El Parlamento abre el debate de las leyes a la participación ciudadana

Los grupos políticos podrán incorporar las aportaciones de los electores a sus propuestas, ya en el inminente periodo de sesiones

JESÚS SERRERASANTANDER.

La idea persigue acercar a los ciudadanos al debate parlamentario sobre los asuntos que les afectan y también pondrá a prueba su interés y su grado de compromiso. Y al mismo tiempo, medirá la atención y la sensibilidad de los grupos políticos hacia lo que piensan y proponen sus electores.

El Parlamento de Cantabria se dispone a abrir sus puertas a la participación ciudadana en el debate de las leyes regionales. Las nuevas tecnologías facilitan la conexión interactiva de los ciudadanos con los grupos políticos para que aquellos puedan disponer de información exhaustiva y aportar ideas, sugerencias, nuevos planteamientos o enmiendas sobre los temas que se discutan en el hemiciclo.

Y este mecanismo va a ser operativo ya mismo. El presidente del Parlamento, José Antonio Cagigas, impulsor de la iniciativa, ha encontrado receptividad en los tres grupos políticos -PP, PRC y PSOE- para introducir esta fórmula de participación en el inminente periodo de sesiones. En este nuevo ciclo se abordará, entre otros asuntos, el proyecto legislativo que el Gobierno ha remitido a la Cámara para prohibir en Cantabria la extracción de gas mediante el 'fracking', que ha generado controversia y una intensa oposición.

«La opción que ahora planteará el Parlamento es que el debate y las distintas opiniones que se vierten en la calle, en las tertulias o en los medios de comunicación puedan convertirse también en aportaciones a las leyes durante su periodo de tramitación», resume Cagigas.

El fomento de la transparencia en las instituciones y de la participación ciudadana, con la ayuda de los nuevos canales tecnológicos, son algunas de las prioridades fijadas en la declaración de la Conferencia de Presidentes de Parlamentos Autonómicos en 2012.

Los mecanismos de participación ciudadana se han ensayado en las Cámaras autonómicas en los últimos años. También en Cantabria. En los primeros ochenta, en la entonces Asamblea Regional, se implantó la Iniciativa Legislativa Popular (ILP). De hecho, la norma que la rige está en vigor, pero no ha prosperado ninguna y sólo hubo un intento vinculado a la ley del aborto, sin demasiado recorrido. La tramitación de las ILP en aquellos años anteriores a la explosión de Internet exigía como difícil requisito previo la presentación de 10.000 firmas de apoyo verificables. La misma figura está contemplada en el Congreso de los Diputados: de los 65 intentos registrados sólo uno ha tenido reflejo en la ley.

Realismo y eficiencia

En el ámbito autonómico, en los últimos tiempos se han alentado varias experiencias de participación ciudadana. Por ejemplo, el Parlamento Vasco fue pionero en 2011 al implantar la iniciativa ADI (Aporta, Debate e Influye) con desarrollo en la Red. Las Cortes de Aragón ha actualizado también por ese camino su Comisión de Comparecencias y Peticiones Ciudadanas.

Andalucía ha ido más lejos. En octubre de 2012 aprobó por unanimidad de PSOE, IU y PP lo que se conoce como el 'escaño 110', ya que el modelo de participación ciudadana, recogido en el nuevo Estatuto de Autonomía, contempla incluso que los ciudadanos puedan defender sus iniciativas en la tribuna parlamentaria ante los 109 diputados que la forman.

El presidente del Parlamento de Cantabria se inclina por transitar con más cautela esta senda de participación ciudadana en el debate legislativo, a la vista de anteriores experiencias desalentadoras. «Buscamos un enfoque realista para que resulte una fórmula eficiente. Si comprobamos que funciona, luego podemos avanzar».

Cagigas cree que el éxito o el fracaso del 'Parlamento Abierto' depende básicamente de los grupos políticos y de su atención y receptividad a la fórmula de participación ciudadana, «para que sea o un éxito o para que se quede en nada».