El garaje secreto de La Roja: del Ferrari de 500.000 euros al Seat Panda que nadie esperaba
Cuando el árbitro pita el final y las cámaras se apagan, los futbolistas de La Roja vuelven a su vida normal. Y ahí es donde el garaje dice más de ellos que cualquier entrevista. Desde un Ferrari SF90 Stradale de más de medio millón de euros hasta un Seat Panda de los años 80. Esto es lo que conducen cuando nadie mira.
Hay una regla no escrita en el mundo del fútbol profesional: dentro del club, conduces lo que el patrocinador dice. Cupra si juegas en el Barça, BMW si ficha tu equipo con ellos. Pero en cuanto sales por la puerta de la ciudad deportiva con el coche de tu bolsillo, la personalidad se dispara. Y los garajes de los futbolistas de La Roja en el Mundial 2026 cuentan una historia que va mucho más allá de los titulares.
Lo que no ves en el partido: el garaje real de La Roja
El contrato de imagen es la primera trampa del aficionado al motor. Lamine Yamal, por ejemplo, suele aparecer al volante de un Cupra Formentor VZ porque el FC Barcelona tiene acuerdo con la marca española. Pedri y Gavi, lo mismo. Son coches cedidos, no elegidos. El garaje real, el que pagan ellos, el que aparcan en su casa, es otra historia.
Y en esa historia hay de todo. Superdeportivos de más de 1.000 CV, SUV eléctricos discretos, berlinas de gama de acceso y, en el caso más comentado de todo el vestuario, un utilitario con cuarenta años de antigüedad que se ha convertido en el símbolo involuntario de una generación de futbolistas que no necesita demostrar nada con cuatro ruedas.
Los que van a lo bestia: Ferrari, Lamborghini y Porsche
No todos los jugadores de La Roja esconden su pasión por el motor. Algunos la exhiben con una colección que haría palidecer a cualquier concesionario de lujo.
Aymeric Laporte: el Ferrari SF90 Stradale de más de 500.000 euros
Si hay un coche que resume el extremo superior del garaje de la selección, es el Ferrari SF90 Stradale de Aymeric Laporte. El defensa del Athletic Club no se conforma con un deportivo de alta gama al uso: el SF90 Stradale es un híbrido enchufable de más de 1.000 CV capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en menos de 2,5 segundos, con un precio que supera los 500.000 euros. No es un coche. Es una declaración de intenciones. Y no es el único Ferrari de Laporte: en su garaje también reposa un exclusivo Ferrari Pugnator Mansory, una pieza de colección que convierte al defensa en uno de los aficionados al Cavallino Rampante más serios del vestuario.
David Raya: el Lamborghini Urus S del portero del Arsenal
El portero del Arsenal ha elegido el SUV favorito de los futbolistas de élite en todo el mundo: el Lamborghini Urus S. Con 666 CV, tracción total y un diseño que no pasa desapercibido en ningún semáforo, el Urus S se valora cerca de los 300.000 euros. Raya lo conduce habitualmente y lo ha convertido en una de las imágenes más reconocibles del garaje de La Roja. Llamativo, potente y sin concesiones.
Nico Williams: el Porsche 911 GT3 de plata
El extremo del Athletic de Bilbao ha optado por algo diferente al SUV de lujo que domina el vestuario: un Porsche 911 GT3 en color plata, uno de los deportivos puros más respetados del mercado. Con 510 CV, motor atmosférico de seis cilindros en posición trasera y un precio superior a los 220.000 euros, el GT3 es para los que saben de coches. No para los que quieren aparentar. Nico Williams sabe.
Los que sorprenden por abajo: discreción y nostalgia
Y luego está el otro extremo. El que convierte a algunos jugadores de La Roja en protagonistas de un tipo de titular completamente diferente.
Borja Iglesias y el Seat Panda: la elección más viral de La Roja
Es, sin duda, la historia automovilística más comentada del vestuario. Borja Iglesias, delantero con pasado en el Betis y apodado cariñosamente "El Panda" por su corpulencia y su carácter afable, decidió hacer honor a su mote de la manera más literal posible: haciéndose con un Seat Panda clásico de los años 80. No un coche de colección cuidado en un garaje climatizado. Un Seat Panda para usar. Para salir a la calle. En un mundo donde sus compañeros compran Ferraris y Lamborghinis, Borja Iglesias aparca un utilitario que costaba menos de un millón de pesetas cuando era nuevo. Y eso, en 2026, vale más que cualquier superdeportivo en términos de personalidad.
Fabián Ruiz y el Smart: el PSG en modo hormiga
Juega en el PSG rodeado de compañeros que compiten por tener el coche más espectacular de todo el fútbol europeo. Fabián Ruiz aparca un Smart FourTwo. No es una pose ni una provocación: es simplemente la solución más práctica para moverse por París, una ciudad donde el tamaño del vehículo es inversamente proporcional al tiempo que tardas en encontrar aparcamiento. Hay algo genuinamente refrescante en un centrocampista internacional que resuelve el tráfico parisino con el coche más pequeño del mercado.
Oyarzabal y el Mercedes Clase A: el más modesto del vestuario
Mikel Oyarzabal es, según todos los indicios, el jugador de campo con el coche más accesible de toda la convocatoria. El delantero de la Real Sociedad se desplaza habitualmente al centro de entrenamiento al volante de un Mercedes-Benz Clase A, el modelo de acceso de la marca alemana. Un coche perfectamente competente, cómodo y discreto que, puesto en contexto, resulta casi subversivo. "Se estira menos que el portero de un futbolín", tituló un medio especializado sobre su elección. Difícil resumirlo mejor.
El Balón de Oro y los jóvenes: Rodri, Lamine y Cubarsí
El centro del campo de La Roja también da mucho que hablar fuera del césped, aunque por razones muy distintas.
Rodrigo Hernández, Balón de Oro 2024 y referente indiscutible del equipo, ha elegido un camino que pocos esperaban: un Nissan Ariya, el SUV eléctrico de la marca japonesa con hasta 536 km de autonomía. Sin ostentación, sin ruido y con etiqueta CERO. Una elección que encaja perfectamente con su perfil público: discreta, funcional y poco dada al exceso. El Manchester City tiene acuerdo con Nissan, pero Rodri parece haber hecho suya la elección.
Lamine Yamal, con el carné de conducir recién estrenado, todavía no ha definido del todo su garaje personal. Lo que se sabe: un BMW XM híbrido de 653 CV y un Porsche 911 Turbo S de 650 CV forman parte de una colección que ya roza el millón de euros. Con 17 años. El tiempo dirá hasta dónde llega esa lista.
Pau Cubarsí, en cambio, ha sorprendido por lo contrario. El defensa del Barça, de 18 años, compró de su bolsillo un Audi Q5 Sportback en versión de acceso —rondando los 64.000 euros, sensato para su nivel— y usa el Cupra Formentor VZ que le cede el club. Sin hiperdeportivos, sin colecciones millonarias. Un perfil que, visto lo visto en el resto del vestuario, resulta casi tan llamativo como el Panda de Borja Iglesias.
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