Tregua de nieve y frío hasta el martes

Mientras las nevadas ya han comenzado a dar los primeros problemas en los puertos más altos de la región, en Reinosa llegaron a alcanzar mínimas de casi cuatro grados bajo cero

NIEVES BOLADOSANTANDER.

«Aquí ya tenemos el cocido en la lumbre y las albarcas en la puerta». Así se expresaba Lourdes Díez, vecina de Tresabuela (Polaciones), que estaba en su posada rural, 'Villa María', rodeada por 20 centímetros de nieve, «aunque hoy (por ayer) con mejor tiempo», añadía con cierto optimismo pese a que el termómetro registraba 3º a la una de la tarde. En Cotillos, un poco más arriba -la localidad habitada más alta de la región- la temperatura apenas rozaba un grado. «La lumbre la tenemos encendida desde ayer, noche y día», explicaba uno de los seis vecinos de este pueblo que había «bajado sin dificultad», hasta Casa Enrique, en La Laguna, al sur del embalse de la Cohilla.

Después de una madrugada del sábado dura e invernal en prácticamente toda Cantabria, y especialmente adversa en los puntos más altos de la región, donde el 'ris' ha obligado a sacar las bufandas, la evolución de la jornada de ayer tendió hacia la estabilización, dando una tregua hasta el martes, día 19.

El estado de las carreteras

Este domingo, el puerto de Estacas de Trueba, en la CA-631, y el de Lunada, en la CA-643, siguen necesitando cadenas para circular por la nieve, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), que recuerda también que hay que conducir con precaución por niebla en el del Escudo, en la N-623.

En la CA-631 se precisan cadenas entre los kilómetros 9 y 14.3 a la altura de Yera, mientras que son necesarias del kilómetro 8 al 14.3 de la CA-643, desde La Concha al puerto de Lunada.

Asimismo, la DGT avisa de circulación condicionada por la niebla en la N-623 a su paso por Bollacín, en el puerto del Escudo, entre los kilómetros 93 y 97, donde la visibilidad es reducida.

De mejor, otra vez a peor

La situación para hoy confirma la mejoría iniciada ayer, aunque se esperan cielos muy nubosos y precipitaciones débiles, localmente moderadas y más intensas durante la segunda mitad del día. La cota de nieve ascenderá hasta los 1.300 metros. Las temperaturas registrarán un aumento, más acusado en las mínimas.

Después de un lunes con el tiempo estabilizado, la meteorología comenzará, de nuevo, a complicarse el martes, día 19 de noviembre, para cuando se espera que haya abundancia de nubes y chubascos que pueden ser muy fuertes. La cota de nieve bajará ese día de los 1.300 a los 900 metros, al mediodía, descendiendo hasta los 700 al final de la jornada. Las temperaturas volverán a bajar por la entrada de vientos del Norte.

Así y todo, los cántabros ya han tenido que recurrir a los abrigos y las zamarras, no en vano en Reinosa ya vieron el termómetro en negativo con -3,8º de mínima y 10º de máxima. «Aquí ya ha empezado a hacer frío pero no es nada para lo que supongo que nos espera», contaba ayer Guadalupe Jorrín, reinosana acostumbrada a bregar con las temperaturas gélidas.

Miguel Campo, el 'meteorólogo' de Tresviso, dueño también del bar La Bolera, lugar de reunión de los vecinos del pueblo, daba el parte después de una noche complicada en esta localidad lebaniega. «Fuertes tormentas y 92,6 mm de precipitaciones. Ha nevado y el pueblo ya está cubierto, aunque habrá cuajado unos cinco centímetros; arriba, en la cantera, ya hay medio metro de nieve».

Cuidado con el hielo

Liébana ya tiene blancas las zonas más altas de la comarca. El Puerto de San Glorio estaba cubierto de nieve y los Picos de Europa, desde Fuente Dé «para arriba», ya ofrecían las blancas imágenes invernales. Pueblos como Dobres o Dobarganes, también con nieve. En los accesos a los parajes más elevados, había que extremar las precauciones ya que el relativo buen tiempo de la jornada de ayer propició el deshielo de las cunetas llenas de nieve, por la acumulación de las palas quitanieves, lo que a última hora del sábado se habían convertido en peligroso hielo sobre la calzada. La temperatura en esta zona oscilaba ayer, a las siete de la tarde, entre 0º y 2º.

En la comarca cabuérniga, en una de sus localidades más altas, Los Tojos, Laureano Fernández, dueño del restaurante La Bolera, se unía a los 'partes' de una madrugada -la del sábado- complicada: «Aunque hace frío», 4º al mediodía, «no ha caído nieve pero hace frío». «Los clientes de fin de semana pudieron llegar sin dificultad a comer el tradicional cocido montañés de las mesas invernales cabuérnigas».

Vida rural menos idílica

Las primeras nevadas comienzan a deparar las imágenes que buscan los fotógrafos, aunque quienes viven la dureza de la vida rural, no lo ven tan idílico. Lourdes Díez, la vecina de Tresabuela, además de tener una casa rural, tiene que atender el ganado. «Ya tuvimos el viernes que meter las vacas con la nieve, ¡y a darlas forraje!». De la alimentación en el hogar, no hay cuidado: «En estos pueblos -explica- no habrá mucho dinero, pero tenemos las despensas bien llenas y los arcones a tope. Y ya se sabe, a comer de lo colgao, que decían las abuelas».