Los bomberos denuncian que “Cantabria quedará como un pueblo de África”

Los bomberos permanecieron concentrados durante cinco horas en su sede. / Foto: D. Pedriza - Vídeo: P. Bermúdez/
Los bomberos permanecieron concentrados durante cinco horas en su sede. / Foto: D. Pedriza - Vídeo: P. Bermúdez

El comité advierte de que el Gobierno «está jugando con la seguridad» con un expediente que afecta a otros diez empleados del 112

IRMA CUESTASANTANDER.

El expediente de regulación de empleo que el Gobierno puso ayer sobre la mesa del 112 afectará a 28 trabajadores: 18 bomberos, el técnico de intervención y las nueve personas de la sala de emergencias (cinco jefes de sala y dos técnicos informáticos, el jefe de emergencias y la coordinadora de la sala 112). Un auténtico despropósito si se atiende a las voces de los efectivos del Servicio de Emergencias de Cantabria (Semca) que ayer permanecieron concentrados durante cerca de cinco horas ante la sede en señal de protesta. «Los ciudadanos tienen que entender que se está jugando con la seguridad de todos y que es inaceptable que se quiera transmitir la idea de que va a ofrecerse el mismo servicio con 28 efectivos menos. Lo que necesita saber el ciudadano es que, a partir de ahora, deberá cruzar los dedos y confiar en que la suerte le lleve a tener un accidente cuando el equipo esté operativo. De lo contrario, es probable que no pueda disponer de ayuda».

A la una de la tarde, los trabajadores del 112 se concentraron a las puertas de la sede del servicio a la espera de que el director general de Protección Civil, Alberto Cayón, entregara a sus representantes sindicales el ERE que anunció el Gobierno hace aproximadamente un mes. Cayón, que llegó a la cita con media hora de retraso y accedió al edificio por la puerta de atrás para evitar hacerlo ante los trabajadores, permaneció reunido con los delegados sindicales casi dos horas que no sirvieron para nada, como no fuera para confirmar lo que lleva semanas en la calle: El Gobierno quiere recortar 800.000 euros en gastos y ha elegido el camino de los despidos: los 121 empleados fijos que ahora suma la plantilla (más 8 interinos) se quedarán en 93; un 23% menos.

«Hemos puesto sobre la mesa un montón de propuestas, de planes de viabilidad que no han sido escuchados. Desde reclamar a Unespa (el consorcio de seguros) entre 500.000 y 600.000 euros, como han hecho otras comunidades, con los que poder cofinanciar el servicio, hasta nuestra disposición a trabajar más horas y cubrir bajas y descansos. Pero, el Gobierno ya ha tomado una decisión y lo ha organizado todo para que no exista margen de maniobra. Están jugando con la seguridad ciudadana mientras destinan dinero al Torrevelo», afirmaba Guillermo Río (CC OO) mientras esperaba con sus compañeros a que el representante del Gobierno, atrincherado en las oficinas, abandonara las instalaciones. Cayón terminó marchándose pasadas las seis de la tarde y su marcha dio por finalizada la concentración.

Rechazo y nervios

Habían pasado cinco horas durante las que el nerviosismo no dejó de crecer. Los trabajadores han rechazado la pretensión del Ejecutivo, al que acusan de estar jugando con la seguridad ciudadana y engañando a los cántabros, y han cerrado un nuevo calendario de movilizaciones que se resume en concentraciones, los lunes ante el Parlamento, los jueves ante el Gobierno; recogida de firmas y visitas a empresas y ayuntamientos. Los portavoces insisten en que han abierto varias vías de negociación sin éxito; recuerdan que en los presupuestos generales el Gobierno ya redujo la partida para el 112 en 400.000 euros y cargan sobre sus espaldas la responsabilidad de una región que, dicen, no podrá hacer frente a ninguna contingencia grave en el futuro. «Será como estar en un pueblo de África, como volver a la situación de hace cincuenta años», afirma Del Río.

Mientras, en el Parlamento, PRC y PSOE acusaban al Gobierno de intentar «abatir» y «dinamitar» el Semca, lo que derivará en «menos seguridad», algo rebatido por el PP, desde donde se insistía en que la seguridad no se va a resentir en la región por el ajuste de plantilla en este servicio que, pese a prescindir de esos trabajadores, seguirá teniendo más personal que en el año 2007 para atender a la misma población. El PP recalcó que el Ejecutivo ha tenido que tomar decisiones «dolorosas, pero necesarias» para cumplir el objetivo de déficit, porque «no puede esconder la cabeza debajo del ala»