Los ecologistas piden todas las precauciones ambientales

  • El colectivo no está a favor de tramitar con urgencia un cambio en la Ley del Suelo «para allanar» el camino a la mina de zinc

Ecologistas en Acción Cantabria pidió ayer que se tomen todas las precauciones ambientales en el proyecto de la mina de zinc en la comarca del Besaya, con el fin de poder "sopesar los beneficios y perjuicios de esta actividad".

La organización aseguró que, aunque la primera impresión parece "positiva" para unos municipios afectados por altas tasas de paro durante años, es "necesario calibrar bien los impactos negativos para poder adoptar en su momento una decisión acertada".

Como ejemplo, puso las informaciones "poco alentadoras" de una de las empresas interesadas en la explotación, la canadiense Emerita Resources, que aseguran que la actividad minera no va a generar impactos. "Esto es totalmente incierto", señalaron desde Ecologistas en Acción.

Los ‘verdes’ recuerdan que en los casi 150 años de explotación de la antigua mina se produjeron "algunos problemas graves", como el derrumbe de una balsa en agosto de 1960, "que se llevó por delante vidas humanas y un vertido directo al Besaya de miles de toneladas de residuos contaminados". También el derrumbe de la propia mina en enero de 1965, "que no se cobró vidas humanas por fortuna, pero provocó el hundimiento del barrio Pomares en Reocín, desapareciendo casas de centenares de familias de la zona".

Además, el colectivo ecologista considera que "no es un buen comienzo" que el Gobierno y el Parlamento tramiten de urgencia una modificación de la Ley del Suelo "para allanar el camino a la reapertura de la mina de Reocín".

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