Este contenido es exclusivo para suscriptores

Vive informado todo el año y que nadie te lo cuente. Tu suscripción anual por solo 49,95€

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoNuevas secciones y más contenidosNueva app solo para suscriptoresCartas de autor en tu emailOfertas y eventos exclusivos
Fútbol | Racing-Mirandés

El Racing marca el ritmo

Joan Ander, autor del tercer y definitivo gol. / Daniel Pedriza

El equipo cántabro vence con un gol de Jon Ander en el minuto 93 al Mirandés y abre una brecha de 7 puntos con sus perseguidores

y SERGIO HERREROSantander

Decía Iván Ania en la previa del partido de este domingo frente al Mirandés que esta cita era la más importante de lo que iba de temporada. Ni el choque de la primera vuelta ni el doble enfrentamiento contra el Betis ni nada de lo vivido anteriormente. La clasificación decía lo mismo. Primero contra segundo. Los dos principales aspirantes al título. Choque de play off de ascenso. Un aperitivo vinculante de lo que aún está por venir. Con suspense, con sufrimiento, pero quizá también con merecimiento, el Racing logró un triunfo de prestigio frente a su máximo perseguidor. Brecha de por medio. Que aprieten los demás. Tras el bache, el que marca el ritmo sigue vistiendo de verdiblanco.

3 Racing

Iván Crespo, Buñuel, Julen Castañeda, Óscar Gil, Olaortua, Sergio Ruiz, Nico Hidalgo (Cejudo, min. 65), Kitoko (Jon Ander, min. 75), Dani Segovia (David Barral, min. 69), Alberto Noguera y Enzo Lombardo.

2 Mirandés

Limones, Paris, Kijera, Juan Alberto, Sergio González, Antonio Romero, Álvaro Rey (Cerrajería, min. 56), Álvaro Bravo (Mateus, min. 66), Claudio Medina (Miguel Díaz, min. 80), Hugo Rama y Yanis.

Goles.
1-0, min. 22:Sergio Ruiz. 1-1, min. 36: Claudio Medina. 1-2, min. 72: Yanis. 2-2, min. 84:Óscar Gil. 3-2, min. 93: Jon Ander.
Árbitro.
García Verdura (Comité Catalán). Amonestó a los locales locales Buñuel y Kitoko y al visitante Álvaro Bravo.
Incidencias.
Campos de Sport de El Sardinero. Con césped en buen estado, con tarde nubosa que terminó con fuertes precipitaciones.
El público.
10.097 espectadores en las gradas del estadio racinguista según los datos facilitados por el club. De ellos, unos 700 seguidores del Mirandés.
El detalle.
El partido de ayer sirvió para que el debut del delantero David Barral debutase con el Racing. El gaditano dispuso de sus primeros 21 minutos, más el tiempo añadido, con la camiseta verdiblanca.

La alineación de Iván Ania no dejó muchas novedades. El míster asturiano recuperó a Olaortua para el centro de la defensa y devolvió a Julen Castañeda al lateral izquierdo. Apostó de nuevo por el doble pivote musculado, con Sergio Ruiz y Ritchie Kitoko, y dejó al fichaje estrella del invierno, David Barral, en el banquillo, esperando su oportunidad para la segunda mitad del encuentro. Balas en la recámara.

Ver más

El Mirandés pronto mostró que no llegó a Santander de turismo. Ni con un posible empate como objetivo de conformidad. El conjunto burgalés se echó hacia adelante, tratando de crear problemas a los cántabros, bien pertrechados en su condición de líderes. En los primeros minutos, los rojillos pisaron con algo más de asiduidad el campo verdiblanco. Sin embargo, iban a ser los locales los que abriesen el marcador en esta contienda entre los dos principales favoritos del grupo. Una buena jugada colectiva del Racing terminó con un balón atrás hacia Sergio Ruiz. El recién renovado centrocampista astillerense no desaprovechó el caramelo y mandó la pelota a echar la siesta junto al palo derecho de la meta de Limones. Dulce para los de casa. Cítrico para los de fuera.

Apenas unos minutos después, los cántabros se quedaron con ganas de más, en una acción que fue culminada por Dani Segovia, con un remate de cabeza que mandó al fondo de las mallas. Pero el tanto fue anulado por el colegiado por un presunto fuera de juego delantero madrileño. Pudo ser el 2-0, pero el marcador iba a seguir un camino bien diferente.

