Los técnicos y la empresa condenados por el vertido al río recurren la sentencia

El vertido de amoniaco al río Besaya se produjo el 25 de julio de 2008 y provocó la muerte de miles de peces. ::                             LUIS PALOMEQUE/
El vertido de amoniaco al río Besaya se produjo el 25 de julio de 2008 y provocó la muerte de miles de peces. :: LUIS PALOMEQUE

Han interpuesto un recurso ante la Audiencia por la condena de cuatro meses de cárcel, siete de inhabilitación y una indemnización de 265.117 euros al Gobierno

MARIO CERROTORRELAVEGA.

La empresa Johnson Controls y los dos empleados que fueron condenados a cuatro meses de prisión y siete de inhabilitación como consecuencia del vertido de amoniaco al río Besaya de 2008 -causó la muerte de 40.000 peces- han presentado sendos recursos de apelación ante el Audiencia Provincial de Cantabria. El Juzgado de lo Penal Número 3 de Santander condenó a Raúl Martínez Villegas y Antonio Carrera San Emeterio por un delito contra el medio ambiente por imprudencia grave. También obligó a Jonhson Controls a indemnizar con 265.117 euros al Gobierno de Cantabria, así como con 11.250 euros a la Confederación Hidrográfica del Norte.

Sin embargo, la juez absolvió al que fuera jefe de mantenimiento de la empresa Froxá, Víctor Joaquín Gancedo, e igualmente a la empresa de Santiago de Cartes de la responsabilidad subsidiaria reclamada a la misma. Durante el juicio, celebrado el pasado mes de mayo, los dos empleados de Johnson Controls admitieron que el día del suceso modificaron el procedimiento habitual en los trabajos de mantenimiento de los circuitos de refrigeración de la fábrica de congelados, en concreto para el vaciado de amoniaco de una parte de la instalación. El tercer acusado, el responsable de mantenimiento de Froxá en aquella época no le comunicaron el cambio de planes y que los trabajadores de la subcontrata no estaban autorizados para hacer vertidos a la depuradora: «Pensaba que se iba a hacer lo mismo de siempre», dijo.

Alegaciones

Los dos condenados por el vertido alegan en su recurso que se ha cometido un error en la apreciación de la prueba por parte de la sentencia y se ha vulnerado el derecho a la presunción de inocencia, «al no haberse practicado prueba de cargo bastante para acreditar la culpabilidad.»

También creen que su conducta no puede ser clasificada como imprudencia grave y que no ha quedado «debidamente acreditado» la relación de causalidad entre la actuación de los técnicos y la muerte de los peces. Jonhson Controls motiva también su recurso en la infracción de normas del ordenamiento jurídico y error en la apreciación de las pruebas.

La Audiencia de Cantabria reabrió en 2011 la causa por el vertido de amoniaco al río Besaya, frente al criterio del Juzgado de Instrucción Número 6 de Torrelavega que ordenó el archivo. El juez de instrucción señaló que no se había acreditado ningún delito e indicó que los imputados actuaron para evitar «un mal mayor»: el perjuicio a la salud de las personas. Las acusaciones personadas en este proceso (el Ministerio Fiscal, Ecologistas en Acción, Asamblea Ciudadana por Torrelavega y el Gobierno de Cantabria) recurrieron el auto del archivo del Juzgado. El caso volvió al mismo Juzgado que, finalmente, decretó la apertura de juicio oral. El juicio se celebró en el Juzgado de lo Penal Número 3 de Santander el pasado mes de mayo.