Las frutas más deseadas en verano

Indispensables para la salud, especialmente por su gran aporte de vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante. Pero además son muy sabrosas y refrescantes en la temporada estival

Las frutas más deseadas en verano
ROBERTO RUIZ
José Luis Pérez
JOSÉ LUIS PÉREZSantander

Si existe el paraíso –recordando las leyendas bíblicas y el episodio de la expulsión de Adán y Eva a consecuencia de haber comido el alimento prohibido, una manzana–, su imagen se asocia con frecuencia a un jardín idílico repleto de árboles frutales. Desde tiempos inmemoriales, las frutas han estado presentes en la alimentación humana y ello se ha plasmado en las representaciones artísticas a lo largo de los siglos y en las diferentes civilizaciones. Los grupos recolectores del Paleolítico, aunque no consten muchas evidencias arqueológicas, ya tendrían en las frutas uno de sus principales recursos para completar su dieta.

Estudios botánicos sitúan en la zona de Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Eufrates, donde la leyenda referencia el jardín bíblico del Edén, el origen de la mayor parte de los árboles frutales que cultivamos. Posteriormente, la fruticultura encuentra un amplio desarrollo en la Antigüedad Clásica, especialmente con los romanos, que extienden en el ámbito mediterráneo sus conocimientos. Sin embargo, fue en la Edad Media cuando el consumo de fruta sufrió un retroceso ya que fue considerada peligrosa en crudo debido a las malas condiciones higiénicas y a que portabaj gérmenes; la alternativa eran las compotas.

Ya en la Edad Moderna la consideración de la fruta ganó en prestigio, sugieron tratados sobre fruticultura y sobre cómo preparar la fruta, hasta llegar al momento actual, en el que la fruta se ha convertido en uno de los alimentos fundamentales de una dieta saludable y equilibrada. En este contexto, España es un país con una gran diversidad, aunque en los últimos años ha aumentado el comercio y el consumo de frutas venidas de otras latitudes.

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Si hay una época del año donde el consumo de fruta repunte deberíamos señalar el verano. Sin embargo no es así porque las vacaciones modifican los hábitos y porque los precios se incrementan

No obstante, hay quienes no renuncian a ella cuando llega el verano porque la fruta refresca y es ideal cuando se quiere comer ligero. Admite numerosas elaboración, más allá de su consumo en crudo. Y, además, en la temporada estival es posible elegir entre una gran cantidad de especies que ahora están en su mejor momento como el albaricoque, la cereza, la ciruela, la frambuesa, el higo, el melocotón, el melón, la nectarina, la sandía, el paraguayo o la pera...

90,49 kilos al año por persona

El consumo medio en 2018 realizado en España por persona y año de fruta fresca fue de 90,49 kilos que se traslada al bolsillo en un gasto de 139,44 euros.

Los cítricos (naranja, limones, mandarinas y pomelo) son las variedades de fruta fresca que más se compran (28,09%), seguidas de las frutas exóticas (plátanos, kiwi, aguacate, piña y chirimoya) y las frutas de pepita (uvas, manzanas y peras).

Las frutas son indispensables para la salud, especialmente por su gran aporte de vitaminas, minerales y sustancias de acción antioxidante. Junto con las verduras y hortalizas, son casi fuente exclusiva de vitamina C. La gran diversidad de especies, con sus distintas propiedades organolépticas (aquellas que apreciamos mediante los sentidos, como el sabor, aroma, color y textura) y la distinta forma de prepararlas, hacen de ellas productos de gran aceptación por parte de los consumidores.

«Las frutas refrescan y quitan el hambre y además se obtienen con mucha facilidad, a veces con sólo extender la mano y otras con un pequeño esfuerzo. Se cultivan en todas partes, la mayoría se adaptan muy bien a climas y suelos diversos y todas estas circunstancias, que siempre fueron de apreciación generalizada, dieron lugar a que su consumo se extendiese enseguida», destaca en uno de sus artículos el divulgador Ismael Díaz Yubero.

Sabores, origen e historia de diez frutas españolas
La ciruela Claudia, sabor y dulzura

La ciruela de la variedad Claudia Reina Verde es una de las frutas más típicas de La Rioja, y se caracteriza por su dulce sabor y por su predisposición a ser secada para convertirse en pasa. Estas se comercializan envasadas, y, en el caso de las ciruelas pasas, el proceso de deshidratación se realiza siguiendo las técnicas tradicionales, protegiéndola de las condiciones ambientales lo antes posible. Es rica en antioxidantes, que previenen los radicales libres causantes del envejecimiento y de enfermedades cardiovasculares. Asimismo, contiene fibra, sorbitol y otras sustancias que previenen el estreñimiento y son saciantes.

Las peras de Rincón, las mejores del mundo

Las Peras de Rincón de Soto presentan un calibre, una dureza y un grado de azúcar superiores a las de otras zonas de España. En su superficie se aprecia un verde más intenso y es característico el 'russeting' (herrumbre superficial), que se produce de forma natural debido a la evaporación de la humedad provocada por las habituales nieblas de la zona. Pasan estrictos controles en su cultivo, selección, acondicionamiento, envasado y etiquetado, de tal forma que el consumidor tiene plenas garantías de la procedencia y calidad del producto. Ricas en vitaminas A, B, C, D y E, en calcio y en fibra, cuentan con un alto poder antioxidante.

