«Cuidado al entrar, hay un poste en mitad de la carretera»

El poste de la luz ha quedado situado en medio de la calzada tras las obras de urbanización. / Foto: Luis Palomeque - Vídeo: Sara Torre/
El poste de la luz ha quedado situado en medio de la calzada tras las obras de urbanización. / Foto: Luis Palomeque - Vídeo: Sara Torre

Las obras de urbanización realizadas en una calle de Miengo dejan una columna de hormigón en el centro de la calzada

SARA TORREMIENGO.

«Cuidado al entrar, que hay un poste en mitad de la carretera». Este es el curioso aviso que tiene que dar Pedro García, vecino de la calle La Garma, en Miengo, cuando invita a alguien a su casa. Los habitantes de esta zona tienen que esquivar un poste de la luz situado dentro de una carretera de cuatro metros de ancho recién asfaltada cada vez que entran o salen de su casa con el coche. Además, coinciden en asegurar que «cualquier día va a ha haber un accidente», como señala Inés Rodríguez, cuya vivienda se sitúa justo en frente de la columna.

«De noche, no se ve absolutamente nada, porque las farolas que hay, no alumbran», dice. Y añade que la única luz existente es la que dan los pequeños farolillos de su casa. «Los que vivimos aquí, por lo menos sabemos que está, pero el que viene de fuera... El día menos pensado, alguien se va a estrellar», dice la mujer, que no está convencida de que la cinta roja y blanca con la que han rodeado la parte inferior de la columna de hormigón los propios vecinos sea suficiente señal para alertar a los foráneos. «De noche, no se ve», señala preocupada. Su marido, Martín Villegas, critica que cada vez que tiene que sacar el coche, debe realizar una dificultosa maniobra. Lo mismo que para entrar. «Tengo que andar con mucho ojo para no pegar a la columna». Villegas considera que es «un peligro enorme» y por eso, se ha dirigido al Ayuntamiento junto a otros vecinos. «Pero nos dan largas y nos dicen que ya lo mirarán, y mientras tanto, aquí sigue», apunta enfadado.

Y si los vecinos encuentran dificultades para transitar con los coches, mención aparte merecen los camiones que, por ejemplo, pasan para acceder a un supermercado ubicado en la zona. Estos vecinos ni piensan en hacer obra en casa que implique el uso de un camión. «No podríamos», dice Mary Cruz Ortiz, que considera que «es vergonzoso», pero ya se lo toma a broma: «Tenemos este poste en medio como elemento decorativo», dice. «Aquí vamos a poner la placa del barrio cuando inauguremos». Indignada, critica que «acaban de gastarse un montón de dinero para asfaltar la calle y ahora tendrán que venir, levantarlo y volver a asfaltarlo.

Por su parte, el alcalde de Miengo, Avelino Cuartas, aclara que la zona, que se está urbanizando y ha pasado por manos de diferentes empresas con dificultades, es una propiedad privada que pertenece a un grupo de promotores, entre los que está Caja Cantabria, por lo que el Ayuntamiento «no puede hacer nada». Aunque eso sí, asegura que desde el Consistorio se ha insistido en su retirada. La zona lleva en obras desde hace casi dos años y el poste anteriormente se encontraba en un prado. El asfalto se ha echado la semana pasada. Lo peor para Cuartas es que éste de Miengo no es el único poste mal colocado que hay en el municipio. En Cudón, otra columna de hormigón está situada a dos metros de la acera, en pleno centro de una de sus calles.