Castro aprueba sus presupuestos pese a los reparos del interventor municipal

Imagen de archivo de César Barco abandonando una sesión plenaria /A. Verano./ A. Verano/
Imagen de archivo de César Barco abandonando una sesión plenaria /A. Verano./ A. Verano

El acuerdo, que se adoptó gracias al cambio de voto del concejal de Sanidad, queda condicionado al informe que el Ayuntamiento solicitará al Ministerio de Hacienda

ABEL VERANOCASTRO URDIALES.

El equipo de gobierno de Castro Urdiales aprobó ayer de manera inicial el presupuesto para el presente año 2014 -40,1 millones de euros de ingresos y 35,6 millones de euros de gastos- gracias a un inesperado voto a favor del concejal de Sanidad, César Barco (Anexión a Vizcaya), que días atrás había anunciado su abstención ante los reparos del interventor municipal al documento y ayer, en cambio, decidió voltear su decisión.

Esta aprobación provisional queda condicionada al informe que el Ayuntamiento de Castro Urdiales solicitará al órgano de control del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, al que remitirá todo el expediente para que resuelva las discrepancias entre el interventor y el viceinterventor municipal en relación a las cuentas, considerando que existen hasta cinco informes contradictorios.

El edil de Hacienda, Javier Muñoz (PP), dio a conocer esta posibilidad que, dijo, recoge la Ley de Haciendas locales para que el Ministerio informe «sobre la adecuada resolución de estas discrepancias». «No se resuelven ni levantan los reparos del interventor, pero sí se aprueba inicialmente el presupuesto, condicionado al sentido del informe del Ministerio de Hacienda», añadió el concejal.

En este punto, algunos ediles del equipo de gobierno dejaron entrever su animadversión hacia el interventor, David Puebla, al que el alcalde no concedió el turno de palabra pese a la insistencia del funcionario. Tanto es así, que el presupuesto que se aprobó ayer inicialmente ha sido confeccionado por el viceinterventor, Fernando Martínez, junto al edil de Hacienda, razón por la que el Ejecutivo local defiende las tesis de este último.

El caso es que los planes del equipo de gobierno para sacar adelante el documento económico se vieron trastocados cuando la concejala de Educación, Ana Urrestarazu (PP), no pudo acudir al pleno por motivos personales. Esta circunstancia dejaba al Gobierno local con nueve concejales -incluida la edil de Asuntos Sociales, Guadalupe Liendo, que acudió al pleno pese a estar de baja- frente a los diez de la oposición, que votaron en contra del documento, principalmente por los reparos del interventor.

Fue entonces cuando, sorprendentemente, el portavoz de Anexión a Vizcaya y concejal de Sanidad, César Barco, cambió su voto -había anunciado una abstención- convirtiéndolo en un 'sí' al presupuesto. Ante el empate, decidió el voto de calidad del alcalde.

Una de las razones que adujo el concejal de Sanidad para modificar su postura fue la «responsabilidad» de sacar adelante un presupuesto «tan importante para los ciudadanos», según señaló.

Además, Barco basó su cambio de voto en el hecho de que con el acuerdo no se levantaban los reparos del interventor y el documento quedaba condicionado al visto bueno del Ministerio de Hacienda.

El presupuesto aprobado durante la sesión plenaria de ayer presenta un superávit de 4,5 millones de euros, debido a la enajenación de dos parcelas municipales en Cotolino, el pago por sentencia judicial de algo más de 3 millones de euros a Promociones Asonia, la inclusión de la subvención de 2,1 millones de euros del 'Plan de Obras', la contratación de 92 trabajadores del programa de Corporaciones locales, así como el pago de la revisión de precios del 2011 al 2013 del contrato del servicio de limpieza.

millones de euros es la cantidad de ingresos del presupuesto de 2014 de Castro frente a los 35,6 millones de gastos.