Aquel álbum de Cantabria…

Aquel álbum de Cantabria…

Recuperamos el recordado álbum de cromos de la región que formaba parte de la colección 'España Turística y Monumental'

Javier Rodríguez
JAVIER RODRÍGUEZSantander

En la década de los cuarenta se publicó un magnífico álbum de cromos, integrado por fotos en b/n, que pronto suscitó el interés de la ciudadanía de nuestra región: 'Las bellezas de Cantabria', tercero de la colección 'España Turística y Monumental'. Lo editó Juan Gil Cañellas, de Oviedo.

Constaba en la obra, entre otros, el siguiente texto: «Muy agradecido a la valiosa cooperación fotográfica de los señores don Víctor Campos y Casa Zubieta, de Santander; don Leoncio Marugán, de Limpias; don Ceferino Deustue, de Laredo y don J. Gutiérrez, de Castro Urdiales; don Ramón González, de Madrid y muy especialmente al Excmo. Sr. Marqués de Santa Mª del Villar». Justo agradecimiento. ¡Qué mérito el de aquellos fotógrafos con aquellas cámaras!

Planteaba el editor, según sus propias palabras, una «ofrenda a Cantabria». Y añadía: «En prueba de mi sincera admiración por la inmensidad de tus incomparables bellezas, acepta la humildad de mi modesto trabajo…» Varias de las fotos están retocadas a mano, pero constituyen documentos de extraordinario valor histórico. Permiten saber cómo fueron en su día determinadas zonas y cosas de la tierruca.

El álbum (ahora codiciada pieza de coleccionistas, que se puede adquirir en ventas/subastas a través de Internet) plantea un evocador recorrido callejero y paisajístico por Santander, Torrelavega, Santoña, Limpias, Ampuero, Laredo, Castro Urdiales, Cartes, Los Corrales de Buelna, Cabezón de la Sal, Comillas, Santillana del Mar, Espinama, Potes, etcétera.

Para que no falte nada en él, también muestra imágenes de balnearios, portaladas, ríos, escenas marineras, playas, faros, puertos pesqueros, puentes, mujeres y hombres montañeses, casonas, desfiladeros, iglesias, ermitas, puertos de montaña, palacios…

En conjunto es, como se puede constatar a través de los cromos que ilustran este artículo, una auténtica joya nostálgica. Un emotivo viaje, sí, a través del túnel del tiempo.

Síguenos en: