Recordando a Pippi Calzaslargas

Recordando a Pippi Calzaslargas

El gran éxito internacional del personaje comenzó en el ámbito literario y se trasladó a la pequeña pantalla

Javier Rodríguez
JAVIER RODRÍGUEZSantander

Una de las tele-series que más huella ha dejado en España fue la protagonizada por el simpático personaje femenino 'Pippi Calzaslargas', que se le ocurrió –feliz ocurrencia, sin duda- en los años cuarenta a la escritora Astrid Lindgren. Su exitazo internacional resultó imparable tanto en el ámbito literario como en la pequeña pantalla, los dibujos animados, etc.

La actriz de Inger Nilsson, de niña y adulta, junto a la autora de la historia, Astrid Lindgren.
La actriz de Inger Nilsson, de niña y adulta, junto a la autora de la historia, Astrid Lindgren. / DM

Más allá de Suecia, Pippi se conoce principalmente por la citada tele-serie, rodada en el año 1969 con guiones de la autora e interpretada magistralmente por Inger Nilsson (Karin Inger Monica Nilsson, nacida el día 4 de mayo de 1959 en Kisa, Östergötland, Suecia) en el papel estelar. Todos sus espectadores la recordamos con detalle. Pippi era única por muchas razones: rompía moldes, iba a su bola, disfrutaba tope de la vida, tenía un caballo con lunares y un mono tití (el 'señor Nilsson'), poderes casi mágicos, y en cada capítulo sembraba contagiosa alegría a su alrededor.

Sus intrépidas aventuras conquistaron a varias generaciones.
Sus intrépidas aventuras conquistaron a varias generaciones. / DM

TVE colocó en su parrilla a Pippi Calzaslargas (las coletas más famosas del medio) en el ya lejano año 1974. Desde el debut, enganchó a todos: críos y adultos. ¿A quién no le caía bien un personaje así? En el doblaje, por cierto, se le llamaba 'Pippilotta Victualia Rogaldina Socominsa'.

Pippi Calzaslargas, fiel a sus coletas, junto a sus amigos.
Pippi Calzaslargas, fiel a sus coletas, junto a sus amigos. / DM

Ante los indiscutibles datos del share, la serie sería emitida también en años posteriores. Y porque ahora las programaciones infantiles son (salvo honrosas/escasas excepciones) de verdadera pena, penita, pena y no se repone. De hacerse, volvería a triunfar y subrayaría la alarmante falta de creatividad de quienes conciben hoy contenidos para los clientes más pequeños del electrodoméstico rey de la casa.

La positividad de la historia se trasladó a varios soportes con mucho éxito.
La positividad de la historia se trasladó a varios soportes con mucho éxito. / DM

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