Las 'Espigas Acipan' premian la excelencia de 32 panaderías de Cantabria

La defensa de la dignidad del oficio de panadero y su apuesta por la calidad del pan convierte a la Asociación Cántabra de Comercio e Industria de Panadería en la que mayor porcentaje de panaderías tiene asociadas

Foto de familia de los representantes de todas las panaderías que recibieron el diploma. /Antonio 'Sane'
Foto de familia de los representantes de todas las panaderías que recibieron el diploma. / Antonio 'Sane'
DM .
DM .Santander

La Asociación Cántabra de Comercio e Industria de Panadería (Acipan) es una institución con larga tradición creada para defender los intereses de la panadería de Cantabria, que agrupa a los profesionales del sector y que de manera profesional lleva a cabo proyectos e iniciativas interesantes para ellos.

La incesante defensa de la dignidad del oficio de panadero y su apuesta por la calidad del pan la ha llevado a ser la asociación española del gremio que tiene mayor porcentaje de panaderías asociadas, si se tiene en cuenta el número de panaderías que hay en la región.

La mayoría de los asociados son negocios familiares en los que los secretos del oficio de panadero, la apuesta por la elaboración artesana y la utilización de ingredientes naturales han ido pasando de generación en generación.

Certificación

En este contexto, El Diario Montañés acogió el acto de entrega de los diplomas acreditativos de la 'Espiga Acipan' que recibieron un total de 32 panaderías de Cantabria que se han hecho merecedoras de este importante reconocimiento que avala su trabajo en unos niveles de excelencia.

La Espiga Acipan nació como una fórmula para dar a conocer entre los miembros de la asociación las actividades de autocontrol basadas en el sistema de análisis de peligros y puntos de control crítico (Appcc) y servir de sistema para implantarlos de forma sencilla.

Con el tiempo ha ido adquiriendo dimensiones mayores y se ha convertido por derecho propio en una Certificación de Calidad creada por la Asociación Cántabra de Comercio e Industria de Panadería, en colaboración con los Laboratorios Microbiológicos Pepanpi, con el objetivo de implantar en las empresas de panadería de Cantabria planes de calidad y mejora continua en el sistema de gestión de empresa y en materia técnico-sanitaria.

Como recompensa por el esfuerzo que conlleva su consecución, cada tres años la Asociación distingue con la Espiga Acipan a las empresas de panadería de Cantabria que cumplen las rigurosas condiciones exigidas, un distintivo de calidad con el que pueden promocionarse, publicitarse y exhibir en sus establecimientos, embalajes y vehículos.

Las 32 panaderías certificadas y distinguidas

Ajo:
Panadería La Moderna
El Astillero:
Panificadora Hurtado
Correpoco-Los Tojos:
Panadería Lucas
Escalante:
Panadería Virgen de la Cama
Gajano:
Panadería Oslé
Los Corrales de Buelna:
Sucesores de Benigno Cobo
Maliaño:
Panadería Parte
Marrón-Ampuero:
Hnos. Ortiz
Matienzo:
Panadería Las Isabeles
Mazcuerras:
Pastelería-Panadería San Juan
Noja:
Panadería La Positiva y Panadería Je-Lu
Polientes:
Panadería Polientes
Praves:
Panadería Patrocinio
Ramales:
Hnos. González Ortiz
Ruente:
Panadería Cayón
Santander:
Elechino, La Panera del Arrabal, La Constancia, Gómez Pan y Panadería Torre, Panusa
Santoña:
Panificadora Santoña
Selaya:
Panadería Pasiega
Sobarzo:
Reunidos Saiper
Solares:
Hnos. Bedia
Solórzano:
Panadería El Carmen
Torrelavega:
Panadería La Asunción y Panadería Sordo
Turieno:
Panadería Seles
Vega de Pas:
Panadería El Cruce
Villaverde de Pontones:
Panadería David
Vioño de Piélagos:
Panadería Piélagos-La Artesana

¿Cómo se consigue?

De carácter voluntario, esta certificación se pone en marcha a petición de la propia empresa, que debe de superar varias auditorías e inspecciones realizadas por los técnicos del citado laboratorio –en materia técnico-sanitaria, medioambiental, de riesgos laborales y de procesos de producción– hasta alcanzar los objetivos formulados.

La asociación junto con un laboratorio especializado y externo, Pepanpi, S. L. establece los requisitos que deben cumplirse para ser merecedor de la distinción. El laboratorio se encarga de realizar auditorias entre los establecimientos que solicitan la distinción y según los resultados de estas establece a cada uno planes anuales de actuación y controles para garantizar que se cumplen los requisitos solicitados.

Esta implantación se hace de forma personalizada en cada empresa por el laboratorio y es este quien propone a la asociación la concesión de la distinción a aquellas empresas que han implantado correctamente sus propuestas.

Esta certificación debe renovarse cada tres años para mantenerse en vigor, realizándose nuevas auditorias y aumentando progresivamente el nivel de exigencia, por lo que el hecho de su obtención no implica su continuidad. Esto conlleva nuevos planes anuales y nuevos objetivos propuestos y supervisados por los laboratorios encargados de esta certificación.

La concesión de esta distinción es muy estricta y sólo se entrega cada tres años a aquellas empresas de panadería de Cantabria que cumplen rigurosamente las condiciones del proyecto.

Historia de Acipan

El nacimiento de la Asociación Cántabra de Comercio e Industria de Panadería (Acipan) se remonta a mediados del siglo pasado, si bien su fecha de creación no está registrada en ningún organismo oficial hasta mucho después, a finales de la década de los setenta.

De esta primera época, de la que tenemos constancia escrita por los documentos que aún están en poder del propio gremio, sólo queda la fecha de creación –en al año 1957– y la composición de su primera junta directiva, presidida por Octavio González Torre(†) y compuesta por Manuel Pérez Allende(†), Félix Díaz Alonso(†) y Pedro González Torre(†).

En estos primeros años de andadura, la asociación se denominaba Agrupación de Empresarios de Panadería, en el marco del Sindicato Provincial de Cereales, lo que comúnmente se conocía como 'sindicato vertical', y tenía su sede en la calle Santa Clara nº 4, de Santander.

Tuvieron que pasar veinte años hasta que esta agrupación gremial pudo constituirse en asociación propiamente dicha; en plena transición democrática; el 13 de junio de 1977 la asociación se refundó con el nombre de Asociación Provincial de Fabricantes y Expendedores de Pan de Santander, nombre que mantuvo hasta el 17 de enero de 1989, cuando comenzó a denominarse Asociación Cántabra de Comercio e Industria de Panadería (Acipan), nombre que mantiene en la actualidad.

Durante estos largos periodos se han sucedido hasta ocho juntas directivas.

Sus más de 55 años de historia hace que la Asociación sea las más antigua de la región, una de las más longevas de España y una de las pocas en Europa que han mantenido ininterrumpidamente su condición gremial.

JUNTA DIRECTIVA

Presidente: Víctor Castanedo Taborga.

Vicepresidente: Adolfo Bedia Vega.

Tesoreros: Rosendo Setién Echebeste y Justo Palazuelos Parte.

Vocales

Javier Pernía Calvo, Salvador Mier Palacio, Casimiro Cobo Sañudo, Juan Manuel Alvear Pérez.

Secretarios Generales: Alberto Barrios González, Felipe Mirones Tejedor, Asunción Díaz Rayón, Gema Pilar Cabrillo Manuz, Mª Montserrat Trueba Salces.

Asesores: Francisco Ceballos López, Julián González González, Julián González Solana, Begoña Sánchez Gómez, Javier Gómez-Acebo Lasso.