El Noja festeja su ascenso a Segunda B

Dos goles de Borja en el primer tiempo sellaron el pase ante los valencianos, que no inquietaron en ningún momento al equipo de Viadero Derrotó de nuevo al Catarroja y competirá en la división de bronce por tercera vez en su historia

J. COMPOSTIZONOJA.
Los jugadores celebran el ascenso. en el campo al acabar el partido./ Foto: Daniel Pedriza./
Los jugadores celebran el ascenso. en el campo al acabar el partido./ Foto: Daniel Pedriza.

El Noja es, desde ayer, nuevo equipo de Segunda División B. Nueve campañas después, el conjunto costero consiguió el ascenso por tercera vez en sus 72 años de historia. Lo hizo tras vencer al Catarroja, el campeón valenciano, en los dos partidos de la eliminatoria que les enfrentó como campeones de grupo. Además, por el mismo resultado (2-0). Dos bellos goles del delantero Borja Lázaro en la primera parte sirvieron para acabar de ajusticiar un encuentro de vuelta en el que, bajo un ambiente festivo, disfrutaron alrededor de 1.200 aficionados. El choque disputado en La Caseta no corrió peligro en ningún momento para el grupo dirigido por Ángel Viadero, que la próxima temporada acompañará a la Gimnástica en la categoría de bronce del fútbol español.

El ascenso ha llegado tras una impecable temporada en la que el Noja ha sumado 85 puntos en la competición doméstica, cayendo únicamente en cinco encuentros y convirtiendo La Caseta en un reducto casi inexpugnable. La primera posición liguera, lograda tras mantener una bonita pugna con el Laredo, permitió a los costeros jugarse el ascenso a una sola eliminatoria ante otro de los campeones de Tercera. A priori, el compromiso ante el Catarroja parecía más que exigente, sobre todo teniendo en cuenta la calidad de los integrantes del grupo valenciano en el que se han impuesto. Allí militan plantillas como la del Castellón, el Alzira o el filial del Levante, pero lo cierto es que los cántabros no pasaron apuros para doblegarles y certificar el cambio de categoría.

Antes del decisivo encuentro de vuelta, la consigna del entrenador nojeño a sus jugadores fue muy clara: «Ser valientes». La escucharon, e incluso la estamparon en una gran pancarta junto a todos los nombres de la plantilla y el cuerpo técnico. Como si todo estuviese atado desde antes de arrancar el partido, lo cierto es que no hubo remontada visitante, ni nada por estilo. El único que marcó fue Borja Lázaro y el Noja se sintió cómodo, con más hechuras que su adversario.

Aceptó el juego psicológico que le ofreció el partido de inicio, controlo sus impulsos, espero su oportunidad y finiquitó la eliminatoria. Los costeros reservaron la brillantez para los momentos puntuales y prefirieron desgastar mentalmente al Catarroja. Sacrificarse en hacerle incómodo cualquier camino a una remontada. El compromiso fue innegable y los locales se llevaron el premio de la victoria, el del ascenso y el de la dilatada fiesta de celebración.

Unos festejos que comenzaron al ritmo de «¡adiós a Tercera adiós, adiós a Tercera adiós!». Ayer fue el estribillo más repetido por los seguidores del Noja, más enérgico si cabe cuando comprobaron que el billete directo a la Segunda División B ya no se podía escapar. Con los deberes más que hechos en la primera parte, los aficionados locales aguardaron expectantes el pitido final del colegiado Elexpuro Sanz para explotar de alegría y saltar al terreno de juego de La Caseta para celebrar el ascenso junto a sus jugadores y el entrenador, Viadero, que fue manteado.

La fiesta de la plantilla y el cuerpo técnico sobre el propio césped se trasladó poco después al vestuario, en el que no sólo los futbolistas acabaron bajo las duchas. El presidente, Emérito López, y el propio técnico tampoco se libraron del agua. Ni siquiera algunos familiares, que sufrieron en sus carnes la frescura del líquido elemento, procedente de enormes cubos cargados una y otra vez a las puertas de los vestuarios.

De la mano del propio Borja, del guardameta Pablo y del capitán, Iñaki Bollaín, algunos de los más activos, la fiesta por el ascenso alcanzó su máximo apogeo más de una hora después de que concluyera el choque. Un enorme autobús descapotable aparcó en los accesos de La Caseta con la intención de recoger al equipo e iniciar un recorrido por todo el centro urbano de Noja. El agua cedió el protagonismo a las cervezas, e incluso al champán, aunque por poco tiempo. La comitiva, bajo el lema «'Sois los mejores, estamos con vosotros'», alcanzó la fuente de la Plaza de la Villa, y el autobús se desalojó de nuevo para que toda la plantilla y el cuerpo técnico acabaran otra vez a remojo. Chupe, con 'streaptease' incluido, se convirtió entonces en el protagonista de una fiesta que se cerró con comida y discoteca.

El partido

Con una agenda de tal calibre, los 90 minutos de juego fueron casi lo de menos. Sobre todo teniendo en cuenta que, durante todo el encuentro, el Noja no recibió ni un sólo disparo en su portería. El único balón que sobrevoló su área lo cazó un Pablo imperial bajo palos. En el aspecto ofensivo, la apuesta de Ángel Viadero fue darle la manija del encuentro a Juan Fresno, dado su buen estado de forma actual. El centrocampista acabó cansado de correr y su esfuerzo, como el de Nenu, Ricky y un motivadísimo Borja Lázaro, fue el motor que dio sentido a las jugadas ofensivas verdiblancas.

Desde el pitido inicial, el Noja no especuló y buscó la meta de Jonathan -también apodado Cañizares por algunos espectadores, debido a su 'look'- con asiduidad. Una buena jugada de Fresno por la banda acabó con un centro que Borja Lázaro no acertó a definir. Por su parte, el Catarroja buscaba reducir la diferencia de la eliminatoria con jugadas de estrategia, siendo la más clara en la primera mitad a cargo del capitán Baixauli, con un lanzamiento de falta desde treinta metros que se marchó rozando el larguero de la portería de Pablo.

Corría el minuto 20 cuando llegó el delirio a las gradas de La Caseta. Borja Lázaro controló el balón en tres cuartos de campo y, tras driblar a cuantos defensas le salían a su paso, y también al meta, acabó rematando y consiguiendo el primer gol local. Diez minutos más tarde llegó la mejor ocasión visitante de todo el encuentro. Petu, sólo en el borde del área, disparó alto. Y cuando ya se habían cumplido los primeros cuarenta y cinco minutos, un perfecto centro de Fresno lo cabeceó Borja Lázaro consiguiendo el 2-0 definitivo.

Tras el paso por vestuarios, el juego siguió por los mismos derroteros, con los hombres entrenados por Eric Clarck sin mostrar aparente peligro. Únicamente, dos lanzamientos a cargo de Víctor y Chavero, ambos desde larga distancia, inquietaron a Pablo. Al final, Manu pudo incluso ampliar el marcador tras una buena jugada, pero el balón salió fuera.

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