Época de envero, tiempo de esperanza

La uva atraviesa ahora por un momento crucial para la recolección en la vendimia del mes de octubre./Andrés Fernández
La uva atraviesa ahora por un momento crucial para la recolección en la vendimia del mes de octubre. / Andrés Fernández

Los bodegueros cántabros quieren ser cautos, pero pronostican una buena vendimia en cantidad y calidad

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

La uva está, dicen los expertos, en su momento más delicado, en la época del envero, esa en la que, aseguran, la acidez de la fruta va remitiendo para dejar paso al azúcar. Cuando el color verde de su piel se va tiñendo de entre azul y negro. Una época en la que aparecen ciertos 'enemigos', como los hongos, la avispa asiática y los pájaros, siempre atraídos por el dulzor de las bayas. Pero también es tiempo de esperanza, de intentar descifrar los primeros augurios de cómo será esa vendimia del mes de octubre, allá por la festividad del Pilar, siempre en esa fecha. Los viticultores de Cantabria, hoy en día, ven positivo el futuro, aunque son conscientes de que es pronto, y aún no quieren «echar las campanas al vuelo». Cinco propietarios de bodegas cántabras, con viñedos propios, hablan de cómo va la cosecha y cuál es el momento por el que atraviesan los blancos y tintos con la marca IGP -Indicación Geográfica Protegida- que se elaboran en la región.

Javier Blanco es uno de los propietarios de Picos de Cabariezo, en el municipio de Cabezón de Liébana. Según afirma «la cosecha, por lo que me informan, va muy bien, ahora en pleno envero. Los viñedos están en su justa medida, ni con exceso ni con defecto, y parece que con un estado muy similar al del año pasado. En 2018 el hongo atacó mucho a la uva en Cantabria pero nosotros tuvimos la suerte de que no nos tocase. En definitiva que esperamos una vendimia similar en cantidad, abundante si no se tuercen las cosas, y de calidad parecida».

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Sobre el momento actual de los caldos de Cantabria, Blanco asegura que «yo lo veo muy bien, pero hablo por nosotros. Vemos que las ventas van a más y que cada año se nos agotan los vinos mucho antes. Las visitas a la bodega no son abundantes pero son de calidad, ya que se trata de gente que viene a comprar».

El propietario de la bodega Sel d'Aiz, en Castillo Pedroso, Asier Alonso, es de los que piensan que aún es muy pronto para hablar del futuro. «Este año desde el punto sanitario -apunta- la cosecha está siendo mejor que la 2018, pero hay que tener en cuenta que estamos en una época muy sensible para la uva. Agosto y septiembre siempre son unos meses muy importantes, como la primavera, el momento de la floración. Las nieblas de julio y las de este mes influyen mucho también».

En cuanto a los vinos que se elaboran en Cantabria y su estado, dice que «percibo una progresión, pero aún falta mucho trabajo por hacer. Se ve su presencia en cierto tipo de restaurantes pero en otros no, y hay que ir poniendo más granitos de arena. Ahora, en verano, la gente que se interesa por la gastronomía local solicita vinos de la tierra, pero creo que son los cántabros los que deben venir a conocer las bodegas y nuestros proyectos». Sel d'Aiz envía actualmente sus vinos a países como Bélgica, Holanda y Estados Unidos, y a capitales españolas de la magnitud de Madrid, Sevilla, Valencia, Alicante, Toledo o Ciudad Real.

Esperar hasta octubre

Para Antonio Merino, enólogo de la bodega Pago Casa del Blanco, en el municipio de Voto, es todavía muy pronto para hablar del posible resultado de la vendimia. «Hasta mediados de octubre no se hará la recolección y ahora mismo estamos en el momento más difícil, en el envero. Cuando los hollejos se reblandecen, las bayas verdes de repente van tornando a azul o negro, cuando baja la acidez y se acumulan los azúcares. Es el momento en que la uva se hace más apetecible para los pájaros y la famosa avispa asiática, y también para los hongos», señala el enólogo.

«Nosotros -dice- tenemos uva Albariño, de la que esperamos buenos resultados, ya que las muestras están siendo positivas. En cuanto a la Godello, la cantidad de uva es inferior». También asegura que hay que se prudente ya que «otros años, a estas alturas, nos las prometíamos muy felices y al final no se lograron los resultados esperados».

Sobre los vinos que se elaboran en la región, Merino señala que «dentro de Cantabria se agradece el trabajo. La viticultura de esta región es heroica, espectacular. Una lucha constante contra la lluvia, la humedad y el frío, contra los elementos. Pero fuera de Cantabria sus vinos son totalmente desconocidos, la gente de fuera todavía se pregunta que sí se hace vino en nuestra región. Apuesta por otros productos aunque siente curiosidad por el vino y cuando lo prueban el vino le gusta». Finalmente destaca que «los vinos de Cantabria son singulares, diferentes a otros y también distintos entre sí».

La Bodega Vidular, también situada en Voto, es propiedad de Mikel Durán. Según explica «la cosecha se va asentando y parece que va a ser excelente en cuanto a cantidad y calidad, con relación al pasado año. Ha habido una buena primavera y los últimos golpes de agua han servido para que la uva coja crecimiento. En Cantabria, hay que tener en cuenta, no hay un verano igual y la cosecha, al final, la marca la primavera, y la de este año ha sido de libro. El verano, además, ha sido caluroso».

El clima cántabro

Sobre la actualidad de los caldos de la región, afirma que «están en un momento de mucha fuerza. Los turistas se decantan cada vez más por los vinos cántabros y su nombre, gracias a los premios logrados, comienza a sonar fuera. Muchas regiones del país demandan el clima de Cantabria, con terrenos frente al mar que proporcionan una acidez fresca, marcada también por su proximidad al mar».

José Gabriel Quintanal está al frente de la Bodega Viña Carmina, cuyas viñas se localizan en la localidad de Vargas (Puente Viesgo). Asegura que «la cosecha va bien. El ataque de mildium no ha sido tan fuerte como el año pasado, en el que casi nos quedamos sin vendimia. Este octubre pensamos recolectar entre 4.000 y 5.000 kilos de uva».

Y sobre el momento de nuestros vinos, Quintanal dice que «están en auge, cada vez con más presencia en el mercado. La gente está ahora muy ilusionada con los productos que se elaboran nuestra región».