Una década de evolución gastronómica de Cantabria

José Luis Pérez, redactor jefe del periódico, se dirige a los asistentes durante la conferencia celebrada ayer en el salón de actos de El Diario Montañés. / Fotos: Alberto Aja | Vídeo: Héctor Díaz

Los participantes en la charla del ciclo 'La Agroalimentación del siglo XXI' echaron la vista diez años atrás | La calidad de los productos de la región, los restaurantes con estrella Michelin y una mejor comunicación, ejes del crecimiento desde 2009

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

Hace diez años nacía Cantabria en la Mesa. Desde entonces, la gastronomía, el motor principal de este suplemento semanal de El Diario Montañés, ha experimentado una importante evolución. Ahí están los restaurantes de la región con estrellas Michelin y soles Repsol que son ya de sobra conocidos en el panorama nacional.

La conferencia del ciclo 'La Agroalimentación del siglo XXI' que organiza este periódico con el patrocinio de la Universidad Europea del Atlántico y la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación y de la Odeca, con la colaboración de Grupo Consorcio, celebrada este lunes, quiso dar un salto al pasado para recordar qué era, por entonces, de la gastronomía en Cantabria.

Esta vez, no hubo ponentes, nadie se sentó al frente del auditorio. Fueron los propios asistentes al acto quienes cogieron el micrófono y contaron sus experiencias. Sus vivencias de hace una década en la que, entre otros acontecimientos, el país se enfrentó a una de sus crisis económicas más importantes. En el apartado de conclusiones, tres importantes: que hemos empezado a vender mejor lo nuestro, que los restaurantes con estrella Michelin son el referente de Cantabria en el que todos debemos mirarnos, y que el producto y los productores son importantes a la hora de encabezar esa lógica evolución que se ha venido experimentando en estos últimos años.

A la cita con la conferencia que moderó el redactor jefe y coordinador del suplemento Cantabria en la Mesa, José Luis Pérez, acudieron cocineros, productores, representantes de empresas distribuidoras, miembros de distintas cofradías, estudiosos del mundo de la gastronomía... Todos ellos tuvieron su protagonismo durante las casi dos horas que se emplearon en el debate. En conocer qué hacían hace diez años y cómo estaba la gastronomía en la región entonces.

Los primeros en intervenir fueron Clara Arcos, directora de la empresa Fenicia; Nerea de Diego, en representación de Solán de Cabras; José Luis Rodríguez, de Café Dromedario; Inmaculada Solana, 'maitre' del restaurante Solana, de Ampuero; Elvira Abascal, jefa de sala del Nuevo Molino, y Eduardo Quintana, chef de La Bicicleta, en Hoznayo. Ellos hablaron del proyecto Gastroplan con estrella, puesto en marcha por primera vez este año por El Diario Montañés. Una iniciativa que pretende llevar la alta cocina a todo el público, con unos menús de 55 euros en los restaurantes con una estrella Michelin. Luego, se pasó rápidamente al debate sobre ese viaje en el tiempo al 2009.

Le tocó a Fernando Mier, director de la Odeca (Oficina de Alimentos de Cantabria), abrir el turno de intervenciones. Para él lo importante en esta última década ha sido la evolución experimentada en la calidad del producto, así como la proliferación de los mercados agroalimentarios que el pasado año llegaron a ser 47 los fijados en el calendario, más otros seis que se han sumado recientemente. Al director del Odeca le fueron sucediendo otros ponentes como David Pérez, chef del restaurante Ronquillo, de Ramales: «La gastronomía ha evolucionado en Cantabria un montón y para bien», a base de que «los productores se pusieron las pilas y nosotros también».

El periodista Fernando Uría (Onda Cero) opinó también sobre el producto, hilo conductor del debate: «El producto ha evolucionado mucho. Hace unos años nos hacíamos trampas en el solitario con él».

Iván de la Plata, director gerente de la empresa Fenicia y antiguo jugador de rugby, elogió esos productos que tiene Cantabria. «Cuando veníamos a jugar a esta región todos estábamos locos por venir a Santander por la comida de después del partido». Y también incidió en cómo ahora se venden mejor los productos de Cantabria, Galicia y Asturias. «Nos estamos poniendo a rebufo de los vascos y estamos empezando a comunicar mucho mejor».

Al final, una veintena de opiniones y diferentes puntos de vista para terminar coincidiendo que aún hay muchos retos que afrontar para seguir creciendo.