El Gobierno se asegura los apoyos para arrancar el proyecto de la mina de zinc

Vista aérea del lago creado sobre la antigua mina de Reocín.
Vista aérea del lago creado sobre la antigua mina de Reocín. / Javier Rosendo
  • La empresa canadiense Emerita Resources se reúne con Ciudadanos, que votará a favor del cambio en la Ley del Suelo, y con el PP, que estudia abstenerse en el Pleno

El Gobierno ya tiene todas las garantías para sacar adelante el cambio legislativo que dará luz verde al proyecto de la mina de zinc en la comarca del Besaya. La reforma urgente de la Ley del Suelo, que se votará el próximo lunes en el Parlamento, contará con el respaldo de los dos diputados de Ciudadanos y la más que probable abstención del PP. Podemos será la única formación que se posicionará en contra de la iniciativa del bipartito para potenciar la reindustrialización de Torrelavega, Santillana del Mar y Reocín.

El Ejecutivo ha querido acelerar este proceso empujado por el máximo interés de una empresa canadiense, Emerita Resources, en invertir cerca de 400 millones de euros para extraer un millón de toneladas de zinc al año, convirtiendo a Cantabria en una potencia mundial del sector de la noche a la mañana.

La compañía presentó inicialmente su proyecto al Gobierno y, después, a Podemos. La formación morada, clave en el primer año de legislatura con sus apoyos al Gobierno en minoría de Miguel Ángel Revilla, juega un papel mucho más distante desde hace meses. Su negativa en redondo a este proyecto y a una reforma exprés de la Ley del Suelo hizo mover piezas al PRC, principal promotor de esta iniciativa. Esta misma semana, la empresa canadiense y dirigentes regionalistas han mantenido reuniones por separado con Ciudadanos y PP para explicarles de primera mano el plan de explotación minera.

El portavoz de la formación naranja, Rubén Gómez, confirmó ayer a este periódico que su voto a favor se limita a la reforma para actualizar la ley: «Se trata de dotarla de una tercera dimensión, la protección que hay a nivel de suelo no tiene que ser la misma que en el subsuelo». Lo que no le convence tanto es el plan de la empresa canadiense. «Es puro y duro marketing. Hasta que no vea aprobado el trámite ambiental no me creo nada», señaló. El sentido del voto del PP aún no está del todo decidido, a falta de una reunión que mantendrán hoy mismo y en la que se fijará la posición. Según fuentes del partido, todo apunta a que se decantarán por la abstención.

Las tramitaciones previas en el Parlamento ya hacían presagiar que el Gobierno no tendría especiales dificultades para aprobar este cambio normativo, imprescindible para reabrir la mina. La Mesa de la Cámara dio su conformidad hace dos semanas a la tramitación por vía de urgencia del proyecto de ley con el visto bueno tanto de Ciudadanos como PP.

Una vez superada la votación en el hemiciclo, el Ejecutivo ya tendrá vía libre para convocar un concurso público al que, además de la empresa canadiense, se espera otra oferta de un grupo de inversiones australiano y, quizás, de Asturiana de Zinc, la antigua concesionaria de la mina de Reocín durante 150 años, hasta que cerró en 2003 por la devaluación del precio del mineral.