La Vijanera llega a Japón

Ángel Gómez-Morán, en una de las actividades de su empresa con las fotos de la Vijanera al fondo. / Foto: 
DM/
Ángel Gómez-Morán, en una de las actividades de su empresa con las fotos de la Vijanera al fondo. / Foto: DM

La ancestral fiesta de Silió cruza fronteras y despierta el interés entre los japoneses, que tienen celebraciones muy semejantes

NACHO CAVIAMOLLEDO.

Sabido es que el interés que despierta la ancestral fiesta de La Vijanera ha cruzado en muchas ocasiones las fronteras de nuestra comunidad autónoma, hasta llegar a lugares muy alejados del pequeño pueblo que la alienta, Silió, en el municipio de Molledo. Pero ese interés ha ido ahora aún más allá, cruzando continentes y océanos, hasta llegar al mismísimo Japón. Allí, en el Imperio del Sol Naciente, un empresario español, Ángel Gómez-Morán Santafé, ha organizado una recepción en la que las imágenes de la mascarada cántabra publicadas en la página web de EL DIARIO MONTANÉS eran las protagonistas y el principal reclamo para promocionar productos nacionales. Y nada más acertado, porque la fiesta cántabra, la vistosidad de los trajes, la representación de las fuerzas de la naturaleza que entraña, ha caído más que bien entre los curiosos nipones y se ha entendido a las mil maravillas.

Precisamente la idea surgió por la proximidad de La Vijanera a otras celebraciones japonesas, como es la Nama-hage, en la que los personajes se disfrazan para echar al Demonio del Frío (o del año que muere) y que así dé comienzo la época de siembra. Una fiesta en la que los protagonistas son enmascarados luchando contra ese demonio, Hage invernal, como cuenta el empresario de procedencia cántabra.

Por eso los japoneses lo que han visto en un motivo más para amar lo español, una fiesta común en la que, al final, el objetivo es el mismo, el respeto a la naturaleza.

Promoción de España

Ángel Gómez-Morán y su esposa se dedican a promocionar productos de España, que importan a Japón a través de la empresa en la que trabajan. Y en la última fiesta de promoción decidieron dar relieve, poner sobre la mesa (o mejor sobre las paredes) imágenes de La Vijanera. Lo hicieron en Maebashi, ciudad capital de la prefectura de Gunma, una de las principales ciudades del interior de Japón, con una población de más de 326.000 habitantes.

Aunque asturiano, Ángel Gómez-Morán es de ascendencia cántabra. Su familia paterna era de Cantabria. En concreto los padres de su tatarabuelo eran de la zona pasiega, desde donde se fueron a Oviedo en torno a 1870.