Los internos de El Dueso 'lavan la cara' al Faro del Caballo de Santoña

Las labores llevadas a cabo por los internos han consistido en retirar la maleza que cubría los 700 escalones del acceso al faro. / Ana Cobo/
Las labores llevadas a cabo por los internos han consistido en retirar la maleza que cubría los 700 escalones del acceso al faro. / Ana Cobo

Desde el mes de mayo, 25 reclusos han limpiado todo el entorno y las escaleras de acceso, algunas de las cuales han sido reconstruidas

ANA COBOSANTOÑA.

El acceso al Faro del Caballo, que consta de más de 700 escaleras, ha mejorado notablemente tras las labores de acondicionamiento y mantenimiento que han realizado en este espacio 25 reclusos del Centro Penitenciario El Dueso a lo largo de este verano.

La actuación se enmarca dentro del proyecto Nacar (Naturaleza y Cárcel) que desarrolla desde hace casi diez años este penal y que incluye, entre otras actividades, labores de recuperación y limpieza ambiental que, a menudo, suelen desarrollar los reclusos en el monte Buciero y en distintos puntos de las marismas de Santoña.

En esta ocasión, han centrado sus esfuerzos en cambiar la imagen del acceso al Faro del Caballo, cuyas 700 escaleras se encontraban deterioradas por el paso del tiempo y cubiertas por la maleza. Además, los reclusos se han afanado en eliminar todos los residuos que habían abandonado algunas de las miles de personas que se acercan a este conocido edificio enclavado en el monte Buciero, y que cuenta con unas vistas espectaculares.

En esta iniciativa han participado 25 reclusos que han estado acompañados por seis funcionarios del Centro Penitenciario que, de manera voluntaria y dada su afición a recorrer el monte, han trabajado junto a ellos en las tareas de acondicionamiento, según explicó el director del penal de El Dueso, Carlos Fonfría.

Las labores desarrolladas han consistido en retirar la maleza que cubría casi por completo los 700 escalones hasta dejarlos completamente despejados. Igualmente, han reconstruido algunos de los peldaños de esta larga escalera que, por el paso de los años, habían desaparecido, lo que dificultaba el acceso. Todo ello se ha reforzado con una intensa limpieza tanto del propio faro -que se ha desinfectado por dentro- como del entorno más cercano, donde se han retirado todo tipo de residuos, objetos y demás restos que senderistas sin conciencia ambiental habían abandonado en este espacio.

Estos residuos -señaló el director- eran depositados en una lancha que acudía a los pies del Faro para llevarse todo lo que se recogía, dado que por su tamaño y peso era complicado retirarlos de otra forma. Igualmente, esta lancha ayudaba a traer los materiales que se empleaban, para lo que Fonfría destaca la colaboración de la Concejalía de Medio Ambiente.

La actuación incluyó, además, tareas más sencillas pero igual de necesarias, como la reparación del pasamanos y la cuerda que se utiliza para tirarse al mar desde este faro, así como reforzar las señales indicativas colocadas en este paraje.

Estos trabajos han sido ejecutados por los internos durante varias salidas que empezaron en mayo y se han prolongado hasta principios de octubre. «Iban a las ocho de la mañana y estaban allí trabajando hasta las siete de la tarde», apunta Fonfría, que destaca que han acudido algunos presos con conocimientos de albañilería y jardinería. «Ha sido una actuación importante y creo que lo han dejado espectacular», valoró.

En este sentido, la alcaldesa, Milagros Rozadilla, ha agradecido tanto a los funcionarios como a los internos del Centro Penitenciario El Dueso su constante colaboración con el Ayuntamiento de Santoña y, en concreto, por estas labores acondicionamiento del Faro del Caballo. «Este trabajo ha entrañado dificultades por la singularidad del entorno que dispone de costosos accesos», subrayó la regidora, para quien ha sido un «orgullo» haber podido mantener esta estrecha cooperación en la que destaca la calidad del trabajo, la dedicación y el esfuerzo con el que se han desempeñado las funciones encomendadas para la restauración de este monumento y su entorno.

El proyecto Nacar, explicó Fonfría, busca la concienciación ambiental de los internos y contempla diversas actividades tanto dentro como fuera del penal. Una de esa actividades consiste en realizar trabajos solidarios -relacionados con el medio ambiente- en beneficio de la comunidad y sin esperar nada a cambio que, aseguran, a ellos les reconforta. Además, con iniciativas como esta, el Penal, con más de 100 años, hace una labor en beneficio del pueblo de Santoña.

El proyecto Nacar de la Mancomunidad de Municipios Sostenibles de Cantabria (MMS) ha sido premiado recientemente en el III Concurso de grupos de voluntariado dentro del encuentro de la Red de Gobiernos Locales + Biodiversidad de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

 

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