Cáterin: comida y puesta en escena

Cáterin: comida y puesta en escena

Lo importante para ofrecer siempre un servicio exclusivo y cuidado es que la oferta, en conjunto, sea original, creativa y con producto de calidad

Alicia Del Castillo
ALICIA DEL CASTILLOSantander

El sector del cáterin sigue disfrutando de su momento de gloria gracias a los servicios que demandan, principalmente las empresas, dado el prestigio que ha alcanzado la gastronomía. De hecho, en 2017 se registró el mayor número de contrataciones de servicios de cáterin para empresas, cada vez más preocupadas por cuidar su imagen de marca y la calidad de sus servicios en todo tipo de eventos, una tendencia que este 2018 se mantiene en ascenso, según confirma el sector.

Desde la perspectiva empresarial, los desayunos, 'coffee breaks', 'brunch' o almuerzos de empresas y hasta los clásicos 'lunch' o cóctel, son las opciones más comunes a la hora de contratar un servicio de cáterin, gracias, principalmente a que la gastronomía juega hoy un papel fundamental en la mayoría de encuentros empresariales.

El término 'catering' proviene del inglés, concretamente del verbo 'to cater' que en la lengua anglosajona significa proveer, y en este caso de un conjunto de alimentos y bebidas para un evento concreto. Aunque su origen no es español, en el ámbito de la hostelería se utiliza tanto en su versión inglesa como en su adaptación al castellano, cáterin.

A la hora de contratar un cáterin se puede optar por ofrecer un servicio de pie, tipo cóctel o buffet, o sentar a los invitados

Aunque su origen se remonta a la Edad Media, o quizá antes, cuando los monasterios proveían de alimento y bebida a los cristianos, esta palabra se puso de moda en el siglo pasado, cuando la aviación comercial popularizó el término para referirse a las empresas dedicadas a elaborar, empaquetar, transportar y entregar la comida para los aviones.

El complemento perfecto

En los últimos años, el cáterin ha dejado de ser un servicio elitista, para convertirse en el complemento perfecto, mayoritariamente para hoteles y restaurantes. Cada vez se demandan más servicios de cáterin, pero no se deben confundir con los servicios de comida para llevar. Son dos servicios totalmente diferentes aunque hay empresas que combinan ambos.

Para los clientes -empresas o particulares- las ventajas son numerosas ya que disponen de un servicio profesional y personalizado en función del acto o evento. Por un lado están los empresariales, con convenciones, 'meetings', comidas de dirección, inauguraciones o eventos de empresa, presentaciones de producto... Y por otro lado las celebraciones más íntimas, familiares, bodas, bautizos, comuniones, aniversarios, fiestas privadas...

Las empresas especializadas en ofrecer estos servicios se encargan de todo, incluso de buscar la ubicación si fuera necesario, pudiendo ser desde la casa del cliente hasta una finca o cualquier otro lugar. Además de elaborar, llevar y presentar la comida y la bebida, se encargan de la distribución, la decoración, el menaje, los complementos, la música, la iluminación...

No sólo el producto avala la calidad de una empresa de catering. Cuanto más especializados estén y más experiencia tengan, mejor será el resultado. Otros aspectos como la variedad, la originalidad, el equipamiento, el transporte y el personal, son claves para asegurar un buen servicio, que requiere una logística que va más allá de entregar una comida en cajas o vasijas.

Se valora especialmente el cumplimiento de los tiempos, la creatividad tanto a nivel gastronómico como en la puesta en escena de los alimentos, las mesas, etc. Un cáterin tiene que estar dirigido por un personal que sepa ofrecer soluciones ante situaciones complicadas o con cierta dificultad, siendo importantísimo tener conocimientos acerca de la gestión de eventos.

Los detalles son la clave

El personal
Es importante contar con trabajadores preparados, que sean suficientes para atender a todos los asistentes y no estén desatendidos. La imagen de los camareros también tiene que cuidarse e ir acorde al tipo de servicio.
El producto
Todo lo que se sirva tiene que ser de la máxima calidad. La elaboración y posterior presentación han de cuidarse al máximo.
En la innovación está la exclusividad
Es importante, además de ofrecer productos de alta calidad, sorprender con elaboraciones más creativas, elegantes y sofisticadas.
La puesta en escena.
Hay muchas maneras de sorprender a los invitados: puestos de comida, show cooking, barras de bebida, 'food trucks', las flores, los manteles, cubiertos...
Preferencias e inolerancias
Siempre se deben tener en cuenta las restricciones alimentarias y posibles intolerancias, por tanto hay que optar siempre por ofrecer variedad.

Retos y servicios

Cuando se contrata un servicio de cáterin, lo principal es que todo el mundo disfrute, desde el aperitivo hasta el postre, y uno de los grandes retos es acertar con la presentación, el tipo de servicio y el menú.

Cada evento es diferente y cada propuesta irá en consonancia, pero siempre a medida del cliente, con un planteamiento más tradicional o vanguardista. Hoy en día la cocina saludable y el producto de temporada marcan el punto de partida de cualquier servicio que para garantizar su éxito debe ser variado, equilibrado, fácil de comer, con bocados agradables y opciones para celíacos, alérgicos, veganos o vegetarianos.

Por muy bien que esté la comida, si la puesta en escena no es buena, quedará un mal sabor de boca entre los invitados y los propios anfitriones. Todo tiene que estar a la altura del evento y conseguir el efecto sorpresa con show cooking, estaciones con picoteo variado o bodegones, 'food trucks' para darle un aire más urbano, más de calle.

A la hora se servir un cáterin, se puede optar por la presentación tipo lunch o buffet, para eventos en los que los invitados están de pie; o sentados, una de las más tradicionales, especialmente cuando se trata de banquetes de boda. En este caso se podrá elegir entre diferentes tipos de servicio: El emplatado o servicio 'a la americana' es el más habitual. La presentación del plato se lleva a cabo en la cocina y es el camarero quien los coloca en la mesa, de uno en uno, por el lado derecho de cada comensal.

De la fuente al plato, o como suele decirse, 'a la inglesa'. La fuente, con varias raciones, se presenta por la izquierda del comensal y el camarero le sirve directamente, ayudado, con cierta destreza, de una cuchara y tenedor o de unas pinzas. Este servicio está especialmente indicado en banquetes o recepciones donde se va a servir un mismo menú.

'A la francesa' es el servicio menos empleado. En este caso se da la opción al comensal de servirse él mismo, eligiendo la pieza o la cantidad deseada.

Finalmente está el exclusivo servicio 'a la rusa' o gueridón que requiere cierta exigencia y profesionalidad por parte del personal. Los alimentos se preparan en un carrito junto al cliente, este es el caso de desespinado de pescados, aderezo de un tartar, flambeado...

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