Porque catorce minutos después, el Mirandés fue quien encontró premio en la meta rival. Claudio Medina pasa por ser uno de los delanteros más efectivos del campeonato, y en los Campos de Sport fue puntual a su cita con el gol. La fortaleza defensiva verdiblanca andaba de asueto en esos momentos. En el minuto 36, el ariete aprovechó un balón dentro del área para poner el empate en un partido dominado por la igualdad, pero también por el respeto entre ambos contrincantes. Noguera pudo hacer el segundo para el conjunto cántabro, pero su remate final se marchó cerca del poste derecho de la meta burgalesa.

El Racing saltó al césped en la segunda parte con ganas de apretar. En su condición de líder solvente, el empate era un mal menor para los verdiblancos, pero una victoria podía dejar el título enfilado a pesar de que aún quedan varios meses por delante. Y Enzo Lombardo tuvo una buena opción para marcar poco después de la reanudación. El galo robó un balón en la frontal del área, se internó y su intento final no encontró portería. Por poco. Apenas un ratuco después, Olaortua remató un balón caído al segundo palo, pero un zaguero taponó para mandar la pelota a saque de esquina. Y más adelante fue Dani Segovia, con un remate de cabeza, quien trató de devolver al ventaja para los verdiblancos.

Las claves

1. Marcador abierto.
El gol de Sergio Ruiz puso al Racing en ventaja en la primera parte.
2. Mirandés valiente.
El equipo burgalés no salió a especular y logró el empate pronto.
3. Despistes defensivos.
Dos errores en la retaguardia permitieron las tantos del rival.
4. Dominio
El equipo de Ania dominó en la segunda parte y al final encontró el premio.
5. Fe.
Los cántabros lograron el empate en el 84 y en el añadido el tanto del triunfo.

Dominio local

Más allá de los tímidos acercamientos del Mirandés, el Racing siguió a lo suyo. A su dominio constante. Sin rodillo, pero persistente. Y Enzo Lombardo, con su habitual dificultad para terminar las acciones brillantes, tuvo una nueva opción para anotar. Poco antes de que Ania diese entrada a Cejudo en lugar de Nico Hidalgo, para acostar sobre la banda a Noguera. Y entonces, en el minuto 69, quizá por aquello del calor, las sandías y el Twitter, Iván Ania dio entrada a David Barral. Pero antes de que el gaditano manchase las botas, el Mirandés se iba a colocar por delante en el marcador en la que prácticamente fue su primera y única llegada del segundo tiempo. Por no pegarle a un vejigazo a la pelota dentro el área verdiblanca, el balón le cayó a Yanis, cuyo tiro pegó en una pierna y se coló en la meta racinguista. A remar.

Iván Ania gastó lo que le quedaba. Dio entrada a Jon Ander y retiró a Kitoko. A pesar de la pólvora renovada, el Racing parecía descomponerse poco a poco en su impotencia. En su frustración. Hasta que un córner forzado por Barral iba a traer de nuevo la alegría a los Campos de Sport. El balón colgado al área le cayó a Óscar Gil, que la mandó con rabia al fondo de las mallas. Se cayó el estadio y también el cielo sobre El Sardinero, con un impresionante diluvio que añadió épica a los últimos minutos del encuentro. Alguno andaba sin camiseta en La Gradona. No hay miedo.

Lo cierto es que si alguien merecía perder el partido, ese no era el Racing. Y el equipo de Iván Ania, después de una victoria vigorizante en Zubieta, todavía necesitaba una confirmación de su fortaleza en este complicado mes de enero. Esta vez la fortuna, el destino o quién quiera que se encargue de estas cosas, estuvo a favor del conjunto verdiblanco. Minuto 93. Sergio Ruiz recibe una falta a 30 metros del área. El cántabro ni pensó en sacar rápido. Balón al área. El centro, tras una serie de rechaces, le cayó a Jon Ander, que hizo el tercero cuando el choque ya agonizaba. Qué bien supo.

Y en apenas unos minutos, el Racing pasó de tener al Mirandés a un punto a colocarle a siete más la diferencia de goles. A abrir brecha con sus perseguidores. A colocarse en una situación pintiparada de cara a caminar hacia el título liguero. Y, sobre todo, el racinguismo recuperó el autoestima perdido durante la última parte de 2018 y la inicial de 2019. ¿Dar por cerrado el bache? La jaula de Gobela no es territorio para llegar sacando pecho. Pero, de momento, el equipo cántabro va aprobando con nota la pindia cuesta de inicio de año. Para que las piernas cojan cadencia de cara a lo que viene por delante. Lo más complicado. Lo más decisivo. Y esperemos que lo mejor.

 

Fotos