El edificio del Banco de España albergaría el Centro de Arte Rupestre de la Unesco

Uno de los espacios del edificio del Banco de España. / Javier Cotera/
Uno de los espacios del edificio del Banco de España. / Javier Cotera

El alcalde de Santander negocia el proyecto desde hace meses con la Secretaría de Estado de Cultura para ser parte del 'anillo cultural'

D. R.SANTANDER.

Junto a Cabárceno y los campos de golf, el presidente de Cantabria anticipó ayer un tercer proyecto turístico: conseguir que el futuro Centro Internacional de Arte Rupestre concedido por la Unesco a España se ubique en la región. Y ésa es la pretensión en la que trabajan el Gobierno central y el Ayuntamiento de Santander «desde hace meses», según pudo confirmar este periódico de fuentes de la Administración.

Cantabria cumple todos los requisitos y hasta dispone de un emplazamiento adecuado: la sede del Banco de España en la capital, que el alcalde, Íñigo de la Serna, quiere incluir dentro del 'anillo cultural' perfilado para el centro. De hecho, el alcalde ha mantenido varios encuentros con el secretario de Estado de Cultura, el cántabro José María Lassalle, para estudiar cómo reconvertir el edificio en una instalación con el prestigioso marchamo de las Naciones Unidas. Completaría la oferta del Museo de Prehistoria y Arqueología que se construye desde 2011 en los bajos del Mercado del Este, y que cuenta con una inversión de 1,5 millones de euros.

Ignacio Diego no mencionó ayer la ubicación. Se refirió al equipamiento como «un centro de estudios para la prehistoria», y lo asoció a la relevancia internacional de Altamira, y también a la idea de añadir «un museo de la prehistoria». «Lo tenemos todo: ocho patrimonios de la Humanidad en un ámbito geográfico muy concentrado, y un enorme patrimonio fruto de las investigaciones del último siglo, que está conservado en cajas pero que no tiene un espacio notable, un museo, que sería otro elemento tractor», reflexionó Diego durante la primera jornada de 'Invercantabria'.

Y aún cuenta con más elementos de su parte: «El aval del ministro Wert», dijo, y del secretario de Estado de Cultura, quien ha concebido la jugada. «Conocedor de esta planificación turística, nos puso en conocimiento de esa posibilidad», confió el presidente.

El séptimo

El Centro Internacional de Arte Rupestre será el séptimo de los denominados 'Centro de Categoría 2 de Patrimonio Mundial' de la Unesco que existen en el mundo, y que si bien no pertenecen directamente a la organización internacional, sí se benefician de su sello y su supervisión. Los otros seis, cada uno enfocado a una faceta patrimonial, están en Baréin, Brasil, China, México, Noruega y Sudáfrica.

España se añadió a la lista en noviembre de 2011, cuando la Unesco eligió la candidatura presentada por el Ministerio de Cultura, que entonces dirigía Ángeles González-Sinde. El proyecto se apoyaba en Altamira, Atapuerca, los 43 elementos que hay en España declarados Patrimonio de la Humanidad (el segundo país del mundo con mayor número) y las 765 localizaciones con arte rupestre repartidas por toda la geografía.

Ahora el Gobierno de Cantabria quiere capitalizar la concesión. Ha manifestado ya su interés de forma oficial, según informó Diego, y prepara un planteamiento «sólido y fundado», del que sin embargo no quiso dar detalles.

El presidente desconoce todavía los plazos y si otras regiones están también interesadas. Según anunció el Estado el año pasado, «el centro fomentará la cooperación y el trabajo en red con el resto de Centros de Categoría 2», e implicará «a la Agencia Española de Cooperación Internacional y para el Desarrollo (AECID), universidades, asociaciones, institutos de patrimonio y al Centro Superior de Investigaciones Científicas».

 

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