Ansola traza su visión divertida de las invasiones romanas

Íñigo Ansola publica su particular retrato histórico. :: andrés fernández/
Íñigo Ansola publica su particular retrato histórico. :: andrés fernández

Su nuevo folletín gráfico, 'Luna Hiena', que se presenta el martes en Espacio Kattigara, agita con humor y lucidez «la historia definitiva de las guerras cántabras»

GUILLERMO BALBONASantander

Lo suyo es provocar una sonrisa reflexiva. Un momento de lucidez que desvela con humor los pliegues de la realidad. Reinterpretar la actualidad y reinventar lo cotidiano. Es viñetista, dibujante, caricaturista pero sobre todo uno de esos escasos creadores capaz de sintetizar el presente en una pequeña ventana diaria. Muchos lectores de EL DIARIO MONTAÑÉS se miran cada día en la viñeta que publica este periódico como un espejo público de Cantabria.

Ahora, Íñigo Ansola suma a su trayectoria creativa paralela una nueva publicación: 'Luna hiena', que ve la luz esta semana en la librería santanderina Espacio Kattigara (C/Madrid, 13) dentro del programa del Día del Libro, que se celebra el próximo martes. El nuevo cómic del laredano, bajo el epígrafe «la historia definitiva sobre las guerras cántabras», ofrece una visión «divertida, mordaz, gamberra y nariguda de las invasiones romanas». Editorial Kattigara publica la obra que se presenta en un acto en su librería, a partir de las 19.00 horas, dentro de «una fiesta llena de sorpresas». Con los trazos inconfundibles de Ansola, en su álbum concebido como «una historia definitiva de la Guerras Cántabras», habitan «jóvenes que aúllan y licántropos que bailan». La historieta es una demostración de humor, fiel al estilo de Ansola, que «habla de la vida y por tanto del dolor; de la religión y por tanto de la muerte; de la política y por tanto de la violencia; del amor y por tanto del sexo; del sexo y por tanto del sexo».

Íñigo Ansola, cuya experiencia y territorios creativos son amplios y diversos en sus miradas, de lo histórico a lo periodístico, de la disección a la metáfora visual, prefiere calificar su trabajo más que cómic como un 'folletín gráfico'. Desde el martes su historia llegará al público con un objetivo tan sencillo como claro: que «el lector se ría y pase un buen rato». Sostiene que 'Luna Hiena' rezuma antigüedad y recuerda con ironía que «todo el mundo sabe que la historia es una sucesión de medias mentiras y mentiras enteras. Esta es completamente cierta y si no lo es, debería serlo».

El autor del premiado 'El Danubio añil' dibuja ahora a sus criaturas en la antigüedad clásica como escenario enmarcado en la última mitad del siglo I a.C. cuando, tras una serie de guerras civiles, «Roma pasa de ser una República donde un Senado formado por una especie de aristocracia controlaba sus vastos dominios, a convertirse en un Imperio, que era lo mismo pero con una especie de monarca absoluto por encima de la especie de aristocracia», matiza.

El ganador hace una década del Concurso de Comics 'Historias de Torrelavega, historias de aquí' apunta que su publicación aborda el instinto de supervivencia, tanto individual como de la especie. «No hay tema más antiguo. Es decir, la vida, la muerte, el sexo y sus extensiones literarias: el amor, la política o la religión». En sus viñetas el primer emperador, Octavio, tras acabar con sus rivales al título, lo primero que hace es atacar a dos pueblos fronterizos: los cántabros y los astures. ¿Por qué lo hace? «Los historiadores tienen sus hipótesis y yo propongo la mía. En ese contexto tiene lugar la historieta». Una creación con su propio pasado porque 'Luna Hiena' mezcla dos historias publicadas en los años 90 en la revista 'Manicomic': 'Sexo, mentiras y poemas de Ovidio' y 'Luna llena'.

'Manicomic' fue una revista santanderina donde publicaba gente de talento como Chechu Orellana, Juan Esteban, Fede Santiago, Monty, Ken Nimura, el polifacético Yeyo Balbás o Juanma Sobremazas, entre otros. Ansola recuerda que la historia que ve la luz ahora a través de Kattigara, la editorial que dirige Aura Tazón, «estuvo mucho tiempo muerta de asco en un cajón pero gracias a los avances tecnológicos pasó a estar muerta de asco en una carpeta del escritorio de un ordenador».

Ansola, quien elaboró la pasada década, junto con Ángel Revuelta y Adrián Setién, un acercamiento divulgativo a la historia de Cantabria en 'Operación Koala', es uno de los adalides de la vitalidad de la historieta en Cantabria. Activo colaborador de este periódico desde hace cerca de una década, considera que el lenguaje gráfico juega con la ventaja del factor visual a la hora de recrear paisajes, arquitecturas e indumentarias. Una forma «muy amena de acercarse a la historia y, si se hace a partir del humor, también una perfecta excusa para pasar un buen rato».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos