Las otras odiseas de Stanley Kubrick

'2001: Una odisea del espacio', la película que se adelantó un año a la llegada del hombre a la Luna, cumple medio siglo desde su estreno

Stanley Kubrick y Keir Dullea durante el rodaje de '2001: Una odisea del espacio' (1968)./
Stanley Kubrick y Keir Dullea durante el rodaje de '2001: Una odisea del espacio' (1968).
Boquerini .
BOQUERINI .

El 2 de abril de 1968 se estrenaba en Nueva York una película que marcaría un antes y un después no solo en la ciencia ficción sino en la historia del cine; '2001: Una odisea del espacio', el viaje iniciático más grande de la historia del cine. Entonces aun faltaría un año para que el hombre llegase a la Luna pese a lo cual Kubrick logró que la relación entre el hombre y el espacio entrase en una dimensión desconocida.

Creada a partir de la novela 'El centinela' de Arthur C. Clarke, Stanley Kubrick tardó 4 años en realizarla y la producción costó 11 millones de dólares. En España inaugura muy poco después la Semana de Cine en Color de Barcelona y llega a las pantallas comerciales al inicio de la nueva temporada, el 17 de octubre de 1968 en los cines Albéniz de Madrid y Florida de Barcelona, ambos especializados en películas espectaculares de Cinerama, aunque la película de Kubrick se rodó en superpanavisión y 70 mm. Sin embargo la creación de la película fue también una odisea en sí misma.

Un rodaje repleto de anécdotas

En mayo de 1964 Kubrick y Arthur C. Clarke llegan a un acuerdo para hacer la película. Está dividida en cuatro segmentos que apenar tienen que ver entre sí, salvo por la presencia del monolito, que ha levantado infinidad de interpretaciones y comentarios, que de alguna manera marga un salto evolutivo de la humanidad. La película, de 142 minutos de duración, consta de 612 planos, de los que 205 corresponden a los efectos especiales. Todos por participantes han definido el rodaje como «caótico», algo que sorprende dada la precisión con la que Kubrick hacía sus películas.

En la primera parte, 'El amanecer del hombre' se filmó por una segunda unidad en Tanganica. Sin embargo el meticuloso Kubrick desestimó aquellas imágenes y las rodó de nuevo en estudio. Se contrató a un grupo de mimos y bailarines para que interpretasen a los simios pre humanos, y al mítico Colin Arthur, uno de los grandes creadores de efectos especiales cinematográficos a base de máscaras, para que convirtiese a los mimos en unos primates creíbles.

Arthur ideo un complicado sistema de poleas y palancas en el interior del ‘traje de mono’ para que estos mimos pudiesen mover todos los músculos de su 'traje de simio'. Incluso debían utilizar la lengua para que moviesen los músculos de la cara. Por escenas como esta '2001' ganó el Oscar a los mejores efectos especiales (la película ni siquiera había sido nominada como mejor filme. Sin embargo, el Oscar especial de maquillaje se lo llevaría el de otros monos, el creado para 'El planeta de los simios'.

Escenas de la película de Stanley Kubrick, '2001: Una odisea del espacio' (1968).

La transición entre la primera y la segunda parte es una de las elipsis más célebres de la historia del cine de cuatro millones de años, un hueso volando que pasa a ser una nave espacial. Esta segunda, 'El viaje del Dr. Floyd a la base lunar Clavius', que nos introduce en el hombre supertecnificado del inicio del siglo XXI. A destacar que las escenas en la superficie lunar se rodaron en el desierto de Tabernas, en Almería.

El paso al tercer segmento, ya a bordo de la nave Discovery, se realiza mediante un simple rótulo: '18 meses más tarde'. En ella el computador Hal 9000 es el gran protagonista en el gran duelo entre el hombre y la máquina y para ello buscó el asesoramiento de la NASA. La última parte,'más allá de Júpiter' es ya directamente metafísica y abierta a todas las interpretaciones. Hubo también filmaciones en los estudios británicos de Metro Goldwyn Mayer, en el Monument Valley (Arizona), y en la isla escocesa de Harris.

Entre los muchos problemas a los que Kubrick se enfrentó durante el rodaje, uno no menor fue el tener que cambiar de director de fotografía. Geoffrey Unsworth, el director de fotografía primitivo, dejó el rodaje a los seis meses porque el proceso de elaboración del filme se extendía demasiado y él había adquirido compromisos con otros productores. Lo sustituyó John Alcott, del que Kubrick ya no se separaría nunca más.

La importancia de la banda sonora

Cuando se habla de '2001' a todo el mundo le viene a la mente la nave espacial danzando por el espacio al son de 'El Danubio azul', de Johann Strauss. Sin embargo la combinación de valses de Johann Strauss y el 'Así habló Zarathustra' de Richard Strauss que ahora todo el mundo asocia a ‘2001’ no fue la opción elegida de Kubrick.

Kubrick había encargado la música de '2001' a Alex North, músico con el que había trabajado en 'Espartaco'. North tras meses escuchado las indicaciones de Kubrick empezó a escribir la música a finales de 1967 en medio de un gran strees provocado por el director, que no se separaba de él día y noche.

Kubrick por su parte, viendo que la música no avanzaba como esperaba, sonorizó 'provisionalmente' la película con músicas de los dos Strauss: «Cuando completé el rodaje me base en una banda sonora provisional que contenía casi todas aquellas partituras que al final se usaron en el filme», dijo Kubrick. «Después, como se hace normalmente, contraté a un compositor muy famoso para escribir la partitura. Él escuchó estas músicas provisionales (Strauss, Ligeti, Kachaturian…) y creyó que eran adecuadas y que servirían de pista para la finalidad musical de cada secuencia. Y sin embargo escribió y grabó una partitura que no hubiera podido ser más distante, que según mi criterio era completamente inadecuada para el filme. El día del estreno se acercaba y no había tiempo para una nueva partitura, por lo que el filme se quedó con aquella banda sonora provisional».

Más 'Lecciones de cine'

La banda sonora de Alex North se ha recuperado recientemente y se interpreta con orquesta en directo simultáneamente a la proyección del filme en eventos muy especiales.