El intenso aroma del plátano de Canarias

El plátano de Canarias se trata de un producto único, del que viven 8.224 productores independientes que desarrollan el cultivo en 9.100 hectáreas en seis de las islas del archipiélago. El clima subtropical permite un proceso de maduración de hasta seis meses. Su historia se remonta a comienzos del siglo XV, cuando llegaron las primeras plataneras a estas islas procedentes del sudeste asiático. Según la IGP, en estos momentos se producen unos 375 millones de plátanos por campaña. Su sabor dulce intenso, como resultado de su alto contenido en azúcares y su bajo contenido de almidón.

El secreto de los melocotones de Calanda

El melocotón de la D. O. Melocotón de Calanda ha alcanzado su prestigio en el mercado además de por su gran tamaño, por su excelente sabor y dulzura. Cada melocotón de la DO en los últimos 2 meses de crecimiento es embolsado uno a uno en el propio árbol. Madura dentro de una bolsa protectora que garantiza su pureza ya que no entra en contacto con ningún tipo de productos fitosanitarios ni con agentes externos. Hay noticia de la producción de Melocotón de Calanda en documentos medievales y en 1895 el botánico J. Pardo dio una descripción del proceso de producción de esta fruta.

Las fresas 'borbónicas' de Aranjuez

Su cultivo fue potenciado por la Casa de Borbón y se tiene constancia de este desde el siglo XVI. La fresa de Aranjuez es superior a todas en aroma y sabor. Un fruto exquisito, delicado, rico en vitamina C y dotado de un gran aroma. Altamente cotizado y buscado por el consumidor debido a su excelente calidad. Durante los últimos años el cultivo de la fresa de Aranjuez ha tendido a desaparecer debido a la gran cantidad de mano de obra que necesita, a su delicadeza, a ser muy vulnerable a las heladas. Es deliciosa y es además una gran fuente de antioxidantes y antinflamatorios con muy pocas calorías. Merece la pena conocerlas.

La crocancia de la manzana reineta berciana

Dicen que la Manzana Reineta del Bierzo tiene cinco veces más vitamina que cualquier otra manzana. Actualmente, hay 100 hectáreas de cultivo, con 95 productores inscritos en la DOP y seis empresas de conservación y envasado. Y una curiosidad, para garantizar los estándares de calidad se lleva a cabo periódicamente un proceso de cata, en el que se mide la crocancia, la jugosidad y la harinosidad de esta fruta. Además, se cuantifica la concentración de azúcar y de ácido málico de las manzanas. Su introducción en el Bierzo, al igual que la viña y el castaño, se debe a la colonización de esta comarca por el Imperio Romano.

El tradicional melón de La Mancha

El melón 'piñonet' o 'piel de sapo' es uno de los cultivos característicos de la comarca natural Mancha, en la que constituye un buen complemento para las explotaciones familiares agrarias, cuyos ingresos proceden principalmente de la viña y los cereales. Estos melones se caracterizan por su dulzor, la alta jugosidad y la escasa fibrosidad de su carne. Su cultivo fue introducido en La Mancha por los árabes. Las referencias más antiguas son las recogidas en el 'Tratado Agrícola' de Ibn Bassal al-Tulaytubí, que reinó en los reinos taifas de Toledo (1043-1075). La llanura de aluvial manchega propicia su crecimento y maduración.

Las cerezas 'picotas' del Jerte

La 'picota' es una variedad de cereza originaria del Valle del Jerte, en el norte de Extremadura, donde se cultiva tradicionalmente desde el siglo XVII. Es la cereza más apreciada por su sabor y calidad superior. Se caracteriza por no tener rabito, puesto que se queda prendido en el árbol durante la recolección. Son cultivadas artesanalmente entre montañas de más de 2.000 metros de altitud, en tierras fértiles, regadas por arroyos de aguas cristalinas y respirando aire puro. Es más dulce, más crujiente y de color rojo oscuro y la más buscada por la profundidad de su sabor.

El sabor a moscatel de las pasas de Málaga

La D.O. Pasas de Málaga ampara las uvas pasas obtenidas mediante el secado al sol de frutos maduros de la variedad Moscatel de Málaga o Moscatel de Alejandría, cosechada y secada en la comarca de la Axarquía o en la subzona de Manilva. En las pasas persiste el sabor a moscatel propio de la uva de la que es originaria, que se ve reforzado por un intenso aroma retronasal. El secado natural al sol es el tradicional de la zona y el único permitido por el Reglamento, de manera que hace que el producto mantenga unas características organolépticas que la hacen inigualables en sabor, textura y color.

La chirimoya, aroma tropical en España

La chirimoya es una fruta tropical de pulpa refrescante y muy aromática, con sabor dulce ligeramente ácido que recuerda a una mezcla de piña y plátano, o al sabor de la pera. Es muy fácil de comer, se parte en dos mitades y se toma la pulpa con una cuchara, evitando las semillas. En la actualidad, se cultivan en Andalucía unas 3.000 hectáreas de chirimoyas con una producción en torno a las 40.000 toneladas y un valor económico que asciende hasta los 48 millones de euros. Entre el 85 y el 90 % de la producción se comercializa en el mercado español.