Saúl Cepeda, García Marquina y Sánchez-Cutillas ganadores

Foto de familia de los miembros del jurado. / Sé Quintana/
Foto de familia de los miembros del jurado. / Sé Quintana

Tres autores de destacada trayectoria obtienen los certámenes de novela corta José María Pereda, de poesía Gerardo Diego y de cuentos Manuel Llano, recuperados este año por Cultura

J. M. GUTIÉRREZSantander

La obra Previsto, de Saúl Cepeda, es la ganadora del premio de novela corta José María Pereda, dotado con 15.000 euros, cuyo fallo dio a conocer ayer el director general de Cultura, Joaquín Solanas, junto a los otros dos certámenes literarios recuperados este año por el Gobierno de Cantabria. Así, Esto no es una pipa, de Francisco García Marquina, se llevó el premio internacional de poesía Gerardo Diego; y Vae Victis, de Luis del Romero Sánchez-Cutillas, el de cuentos Manuel Llano, dotados cada uno con 3.000 euros.

Solanas estuvo acompañado por los integrantes de los tres jurados, encabezados por sus presidentes Luis Mateo Díez (cuentos), Jaime Siles Ruiz (poesía) y Juan Manuel de Prada (novela). El director califica como un éxito «la supervivencia» de estos veteranos certámenes literarios, que llevaban dos años sin convocarse y que han vuelto a renacer en este 2012, aunque se haya reducido a la mitad su dotación económica para ajustarse a la política de «eficiencia y racionalización en el gasto» de la consejería. El director general de Cultura destacó «la cantabrización» que se ha introducido en la presente convocatoria, al involucrar a numerosos representantes de las letras de la región en los jurados; al elegir a tres editoriales cántabras Estvdio, Tantín y El Desvelo para la publicación de las obras ganadoras; y al prometido compromiso de la Consejería de «velar» por la adecuada difusión de las futuras publicaciones. En este sentido, Solanas detalló que las tiradas aún están por definir, aunque «no serán grandes 500 ejemplares, ya que es mejor hacer una reedición a que no se distribuyan y queden almacenadas».

Piezas «maestras»

Por orden cronológico, Luis Mateo Díez fue el encargado de explicar las razones que motivaron al jurado de cuentos decidir «por mayoría» que fuera la obra Vae Victis la ganadora del certamen Manuel Llano entre las cuatro finalistas. El conjunto de relatos presentado por Sánchez-Cutillas versa sobre los vencidos en la Guerra Civil pero se «aleja de declaraciones ideológicas» para abordar temas «de una manera muy humanista, con un latido enormemente sentimental».

Los relatos han gustado por el tono «intenso» en el que están escritos, por su «sencilla pero a la vez muy elaborada narrativa», porque «trascienden» los límites de la realidad, por su contenido «metafórico y simbólico» y porque, a pesar de su contexto, están «contaminados» de referentes actuales. «Todas las guerras remiten a guerras posteriores», resumió Luis Mateo Díez, que añadió que Vae Victis guarda entre sus 15 cuentos «3 ó 4 que son piezas absolutamente maestras» y que pese a que algunos presentan un final abierto y otros cerrado, tienen «un estilo común» y «una voz muy lograda» por parte de su veterano autor, Luis del Romero Sánchez-Cutillas, licenciado en Filosofía y Letras y poseedor de una carrera literaria adornada con diferentes premios.

«Exótica y esotérica» novela

«La sobriedad, la ironía, el dominio de recursos expresivos y el perfume de rareza muy destacable» que envuelve a la obra fueron algunas de las principales características de Previsto destacadas por el presidente del jurado de novela, Juan Manuel de Prada.

Los dos protagonistas descritos por el escritor y periodista Saúl Cepeda viven dos historias paralelas bien diferentes, cada una de ellas «más exótica y esotérica», que acaban confluyendo en un punto común: uno de ellos es un relojero y el otro un americano que se dedica a reducir a escombros las casas destruidas por tornados o en catástrofes naturales. Dos vidas en principio «incomunicadas» pero unidas por el viaje que realizan cada uno de ellos «huyendo de si mismos» y por «el azar» que les depara un destino común al final de la novela, que fue elegida «por mayoría» del jurado.

Poemario «armónico»

Por último, Jaime Siles subrayó que Esto no es una pipa es un poemario «original» en su construcción porque «sigue la forma de un diario o dietario», y «bastante clásico» en su definición, alejado del «exhibicionismo» tan habitual de la poesía «moderna o posmoderna». A los miembros del jurado les llamó la atención la forma en que Francisco García Marquina construyó la obra, con «poemas no demasiado largos, armónicos, limpios y unitarios»; y el «sentimiento lírico y profundo» que transmite de «la vida vivida y sufrida», razones que les condujeron a elegir Esto no es una pipa «por unanimidad».

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