que sufrirá todo el entorno de la primera playa. Con el Hotel Sardinero reconstruido en tiempo récord y el 'lifting' a las fachadas del Casino a punto de terminar, ahora le toca el turno a esa rotonda y a la mejora del entorno del hotel, donde se ensancharán las aceras. El Ayuntamiento quiere que todo esté terminado para cuando los turistas empiecen a llenar las playas.