«Si no ganamos, pensaré que la mar me debe una Volvo Ocean Race»

El santanderino descansa en Santander tras la etapa en la que el barco español perdió casi todas sus opciones para la victoria final Antonio 'Ñeti' Cuervas-Mons Proa del 'Telefónica'

MARCO G. VIDARTSantander
'Ñeti' Cuervas-Mons descansa en Santander por primera vez desde el inicio de la Volvo Ocean Race. ::                             DANIEL PEDRIZA/
'Ñeti' Cuervas-Mons descansa en Santander por primera vez desde el inicio de la Volvo Ocean Race. :: DANIEL PEDRIZA

Antonio Cuervas-Mons (Santander, 1981) -'Ñeti', como se le conoce en el mundo de la vela-, tiene estos días sentimientos encontrados. Por un lado, está pasando unos días de descanso en Santander. Está en casa por primera vez desde que comenzó la presente edición de la Volvo Ocean Race, allá a finales de octubre en Alicante. Nueve meses sin ver a los suyos, con la consiguiente alegría que eso conlleva.

Pero por otro lado, 'Ñeti' está triste. Porque el destino ha sido muy cruel con el 'Telefónica'. Quizá demasiado. Cuando el barco encabezaba la octava etapa de la prueba y solo faltaba un día para llegar a la meta en la ciudad francesa de Lorient, la rotura de dos timones retrasó al equipo español hasta la quinta posición de la etapa. Con ello, y tras la victoria del 'Groupama' en Lorient, el 'Telefónica' prácticamente se ha despedido de sus opciones de triunfo en esta Volvo Ocean Race.

-¿Cómo está?

-'Tocado'. Lo estamos todos los miembros del equipo y todas las personas que nos siguen. Desde que llegamos a Francia, no he parado de recibir mensajes y llamadas de ánimo. Pero esto es deporte. Hay que asumirlo. Empezamos la etapa muy bien, pero poco a poco se fue torciendo.

-¿Cómo se produjo la rotura de los timones?

-Navegábamos con unas condiciones muy duras e íbamos primeros en la etapa. El barco iba muy rápido, a más de 30 nudos de velocidad. Tras una ola, uno de los timones, literalmente, desapareció. El 'Telefónica' se fue de orzada -cuando un barco se atraviesa respecto a su rumbo original-. Como el barco tiene dos timones, logramos al final controlarlo. Montamos el timón de repuesto, en una maniobra complicada en la que el equipo hizo un gran trabajo. Lo hicimos en 40 minutos y solo perdimos 12 millas con el 'Groupama'.

A partir de ahí, comenzamos a remontar posiciones y nos volvimos a poner primeros. Pero después de trasluchar -cambiar las velas de banda durante una virada en redondo- oímos un 'crack'. Un sonido como el de una cremallera. Había pasado lo mismo que poco antes, pero en el lado contrario. El barco se fue de arribada y apoyaba un costado en el agua. Incluso el palo llegó a tocar el agua. Ya solo nos quedaba un timón, y no en muy buenas condiciones. Así que tuvimos que navegar mucho más despacio para llegar a meta.

-Esas millas hacia Lorient tuvieron que hacerse muy duras...

-Lo que queríamos era recuperar el control del barco y hacerlo navegar de forma segura. Cuando estás en el barco, con la adrenalina a tope, no te paras a pensar en las consecuencias. Para mí, el momento de bajón fue al llegar a Lorient y ver que éramos quintos de la etapa y que ganar la Volvo era ya algo muy difícil.

-¿Ya saben por qué se han roto esos timones?

-No. Ha venido a Francia gente que diseñó el barco. Nos hemos reunido con ellos y aún nadie sabe por qué se han roto. Todo se había hecho bien.

-¿Esperaban ese mal tiempo en la zona?

-Sabíamos que iba a haber un tiempo duro y que teníamos que apretar al 'Groupama'. Pero en comparación con el mal tiempo que hace en la zona del Cabo de Hornos, no era tan complicado. Más que nada porque allí, navegas muchos más días con mal tiempo y el agua está más fría.

-De haber ganado esta octava etapa, serían ahora el gran favorito para vencer en la Volvo...

-Sí. Nunca se sabe, pero hubiésemos dado un golpe casi definitivo a la carrera.

-Quedan una regata oceánica, entre Lorient y Galway (Irlanda) y dos regatas costeras. Como se dice en el fútbol, ¿hay partido? ¿El 'Telefónica' tiene aún opciones de ganar la Volvo Ocean Race?

-Ahora ya no dependemos de nosotros mismos. Es algo que no gusta ¿Podemos ganar la Volvo? Sí. Aunque muy remotas, hay posibilidades. Queda una etapa muy corta, de apenas dos días de navegación, y dos regatas costeras. Y vamos a pelear por lo máximo posible. No nos damos por vencidos. Quedan 42 puntos en juego y el 'Groupama' nos saca 28.

-Aunque no ganen, el 'Telefónica' ha hecho una vuelta al mundo soberbia...

-Sí. Ganamos las tres primeras etapas oceánicas y también hemos vencido en dos de las regatas 'in-port'. Aunque quizá ese ha sido nuestro punto débil. En esas regatas 'in-port' hemos sacado muy pocos puntos. Antes de la prueba, decidimos preparar el barco para las etapas oceánicas. Quizá hubiéramos tenido que sacrificar algo para las etapas oceánicas para competir mejor en las 'in-port'.

Hemos competido muy bien en la edición de la Volvo que quizá ha tenido más nivel de toda la historia. Ha habido etapas en las que la victoria se ha decidido al sprint. Quizá el 'Groupama' ha tenido algo de la suerte del campeón, aunque vaya por delante que han navegado de una forma impecable.

-Si no ganan por esta rotura de los timones, ¿se anima a otra Volvo para intentar ganarla?

-Por supuesto. Esto anima bastante. Si no ganamos, pensaré que la mar me debe una Volvo Ocean Race.

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