El Puntal no es zona para perros

El Ayuntamiento confirma que cada vez son menos los veraneantes que se colocan con sus mascotas fuera del espacio habilitado para los animales

El Puntal no es zona para perros
Daniel Pedriza
Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZSomo

Los letreros colocados en las entradas principales a Somo y Loredo lo dejan claro: los perros en temporada de baño no están permitidos en la playa de 09.00 a 20.00 horas. De hacer oídos sordos a los avisos, los dueños de los mismos se exponen a una multa de hasta 1.500 euros. No obstante, en 2016 el Ayuntamiento de Ribamontán al Mar sí que decidió unirse a la tendencia a la que cada vez se suman más municipios para conceder una zona a los perros en el arenal que queda junto al embarcadero de Somo, donde da comienzo El Puntal. Pese a las indicaciones y el riesgo a hacer frente a la sanción económica, es frecuente encontrar a perros paseando por la arena e, incluso, saltando las olas fuera de la zona habilitada para ellos.

Castro Urdiales, Bezana, Suances, San Vicente de la Barquera y, desde este año, Noja son algunos de los Ayuntamientos que han habilitado espacios en sus playas para las mascotas. Ribamontán al Mar hace dos veranos también lo hizo, sin embargo parece que todavía queda algo de confusión sobre qué zona es la dedicada para ellos; debido en parte a que es un arenal de grandes dimensiones con muchos accesos, lo que hace que sea difícil de señalizar y vigilar.

Ese es precisamente uno de los motivos de que se cuente con dos personas de refuerzo auxiliar de policía en estos meses en Ribamontán al Mar. Los trabajadores municipales reconocen que, con su labor, «año a año se van viendo menos infractores con perros en las zonas no permitidas para ellos».

Los dos auxiliares no pueden multar, pero sí ponerlo en conocimiento de la Policía Local para que tomen medidas que, al ser considerado una infracción grave en la 'Ordenanza reguladora del uso y convivencia de las playas y otros espacios públicos' del municipio puede alcanzar los 1.500 euros. «Ahora al día tenemos una media de una llamada alertando de la presencia de perros, cuando el año pasado rondaban las tres alertas por jornada», concretan los auxiliares.

Los usuarios que no pueden separarse de sus amigos de cuatro patas y están ocupando un espacio vedado para ellos lo hacen por diferentes motivos. Algunos corren el riesgo a sabiendas de la infracción, mientras que otros están desorientados o han malinterpretado la normativa municipal, que relega el espacio para el uso de perros en el arenal que queda justo frente al embarcadero de Somo, lo que supone el comienzo de El puntal en el margen de las dunas que dan a la ría de Cubas y no a la bahía de Santander.

Daniel Pedriza

Normativa

La prohibición de la entrada de perros a las playas de Ribamontán al Mar durante época de baño quedó regulada en una ordenanza de 2016. A partir de ahí, se ha llevado un trabajo informativo y sancionador para vigilar su cumplimiento que parece que está obteniendo sus frutos. «Nos ha felicitado mucha gente porque cada vez hay menos perros», confirma Araceli Colina (PRC), teniente de alcalde de Ribamontán al Mar.

La oposición está de acuerdo con la opinión expresada por el equipo de gobierno. En concreto, Iniciativa Vecinal por Ribamontán al Mar, a través de su portavoz Pilar Quintanal, recuerda que la ordenanza partió de una moción presentada desde su grupo y que salió adelante «de manera participativa y negociada».

Por su parte, los populares también están de acuerdo con que «el planteamiento es el correcto», confirma el presidente de la Junta Local, Javier Hoz, que a su vez remarca que «es una de las pocas cosas en las que estamos de acuerdo con el equipo de gobierno».

Sin embargo, tanto el Partido Popular como Iniciativa Vecinal apuntan que es necesario hacer todavía una mayor labor de información al respecto e incluso comprobar la visibilidad de algunos letreros.

A su vez, los trabajadores del refuerzo auxiliar de policía reconocen que aprecian cierta desinformación al respecto porque «muchos tienen entendido que la zona de perros abarca todo El Puntal, cuando sólo es una parte del embarcadero de Somo». Sin embargo, inciden en que son muchas playas, y en concreto la de Somo resulta demasiado larga. «No podemos ir andando hasta El Puntal y correr el riesgo de recibir una llamada avisando de que hay un robo en otro punto del municipio».

El error que mantienen algunos usuarios de la playa es algo que también confirma el socorrista Pablo Miranda, que ha podido comprobar que algunos dueños no han entendido bien cuál es la zona delimitada. «Creo que debe de estar puesto erróneamente en alguna página de internet», valora.

Fue precisamente la recomendación, acertada, de un portal digital, 'La red canina', la que siguieron dos turistas de Navarra que llegaron esta semana con su cachorro a Somo. «Vamos mucho a este tipo de playas, aunque es la primera vez aquí», afirma Montse García . «Hemos preguntado y seguido los carteles y encontramos la zona para perros sin problema», cuenta.

Cerca de la pareja de navarros está Emilia Fernández, que acude frecuentemente con sus dos canes a la playa de Ribamontán al Mar. Ella critica algunos aspectos de la zona que les han destinado, como por ejemplo la falta de limpieza (y no motivada por la suciedad que puedan provocar los animales, sino a cuestiones que tienen que ver con el cribado de la playa). No obstante, reconoce que es un espacio suficiente y muy frecuentado. «Ahora ya no tanto, pero del 1 al 15 de agosto ha habido aquí dueños de todas las nacionalidades y perros de todos los colores».

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