Diego: “No me arrodillaré ante nadie, ni siquiera ante mi partido”

El presidente garantiza que Valdecilla siempre será público, mientras crece el enfrentamiento entre el Gobierno y los partidos de la oposición

IRMA CUESTASANTANDER.
Mientras aumenta la tensión política, las obras de Valdecilla presentan este estado. ::                             ANDRÉS FERNÁNDEZ/
Mientras aumenta la tensión política, las obras de Valdecilla presentan este estado. :: ANDRÉS FERNÁNDEZ

El presidente del Gobierno mantuvo ayer su discurso reivindicativo para hablar de Valdecilla. Ignacio Diego añadió a su intención de no aceptar del Estado un 'no' por respuesta a su reclamación de pago de las obras del hospital, un rotundo «yo no me arrodillo ante nadie, ni siquiera ante mi partido». El jefe del Ejecutivo habló de su intención de no amilanarse como coletilla a sus más que encendidas críticas a los líderes de la oposición. Acababa de calificar de «inconcebible e inaceptable» que los máximos responsables del Gobierno anterior, Miguel Ángel Revilla y Dolores Gorostiaga, le insten a plantar cara al Estado, y subiendo el tono de la crítica a sus predecesores calificó al expresidente regionalista de «caradura, irresponsable y amnésico» por decir que será capaz de convocar manifestaciones para que el Gobierno del Estado financie Valdecilla. Diego aseguró que quien «antes asumía, callaba y tragaba ante José Luis Rodríguez Zapatero», no está legitimado para hablar del asunto y que si bien él no se arrodillará ante nadie, «el señor Revilla no dejó de hacerlo» ante el expresidente de Gobierno socialista».

Pero si el enfado del presidente del Gobierno era evidente con su predecesor, se desbordó refiriéndose a la exvicepresidenta socialista, Dolores Gorostiaga, que ha alertado de que el derrotero por el que el Estado está llevando el asunto de Valdecilla, apunta a una futura privatización. «Valdecilla siempre será pública», dijo el presidente recordando, acto seguido, que el Consejo de Gobierno ha acordado «exigir e instar al Gobierno central a comprometerse en la financiación íntegra de Valdecilla» y anunciando que llevará en mano ese acuerdo institucional a la ministra de Sanidad.

A las críticas del jefe del Ejecutivo no tardaron en sumarse las del grupo parlamentario popular. Su portavoz, Eduardo Van den Eynde, fue rotundo: «Sólo un fariseo carente de vergüenza como el líder del PRC, Miguel Ángel Revilla, tiene el valor de exigir ahora movilizarse por la financiación de Valdecilla, después de haber mentido durante ocho años a los cántabros con la inestimable colaboración del PSOE. No puede ir ahora de gallo quien durante ocho años ha ido de gallina», sentenció el diputado.

Y añadió: «Los reiterados anuncios de acuerdo de financiación, uno de ellos de un ufano Revilla abrazado a Zapatero a la salida de un restaurante, en los que afirmaba cínicamente que estaba confirmado y cerrada la financiación total de Valdecilla, son la máxima expresión de la falta de respeto y de la irresponsabilidad que Revilla ha mantenido en el tema de Valdecilla».

Críticas de la oposición

Afirmaciones duras que, sin embargo, no consiguieron rebajar un ápice el tono de denuncia de los partidos en la oposición, porque mientras al líder del PRC le llovían críticas del Partido Popular, los regionalistas contraatacaban exigiendo «hechos y euros» para el hospital.

En un comunicado, el PRC afirma que todas las «buenas palabras» pronunciadas hasta ahora por el jefe del Ejecutivo cántabro, por la ministra de Sanidad, Ana Mato, e incluso por el presidente Mariano Rajoy, no han impedido que el Gobierno de España «haya reconocido por escrito y en Las Cortes su intención de incumplir lo que ellos mismos han calificado como su compromiso estrella con Cantabria». Además, siguiendo la pista del anuncio del presidente de no estar dispuesto a hincar la rodilla ante nadie, los regionalistas han afirmado que es Diego «quien gobierna arrodillado y sumiso a los intereses del PP de Madrid y dice amén a todo lo que ordena Mariano Rajoy, aunque eso implique renunciar a la defensa de los intereses de Cantabria».

Voces críticas desde el regionalismo a las que se sumó la de la secretaria general de los socialistas. Rosa Eva Díaz Tezanos acusó a Diego de mentir cuando hace dos meses, tras su reunión con Rajoy en La Moncloa, aseguró que la financiación de las obras estaba asegurada y que el presidente español se había comprometido con la financiación integra de Valdecilla». Para el PSOE resulta «patético» que en todo ese tiempo Diego no haya hecho «una sola gestión para hacer realidad este compromiso».