El rincón de Chili, platos para recordar

Trabajo de artesanía entre los fogones, a fuego lento, con buenos ingredientes y mucho cariño

JOSÉ LUIS PÉREZAMPUERO.
Croquetas caseras con jamón. ::
                             DM/
Croquetas caseras con jamón. :: DM

En alguna ocasión, entre bromas, clientes habituales han comentado antes de entrar en restaurante El rincón de Chili que 'si no hay torrijas, nos vamos'. ¡Y vaya si las había! Como todos los días, desde que el establecimiento está abierto y desde hace 35 años que las prepara con maestría el chef de esta casa... Tras esta simpática anécdota, sin muchos preámbulos ni florituras, al igual que su cocina, procede presentar a este restaurante como uno de los 'templos' de la cocina tradicional de Cantabria. Así de rotundo. Aquí el cliente debe valorar las muchas horas de trabajo entre los fogones de Chili, y todo para que los guisos alcancen su cénit a fuego lento, para que cada ingrediente sepa auténtico, para que los platos queden sellados en la memoria del comensal.

Como siempre, el restaurante se sostiene en dos únicas personas, Chili en la cocina y su esposa Andrea en la sala. Un tándem perfecto. Son ya muchos años de trabajo compartiendo una filosofía de trabajo que sabe apreciar una clientela fiel, que repite, que refresca la memoria con platos imprescindibles y que llama por teléfono tanto para reservar como para encargar algún plato que necesita tiempo. Este es el caso de los arroces, posiblemente junto con las torrijas una de las grandes especialidades de la casa.

Chili domina la elaboración de diferentes arroces, de bacalao, con almejas, con pollo de corral casero y con caza, como en esta ocasión. El arroz, en su punto, y los ingredientes, exquisitos. Chili con este arroz apuesta por emplear carne estofada de jabalí, venado, corzo y conejo. El resultado, sabroso, cremoso y abundante.

Otra referencia de la casa son los platos de cuchara, por ejemplo las alubias blancas y las rojas. Quien se decanté por unos entrantes para compartir, aquí tiene unas croquetas caseras de jamón con una bechamel espléndida y unas mollejas de cordero lechal impresionantes por su textura y sabor.

Caza hasta el día 14

Además del arroz con caza, Chili siempre tiene por estas fechas carne de caza (menor y mayor), que generalmente prepara estofada, sin olvidar las chuletillas de venado. Este año las propuestas de caza se mantiene hasta mediados de marzo, a la espere que lleguen otros productos de temporada, especialmente los perrechicos que en esta casa son otra de las señas de identidad, como las angulas, manjar de la zona exquisito.

Regresando al hilo conductor de la carta, hay que hacer una parada obligada en los pescados. Recomendable el bacalao con tomate y pimientos, lo mismo que la merluza rellena de gambas y jamón. Por su sencillez y calidad, impecable la merluza rebozada, que se presenta en un lomito troceado sin espina ni piel. Para quien lo desee se puede acompañar de una salsa de cachón.

En carnes, además de la citada caza, el solomillo y el chuletón se llevan las mayores alabanzas de la clientela.

Torrijas y leche frita

A pesar de todo lo anterior, a este restaurante se podría peregrinar únicamente por probar sus torrijas. Son impresionantes, cremosas y sabrosas hasta terminar con los calificativos y alabanzas. Y no menos buena está la leche frita. Lo dicho, cocina casera y de la buena.

Propietarios:

Cocina:

Sala:

Estilo de cocina:

Precio medio de la carta:

Capacidad:

Especialidades:

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Bodega:

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