El pulmón verde de la Bahía está en Camargo

El Centro Etnobotánico del Anillo Verde abre sus puertas junto a la cueva de El Pendo con el objetivo de proteger los ecosistemas de la zona

Unas sesenta personas se acercaron a la inauguración del centro botánico./María Causo
Unas sesenta personas se acercaron a la inauguración del centro botánico. / María Causo
María Causo
MARÍA CAUSOEscobedo

Cuando se va a cumplir un mes de la inauguración del centro etnobotánico 'Bosques del Anillo Verde - El Pendo', éste ya funciona a pleno rendimiento y ha comenzado sus labores de divulgación y protección en el área que rodea a la Bahía de Santander. La Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH), que coordina esta nueva casa de la naturaleza, explicó que «nace con el objetivo de proteger todos los ecosistemas existentes en los bosques que componen el Anillo Verde de la bahía».

El principal atractivo del nuevo centro, que se ubica en las inmediaciones de la cueva de El Pendo, es la construcción de un edificio de estilo rústico con un 'techo verde', un tejado en el que la hierba crece libremente, lo que cumple una función reguladora de la temperatura a la vez que se integra perfectamente en el paisaje. Esta nueva casa servirá como núcleo y centro de divulgación de los ecosistemas que se pueden encontrar en el Anillo Verde.

Junto al edificio, nace un vivero forestal de plantas autóctonas que sirve para las acciones de reforestación que realiza la FNYH, así como varias zonas verdes integradas dentro del Área Natural de Especial Interés (ANEI) El Pendo-Peñajorao. Las más destacadas son la charca para anfibios, el huerto ecológico y el helechario, aunque también se pueden encontrar ovejas que ayudan a gestionar el espacio siguiendo los principios de la permacultura.

En este sentido, la FNYH ha concretado que en el vivero forestal –que lleva en funcionamiento desde 1999– produce unos 300.000 ejemplares anualmente de diversas especies autóctonas como abedul, haya, roble, encina cantábrica, acebo o fresno, aplicando medidas respetuosas con el medio ambiente. Además, sirve como recurso para la educación ambiental y el público tiene la oportunidad de llevarse consigo una gran diversidad de ejemplares.

Además, en el enclave de este centro botánico, se pueden encontrar más de 100 especies autóctonas, una zona de compostaje y tres depósitos de agua destinados a la recogida de aguas pluviales. Precisamente, el vivero forestal de planta autóctona sirve para acciones de reforestación, cuya finalidad es recuperar y preservar la diversidad botánica de la Cordillera Cantábrica.

Por ello, el presidente de la Fundación, Carlos Sánchez, ha recordado la labor que se está realizando en torno al Anillo Verde como las más de 50 hectáreas de plantas invasoras retiradas o los 250.000 árboles plantados desde la puesta en funcionamiento del vivero de El Pendo. Igualmente, ha señalado que este proyecto busca «ahondar en la relación que desde la prehistoria tiene el ser humano con los árboles y también busca proteger la biodiversidad doméstica para tratar de conservar las especies de la zona cantábrica».

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Igualmente, Sánchez hizo hincapié en que «la biodiversidad doméstica (aquella que se ha desarrollado en estrecha relación con el ser humano para su uso por el mismo) se está perdiendo, y nosotros queremos servir también para conservarla». «La humanidad no puede alimentarse sólo de 15 variedades de especies», concluyó.

Y es que, en el proceso de conservación medioambiental, es «fundamental» la participación ciudadana. «Queremos animar a crear huertos y jardines ecológicos y, si esto lo hace mucha gente, habrá mucha más biodiversidad», apuntó Sánchez.

Apertura

La alcaldesa de Camargo, Esther Bolado, aprovechó la visita al centro, el día de su inauguración, para destacar la trascendencia que tiene la zona en la que se ubica este centro «en cuanto a su biodiversidad» y enfatizó el «deber» que tienen las administraciones a la hora de «proteger» este tipo de espacios y contribuir a su difusión para que la ciudadanía los valore y los respete.

El director del Centro de Investigación del Medio Ambiente (CIMA) tampoco se perdió el acto de inauguración de este centro al que calificó como un espacio «dinamizador» que contribuirá al «conocimiento del mundo vegetal» y que ayudará a «preservar las condiciones ambientales que permitan su conservación».

Finalmente, cabe recordar que este centro se suma a la Casa de la Naturaleza de las Marismas de Alday, ubicada en el aparcamiento del centro comercial Valle Real, dedicada a dar a conocer los ecosistemas de humedales litorales y que se inauguró el pasado mes de febrero. Todo ello se engloba en el proyecto LIFE 'Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad', que tiene el objetivo de recuperar áreas degradadas de gran valor ecológico en torno a la bahía para fomentar una ciudad sostenible del siglo XXI mediante la creación de una red de espacios verdes. Esta iniciativa se está llevando a cabo con el apoyo de la FNYH en colaboración con MARE y el Gobierno de Cantabria y gracias a la cofinanciación de la Unión Europea.

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